INTRODUCCIÓN.
LA ECONOMÍA INTERNACIONAL
1993 fue un año de recesión
económica, sobre todo para Europa,
aunque EE.UU. y Gran Bretaña tuvieron un
buen comportamiento.
Tras la recuperación de 1994, en 1995
se produce una desaceleración del ritmo
de expansión económica de los países
industrializados (medio punto de
retroceso sobre la tasa alcanzada en
1994). Sin embargo, se producen la
reducción de la inflación y el descenso
generalizado de los tipos de interés,
hechos muy favorables de cara al futuro.
En EE.UU. la expansión económica se
prolonga por cuarto año consecutivo, con
un crecimiento inferior al de 1994 pero
baja tasa de inflación, bajos tipos de
interés y reducido nivel de paro. Por el
contrario, la recuperación económica
esbozada por Japón en 1994 quedó
interrumpida en 1995 por la apreciación
de su moneda.
La UE tuvo un crecimiento similar al
de 1994, si bien es preocupante el
fuerte ritmo de desaceleración sufrido
en la segunda parte del ejercicio, sobre
todo en países clave como Francia y
Alemania.
Tras esta desaceleración, en 1996 las
principales economías industrializadas
registraron crecimientos moderados y no
inflacionarios. Así, continuó la
expansión económica en EE.UU. y la
economía japonesa entró en una fase de
recuperación con un crecimiento superior
al del año anterior.
En cambio, en la UE se registró una
desaceleración en el crecimiento de sus
economías, motivada principalmente por
la debilidad de la demanda interna,
especialmente en Alemania y Francia,
mientras que la economía del Reino Unido
continuó siendo una de las más dinámicas
de las europeas.
El empleo no mostró avances
significativos. Sin embargo, destacó el
importante avance en el control de la
inflación y en una reducción de los
desequilibrios presupuestarios.
Esta situación de cierta debilidad en
las tasas de actividad de los países
comunitarios, estuvo provocada por un
mayor rigor de los países para conseguir
el cumplimiento de los criterios de
convergencia establecidos en los
acuerdos de Maastricht.
En 1997 tuvo lugar una evolución muy
favorable de la economía mundial, que
superó las tasas de crecimiento del año
anterior, con una inflación a la baja y
déficit público controlado. A ello
contribuyó el fuerte grado de
cooperación internacional desarrollado
tras la caída del telón de acero, con
una globalización cada vez más acusada
de la economía, un enorme avance de las
comunicaciones, un fuerte aumento de del
comercio internacional y una oferta de
liquidez como nunca antes había sido
conocida. Todo ello, unido al control
riguroso del déficit público, hizo
posible crecimientos sostenidos con
tasas de inflación controladas e
históricamente bajas, que arrastraron a
la baja los tipos de interés.
En Europa, el crecimiento se basó
principalmente en el incremento de la
demanda externa, lo que permitió
mantener tasas de inflación bajas que
hicieron posible una política monetaria
relajada.
En EE.UU. la crisis de los mercados
asiáticos propició perspectivas de una
cierta deceleración del crecimiento, así
como una caída de los precios
energéticos y de materias primas, lo que
permitió la reducción de la inflación y
de los tipos de interés.
LA ECONOMÍA ESPAÑOLA
En 1993 la caída del Producto
Interior Bruto provocó una profunda
recesión. Dicha caída estuvo motivada
por un fuerte descenso de la demanda
interna, consecuencia de la contracción
del consumo privado y la inversión.
Gracias al comportamiento favorable del
sector exterior (por la devaluación de
la peseta y el retraimiento de las
importaciones) el PIB no tuvo una caída
mayor.
Respecto a 1992, bajó el IPC (aunque
siguió siendo alto) y subió la
inflación. También aumentó el número de
parados (casi un 25%), con una tasa del
24% sobre la población activa (una de
las más altas de la UE), así como el
déficit de todas las Administraciones
Públicas.
Con relación a los tipos de interés,
si bien bajaron los nominales, los
reales siguieron siendo altos respecto a
otros países europeos.
Por otro lado, las devaluaciones de
la peseta supusieron una importante
depreciación con relación al dólar y al
marco, lo que favoreció de forma notable
al sector exterior. Fue 1993 uno de los
mejores años bursátiles.
Esta evolución tan favorable estuvo
motivada, además de por la importante
reducción de los tipos de interés
durante el año, por la mejora de
expectativas en cuanto al final de la
crisis económica e inicio de la
recuperación previsto para el año
siguiente.
La tasa de crecimiento del PIB
español en 1995 fue 1 punto más que en
1994 y superior de la media europea. No
obstante, al igual que en Europa, el
ritmo de crecimiento fue desacelerando a
medida que avanzaba el año.
La base de dicho crecimiento estuvo
en la formación bruta de capital fijo.
En cambio, el consumo privado tuvo un
comportamiento débil, y el sector
exterior, pese al buen comportamiento de
las exportaciones, contribuyó a restar
aproximadamente 0'5 puntos al
crecimiento del PIB.
La inflación, al término del año, era
la misma que en 1994 (4'3%), pese a ser
0'8 puntos más alta en junio. No
obstante, esa tasa era 1'3 puntos más
elevada de la media europea y 3'3 puntos
superior a la de los países más estables
de la Unión.
Por lo que se refiere a los tipos de
interés, 1995 fue un año de tensiones,
que ya hicieron su aparición al final de
1994.
El déficit público de todas las
Administraciones experimentó una mejora
relativa respecto al año anterior,
aunque siguió siendo alto.
En relación al empleo, su evolución
fue positiva. La población activa
aumentó, así como la población ocupada.
El paro se redujo, con una evolución
favorable (aunque doble de la media
europea) de la tasa de paro sobre
población activa.
Como conclusión, el balance de la
economía española en 1995 se puede
calificar de bueno, por el ritmo de
crecimiento, la evolución de la
inflación, la creación de empleo y la
reducción de los tipos de interés, si
bien se produjo una desaceleración en la
segunda parte del año, que se trasladará
a los primeros meses de 1996. Las bajas
tasas de inflación alcanzadas favorecen
la continuación en el recorte de los
tipos de interés, lo que redundará en
beneficio de la inversión y el consumo,
y en definitiva, de la actividad y el
empleo.
En 1996, la tasa de crecimiento del
Producto Interior Bruto fue seis décimas
por debajo de la de 1995.
Destaca la contribución neta del
sector exterior al crecimiento del PIB,
gracias a la fuerte aceleración de las
exportaciones y la favorable evolución
del sector turístico.
La demanda interna creció a una tasa
interanual del 1'5%, con una ligera pero
constante recuperación del consumo
privado.
La formación bruta de capital fijo
registró un pobre crecimiento, motivado
esencialmente por el mal comportamiento
de la inversión en construcción.
Por el lado de la oferta, destaca la
contribución de más de un tercio al
crecimiento del PIB de los sectores
agrario y pesquero.
Por otro lado, se contuvo la
inflación, y el IPC fue del 3'2%, siendo
este el mejor comportamiento desde los
años 68/69.
El déficit fue notablemente inferior
al registrado en 1995.
También los tipos de interés tuvieron
un descenso continuado durante 1996,
debido al buen comportamiento de la
inflación y del déficit público.
Respecto al mercado laboral, creció
el empleo, y el paro registrado continuó
disminuyendo.
Por tanto, los resultados económicos
del ejercicio 1996 pueden ser
considerados muy favorables, no tanto en
términos de crecimiento como por la
corrección y control de la inflación y
el déficit.
1997 fue un año brillante para la
economía española, con un fuerte y
amplio crecimiento económico, la
convergencia en la tasa de inflación
respecto a las medias europeas, la
reducción del paro, la merma
significativa en los diferenciales de
tipos de interés respecto a Alemania y
la fuerte reducción del déficit público.
En este año se produjo una notable
aceleración de la actividad que culminó
con un aumento del PIB del 3'4%. Al
cierre del ejercicio la economía estaba
creciendo a una tasa próxima al 4%
(superior a la del conjunto de la UE).
El PIB español fue más de un 6% del
total comunitario. Su expansión se vio
impulsada principalmente por la demanda
interna. La expansión de la demanda del
consumo privado fue posible en buena
parte gracias a la mejora del empleo y
de las expectativas económicas de las
familias. Y la demanda de inversión tuvo
un fuerte crecimiento, destacando la
pujanza del componente bienes de equipo
así como la recuperación de la
construcción.
Respecto al sector exterior, las
exportaciones tuvieron un importante
crecimiento (12'9%), con una aportación
de 4'1 puntos al crecimiento del PIB. La
contribución de las importaciones fue de
-3'4 puntos. La sustitución del sector
exterior por la demanda interna como
motor de la actividad demuestra la
madurez en la que ha entrado la fase de
expansión económica española.
La menor contribución del sector
exterior al crecimiento no significa que
las exportaciones se hubieran
debilitado, sino que su fuerte
crecimiento fue en gran parte
neutralizado por el crecimiento de las
importaciones, consecuencia del aumento
de la demanda interna.
Por el lado de la oferta, la
industria tuvo un comportamiento
excelente, favorecido por la mejora del
clima de confianza de los consumidores y
de los empresarios, mientras que la
agricultura experimentó una regresión.
Así mismo, los servicios tuvieron un
comportamiento expansivo.
El buen ritmo de crecimiento
económico se consiguió con un descenso
de la inflación hasta el 2%, que supuso
la tasa más baja de la historia y el
cumplimiento de las exigencias de
Maastricht.
El déficit público de las
Administraciones se situó al cierre del
ejercicio en un 2'6% del PIB, cuatro
décimas por debajo del objetivo de
Maastricht, gracias a que la fuerte
recuperación económica y el alto
crecimiento de los ingresos se
destinaron a reducir el déficit y no a
un aumento de los gastos.
El nivel de deuda pública, aunque
descendió al 68'3%, siguió estando por
encima de los objetivos de Maastricht.
En cuanto al empleo, 1997 fue el
tercer año consecutivo de aumento.
Respecto a los tipos de interés,
continuó el descenso ininterrumpido
iniciado en diciembre de 1995, siendo de
un 4'75% al cierre del ejercicio. Los
tipos de interés a largo plazo también
continuaron descendiendo.
Las perspectivas económicas de España
para 1998 fueron calificadas de
excelentes por la mayoría de los
organismos internacionales y de los
especialistas, y por el Gobierno.
EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN
EUROPA
Durante 1993 la recesión económica
originó una caída del PIB en la UE.
Ello, unido a dificultades
presupuestarias, originó una disminución
de la demanda de construcción que dio
lugar a una regresión en la actividad.
Las caídas más importantes
correspondieron a Italia y España.
La crisis del sector de 1993 afectó a
todos los subsectores, excepto al de
rehabilitación.
Tras la recuperación habida en 1994
en el sector europeo de la construcción,
con un crecimiento del 2'1% frente a la
caída de -1'6% en 1993, en 1995 tuvo un
crecimiento bastante menor del esperado
(en torno al 1'3%).
El motivo de tal giro se centra en la
caída del mercado alemán de la
construcción, debida básicamente a la
contracción de la inversión en
edificación residencial, el descenso de
la inversión pública en la zona oeste y
el menor crecimiento de la Alemania del
Este, además de las malas perspectivas
para otros países con peso específico
importante como son Gran Bretaña,
Francia, Italia y España, que
representaban alrededor del 85% del
mercado constructor de la UE. Por el
contrario, en otros países de la Unión,
como Portugal o Dinamarca, el sector
tuvo un dinamismo importante en este
año.
La política restrictiva adoptada en
la mayor parte de los países europeos
para el cumplimiento de los criterios
establecidos para la Unión Monetaria
Europea, tuvo un efecto negativo para
las inversiones públicas y, en
consecuencia, para la actividad del
sector de la construcción. 1996 fue un
año de crecimiento negativo.
El mercado de la obra civil entró en
crisis a partir de 1992. La reducción de
la actividad en 1996 se debió
fundamentalmente el comportamiento
negativo de Alemania, Francia y España.
Pese a las previsiones de que 1997
seguiría siendo un año no bueno para el
sector europeo de la construcción, este
experimentó en dicho año una
recuperación ligada a la reactivación de
la economía general.
EL SECTOR DE LA CONSTRUCCIÓN EN
ESPAÑA
En 1993, siguiendo con la tendencia
de 1992, se repitió el crecimiento
negativo en la actividad del sector.
Las principales causas de esta
recesión, que afectó con carácter
generalizado a prácticamente todas las
Comunidades Autónomas, fueron la caída
de la demanda de vivienda y la inversión
privada (muy afectadas por la crisis
económica, la falta de expectativas y
los elevados tipos de interés durante
gran parte del año), y el descenso de la
actividad destinada al sector público
(básicamente, obras civiles) debido a
limitaciones presupuestarias.
Como consecuencia se produjo un
incremento del paro en el sector, así
como un endurecimiento continuo de la
competencia en las licitaciones
públicas.
Por otro lado, persistió el elevado
endeudamiento de las Administraciones
Públicas con las empresas constructoras.
No obstante, en 1993, se produjeron
hechos relevantes muy favorables de cara
al futuro. Así, el importante
crecimiento de la licitación oficial, la
reducción de los tipos de interés, y la
aprobación por el Gobierno del Plan
Director de Infraestructuras, que
preveía una inversión de 18 billones de
pesetas hasta el año 2007.
La actividad del sector durante 1995
tuvo un comportamiento mejor de lo
esperado en un principio. La
construcción siguió siendo un sector
clave en la economía nacional, y su
crecimiento se basó fundamentalmente en
el subsector de Edificación.
La actividad en el sector tuvo un
comportamiento desigual a lo largo del
año, produciéndose una desaceleración a
medida que avanzaba aquel. Y por
Comunidades Autónomas, las de mayor
crecimiento fueron Andalucía, Aragón,
Canarias, Comunidad Valenciana,
Castilla-La Mancha y Galicia, mientras
que Castilla-León y Navarra registraron
un retroceso.
La evolución del sector en 1995
estuvo influida, por un lado, por la
mayor demanda de viviendas por un mayor
equilibrio entre el coste de aquellas y
la renta de los hogares, así como por la
reducción de los tipos de interés; por
otro, por el efecto favorable que en el
subsector de Rehabilitación produjo la
nueva Ley de Arrendamientos Urbanos, y
el descenso de los tipos de interés; y,
por último, el ajuste de dotaciones
presupuestarias de todas las
Administraciones impidió que la obra
civil experimentase un mayor
crecimiento.
La licitación oficial experimentó una
evolución negativa por segundo año
consecutivo. Los recortes
presupuestarios y, sobre todo, la
entrada en vigor de la Ley de Contratos
de las Administraciones Públicas,
paralizó prácticamente la licitación
oficial del segundo semestre.
La contratación experimentó una
reactivación en el segundo semestre del
ejercicio, y los plazos de cobro da la
obra pública aumentaron.
Finalmente, la población ocupada tuvo
una evolución favorable durante el
primer trimestre, pero experimentó una
ralentización en la segunda parte del
año, y el paro descendió un 18%.
El ejercicio de 1996 fue mediocre
para la actividad constructora en
España. Las condiciones climáticas, muy
adversas en prácticamente todo el ámbito
geográfico, especialmente durante el
primer y cuarto trimestre, tuvieron una
influencia decisiva en este mal
comportamiento.
El volumen de actividad del sector en
este año sufrió una ligera caída
respecto a 1995. Así mismo, tuvo un
comportamiento desigual durante el
ejercicio, de forma que sólo creció en
el tercer trimestre, disminuyendo en el
resto.
La demanda del sector público
descendió, mientras que la del sector
privado creció.
Por Comunidades Autónomas los mayores
crecimientos se dieron en Asturias,
Baleares, Canarias y C. Valenciana,
frente a Andalucía, Aragón, Castilla-La
Mancha, Cantabria, Galicia, País Vasco,
Murcia y, principalmente, Extremadura,
donde la actividad se encontraba en
franca regresión.
En 1996 la actividad exportadora del
sector español de la construcción
confirmó su tendencia ascendente.
La licitación oficial se recuperó
notablemente durante los últimos meses
del ejercicio. El incremento se
concentró básicamente en la obra civil.
Por otra parte, siguió desarrollándose
el proceso de descentralización de la
inversión pública.
El pendiente de cobro de las
Administraciones Públicas experimentó un
descenso a lo largo de este año.
Por último, la evolución de la
población ocupada en 1996 mantuvo un
perfil creciente.
En el ejercicio de 1997, el sector de
la construcción en España tuvo una
producción total de 10'4 billones de
pesetas, que representó un 7'6% del PIB.
La actividad constructora experimentó
una variación positiva respecto a 1996 y
durante el transcurso del ejercicio fue
mejorando progresivamente. La obra
pública, con un peso del 26%,
experimentó un retroceso de la
actividad, y la privada, que suponía el
74%, un crecimiento.
Las Comunidades Autónomas que
experimentaron mayores crecimientos en
el sector durante 1997 fueron Asturias,
Baleares, Canarias, Cataluña,
Extremadura, Murcia y Navarra, mientras
que Castilla-La Mancha, Castilla y León,
Galicia y La Rioja experimentaron
ligeros retrocesos.
En este ejercicio destacó la
actividad exportadora. Así mismo,
también creció la contratación.
De los tres indicadores más
importantes de la actividad del sector,
el consumo de cemento y la población
ocupada aumentaron, mientras que la
licitación oficial experimentó una
disminución en términos constantes del
1%.
Esta noticia ha aparecido en la
prensa nacional y nos ha parecido
interesante resaltarla:
«El grupo constructor Obrascón
ha multiplicado por diez sus beneficios
netos en el primer trimestre del 1998
respecto al ejercicio anterior. La
compañía ha ganado 1.742 millones de
pesetas (10,3 millones de euros) en ese
periodo, con una facturación de 14.759
millones de pesetas, un 16 por ciento
más. La mejora de los resultados se
debe, según la compañía, a la
consolidación de la nueva organización
del grupo, a la disminución de los
costes de estructura y a la repercusión
de la venta de Ondagua, filial
especializada en la gestión de servicios
de agua, a Iberdrola
por unos 2.400 millones de pesetas».
Esto nos da idea de lo importante que ha
sido la fusión para el grupo.
II. COMENTARIOS DE LOS RATIOS
El objetivo de este apartado es
analizar los ratios de OBRASCON durante
el periodo 1993-1997. Dichos ratios han
sido calculados sobre la base de la
Cuenta de Pérdidas y Ganancias y el
Balance de situación recogidos en las
memorias del Grupo correspondientes al
periodo referido.
Para efectuar el mencionado análisis
hemos utilizado como referencia los
datos de ACCIONA S.A., compañía que
opera en el mismo sector, como
representativa del mismo.
I. RATIOS DE RENTABILIDAD:
ROA (Return on assets):
ROA= BAIT (1-t)
Activos Totales
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
ROA |
OBRASCON |
0,0530 |
0,0384 |
0,0498 |
0,0436 |
0,0380 |
|
|
ACCIONA |
0,0213 |
0,0198 |
0,0180 |
0,0151 |
0,0298 |
El ROA es el ratio que nos da idea de
la rentabilidad ordinaria de la empresa.
Se define como rentabilidad sobre
activos.
En el caso de OBRASCON, este ratio se
mueve en torno al 4%. Si bien en el
primer año de estudio alcanza su valor
más alto (5,3%), decrece ligeramente en
1994 para volver a despuntar en el año
siguiente. A partir de 1995 decrece
progresivamente, pero se mantiene en
torno al 4%. Estos movimientos se
explican debido a un crecimiento
continuado de los activos totales, pero
unos BAIT fluctuantes, que decrecen
tanto en 1993 como en 1995. La
inestabilidad de los beneficios durante
1994 se debe a la repercusión de la
crisis que afectó a la economía en
general en 1993, y que el sector de la
construcción sufrió más de cerca.
ACCIONA, sin embargo, se muestra más
rígida a la hora de enfrentar la crisis,
cosa que observamos en un ROA muy
inferior al de OBRASCON para todo el
periodo en general (alrededor del 2%) ,
y en la dificultad que muestra para
recuperarse.
ROE (Return on Equity)
ROE= BN
FFPP
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
ROE |
O |
0,1270 |
0,1220 |
0,1283 |
0,1144 |
0,1069 |
|
|
A |
0,0906 |
0,0852 |
0,0769 |
0,0636 |
0,1282 |
Este ratio refleja la rentabilidad
financiera de la empresa, es decir, la
rentabilidad generada por el
aprovechamiento de los recursos propios.
El ROE que refleja el Balance de
OBRASCON se mueve en torno al 12%, pero
con la ampliación de capital de1996
aumentan también los fondos propios, lo
que observamos en el comportamiento el
ratio como un descenso hasta el 10% en
1997.
Obtenemos una buena impresión de la
empresa al comparar su ROA con su ROE:
el primero es mayor, lo que responde al
principio general de que los fondos
propios son mayores que el activo total
de la empresa. La tendencia del ROE se
entiende estudiando la evolución tanto
del beneficio neto, que va aumentando
progresivamente, como de los fondos
propios, que en el 96 sufren un
incremento sustancial y
proporcionalmente superior al beneficio
neto que hace descender el total del
ratio. Esta situación se acusa también a
lo largo el 97, donde se mantiene el
beneficio neto y los fondos propios
siguen subiendo:
| |
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
BN |
O |
853.597 |
866.047 |
974.000 |
1.068.582 |
1.098.099 |
|
FFPP |
O |
6.713.930 |
7.091.328 |
7.592.140 |
9.340.004 |
10.274.611 |
|
ROE |
O |
0,1270 |
0,1220 |
0,1283 |
0,1144 |
0,1069 |
En cuanto a ACCIONA, se observa una
rentabilidad financiera con tendencia a
la baja durante el periodo entre 1993 y
1996, e inferior en cerca de 4 puntos
(de media) a la de OBRASCON, aunque se
recupera bastante en el 97 hasta superar
a esta última.
MB (Margen Bruto)
MB= Resultado de Explotación
Ventas
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
MB |
O |
0,1017 |
0,0695 |
0,0802 |
0,0811 |
0,0520 |
|
|
A |
0,0351 |
0,0266 |
0,0220 |
0,0208 |
0,0313 |
El margen bruto refleja el resultado
de la explotación. OBRASCON ofrece un
ratio que tiene una clara tendencia a la
baja a lo largo de todos los periodos,
ya que muestra un descenso desde el 10%
en 1993 al 5% en 1997. Se debe
principalmente a una recesión gradual de
los resultados de la explotación,
acompañados por un aumento sostenido de
las ventas.
En ACCIONA, sin embargo, este ratio
se comporta de una manera más estable,
aunque con subidas y bajadas de poca
relevancia. En su conjunto se presenta
muy inferior a OBRASCON en este aspecto,
con una diferencia media del 5-6%.
MC (Margen Comercial) MC=
Resultado Ordinario
Ventas
| |
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
MC |
O |
0,0725 |
0,0636 |
0,0701 |
0,0617 |
0,0389 |
|
|
A |
0,0338 |
0,0338 |
0,0284 |
0,0240 |
0,0317 |
El margen comercial muestra también
el resultado de la explotación, y se
diferencia del margen bruto en que el
comercial incluye los resultados
financieros.
En el caso de OBRASCON, su ratio se
mantiene más o menos estable alrededor
del 6,5% durante los primeros cuatro
años. En el 97 cae hasta el 3%, siendo
fiel reflejo de la evolución paralela
que sufren los resultados ordinarios.
La interpretación más interesante de
los ratios de MB y MC la obtenemos al
compararlos entre ellos. Ambos reflejan
el resultado de la explotación, y la
divergencia entre ellos muestra el
resultado financiero obtenido por la
empresa durante el ejercicio.
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
MB |
0,1017 |
0,0695 |
0,0802 |
0,0811 |
0,0520 |
|
MC |
0,0725 |
0,0636 |
0,0701 |
0,0617 |
0,0389 |
|
MB - MC |
0,0292 |
0,0058 |
0,0101 |
0,0194 |
0,0131 |
La diferencia entre el MB y el MC
está entre el 1 y el 2% (diferencia
positiva), es decir, que el margen bruto
es, en todos los periodos, mayor que el
comercial, lo que confirma unos
resultados financieros negativos. Nos
inclinamos a pensar que estos resultados
negativos de OBRASCON pueden deberse a
una política inversionista llevada a
cabo por la empresa en esta periodo. Lo
mismo sucede para ACCIONA.
MN (Margen Neto):
MN= Beneficio Neto
Ventas
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
MN |
O |
0,0384 |
0,0364 |
0,0423 |
0,0416 |
0,0368 |
|
|
A |
0,0218 |
0,0209 |
0,0181 |
0,0161 |
0,0293 |
Lo normal es que el Margen Comercial
sea mayor al neto. Esto sucede tanto en
OBRASCON como en ACCIONA, aunque esta
última se comporta más establemente que
OBRASCON, donde la diferencia entre
ambos es mayor, aunque converge
paulatinamente.
OBRASCON:
|
MC |
O |
0,0725 |
0,0636 |
0,0701 |
0,0617 |
0,0389 |
|
MN |
O |
0,0384 |
0,0364 |
0,0423 |
0,0416 |
0,0368 |
|
MC - MN |
0,0340 |
0,0272 |
0,0277 |
0,0201 |
0,0021 |
ACCIONA:
|
MC |
A |
0,0338 |
0,0338 |
0,0284 |
0,0240 |
0,0317 |
|
MN |
A |
0,0218 |
0,0209 |
0,0181 |
0,0161 |
0,0293 |
|
MC - MN |
0,0120 |
0,0129 |
0,0103 |
0,0079 |
0,0024 |
RT (Rentabilidad por
trabajador) RT= Resultados de
Explotación
Nº de trabajadores
| |
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
RT |
O |
4,0050 |
2,6850 |
3,2360 |
3,8260 |
2,6330 |
| |
A |
1,0591 |
0,7986 |
0,5978 |
0,8379 |
0,9532 |
Indica el aprovechamiento de los
recursos humanos de la empresa.
En el caso de OBRASCON, la
rentabilidad por trabajador ofrece unas
cifras muy altas, lo que indica el alto
rendimiento de los empleados. Esta tasa
ronda el 3%. Los años de rentabilidad
más bajos se deben tanto a una reducción
en los resultados de explotación como a
la contratación de nuevos trabajadores.
En los ratios correspondientes a
ACCIONA, la rentabilidad es bastante
menor (cerca de tres puntos de
diferencia).
II.-
RATIOS DE SOLVENCIA A LARGO PLAZO:
AP (Apalancamiento Financiero)
AP= Deuda
Fondos Propios
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
AP |
O |
2,6950 |
2,8660 |
2,3310 |
2,6870 |
3,0700 |
|
|
A |
3,2013 |
3,2465 |
3,1972 |
3,1524 |
3,1990 |
El ratio de Apalancamiento Financiero
relaciona las deudas totales con los
Fondos propios, es decir, el grado de
endeudamiento de una empresa en relación
a su patrimonio neto.
OBRASCON presenta unos niveles de
apalancamiento positivo bastante altos,
alcanzando su máximo nivel en 1997, con
un apalancamiento del 3,07. Esto refleja
una relación entre deuda y fondos
propios que nos hace suponer que la
mayor parte del pasivo está compuesto
por deuda. Esto es normal en las
empresas del sector de la construcción,
ya que suelen tener unos niveles de
apalancamiento cercanos al 3% debido a
que se ven forzadas a invertir en
materiales, etc., mientras se lleva a
cabo la obra, y cobran al final.
ACCIONA nos ofrece apalancamientos
ligeramente superiores a los de
OBRASCON, pero también dentro de lo que
cabe esperar para una empresa del
sector.
NP (Neto sobre Pasivo)
NP= Patrimonio Neto
Pasivo Total
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
NP |
O |
0,2700 |
0,2580 |
0,3000 |
0,2710 |
0,2460 |
|
|
A |
0,2462 |
0,2446 |
0,2532 |
0,2521 |
0,2548 |
El ratio de Neto sobre pasivo nos da
una idea acerca de la representación o
el peso que tienen los fondos propios
sobre el pasivo total de la empresa.
El ratio correspondiente a OBRASCON
ofrece un ligero incremento hasta 1995 y
descenso suave hasta 1997 donde alcanza
su nivel mínimo y donde la participación
del patrimonio neto de OBRASCON es menos
relevante, porcentualmente, sobre el
total del pasivo. Esto puede ponerse en
relación con los resultados de otros
ratios (ver, p.ej. los ratios de
eficiencia).
En OBRASCON observamos una mayor
fluctuación en el ratio de Neto sobre
pasivo a lo largo del periodo a estudiar
que en ACCIONA, que se muestra más
estable, creciendo progresivamente.
Ambas empresas se mueven en márgenes muy
estrechos (alrededor del 25%).
REP (Ratio de Endeudamiento
sobre Pasivo) REP= Deuda
Total
Pasivo Total
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
REP |
O |
0,7280 |
0,7400 |
0,6980 |
0,7280 |
0,7540 |
|
|
A |
0,7537 |
0,7553 |
0,7467 |
0,7478 |
0,7451 |
El ratio de endeudamiento sobre
pasivo nos ofrece la misma información
que el de NP (ya que el pasivo total se
compone de Neto patrimonial o Fondos
propios + Deuda total, luego RCP=1-NP).
En OBRASCON el ratio aumenta
lentamente hasta el 94 para luego caer
un poco durante ese mismo año y volver a
subir en el 96. Nos dice que,
aproximadamente, el 72% del pasivo lo
constituyen partidas de deuda. Ya hemos
hecho mención a que es una situación
normal en el sector de la construcción,
como vemos también en ACCIONA, aunque
quizá esta última se mantenga más
estable.
RECP (ratio de Endeudamiento a
Corto Plazo) RECP= Deudas
a c/p
Deuda Total
|
|
|
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
|
RECP |
O |
0,9720 |
0,9660 |
0,9700 |
0,9280 |
0,9350 |
|
|
A |
0,8761 |
0,8694 |
0,8394 |
0,8360 |
0,8692 |
Este ratio muestra la composición o
estructuración de la deuda,