INTRODUCCIÓN
En el siguiente trabajo que vamos a presentar a
continuación, esta basado mayormente en lo que es el proceso
para asignar de forma sistemática y racional el costo de un
bien de capital a lo largo de su periodo de vida. La
depreciación contabiliza la disminución del potencial de
utilidad de los activos invertidos de un negocio, ya sea por
la perdida de valor de vida al desgaste físico derivado de
la utilización habitual del bien, como el caso de la
maquinaria, por deterioro que provoca la acción de los
elementos debido a la obsolescencia causada por cambios
tecnológicos y la introducción de nuevas y mejores maquinas
y métodos de producción. Sin embargo, no se trata de
reflejar la caída del valor de mercado de los activos.
Los contables utilizan distintos métodos para calcular la
cantidad que debe cargarse en concepto de depreciación
periódica. El método más utilizado es el de amortización
lineal, que consiste en aplicar una taza de depreciación
constante para todo el periodo de vida activos.
Depreciación de activos
Son objetos físicos que conservan su tamaño y su forma,
pero que eventualmente se desgastan o se tornan obsoletos.
No se consumen físicamente, como sucede con activos tales
como suministros, pero de igual forma, su utilidad económica
disminuye con el tiempo.
El término depreciación significa la asignación
sistemática del costo de un activo despreciable durante la
vida útil del activo. Es la asignación del costo de un
activo fijo tangible al gasto en los periodos en los cuales
se reciben los servicios del activo.
Esta se define como la pérdida de valor que sufren los
activos fijos, haciendo que su vida resulte limitada. Las
causas de la depreciación fundamentalmente son dos: físicas
y funcionales.
Las físicas se refieren al desgaste producido por el uso
de los elementos naturales.
Las funcionales son aquellas que se presentan por
obsolescencia (resulta anticuado) o por insuficiencia (no
hace frente al servicio que de el se exige).
Al terminar la vida útil de un activo fijo este se
reemplaza invirtiendo en ello cierta cantidad de dinero
llamado costo de reemplazo. Para llevar a cavo el reemplazo
o reposición de los activos es necesario crear un fondo para
contar con los recursos necesarios para reemplazar dicho
activo. Este es llamado fondo de reserva para depreciación.
Se forma separando periódicamente ciertas sumas de dinero de
las utilidades de la empresa. El costo original de un activo
menos la depreciación acumulada a una fecha determinada se
llama valor en libros y representa el valor que aun tiene el
bien en los registros contables de la empresa. Cuando un
activo fijo a llegado al final de su vida útil, por lo
general siempre conserva algún valor, a si sea como
chatarra, llamado valor de salvamento o valor de desecho.
Existen diferentes métodos para calcular el cargo
periódico de depreciación. Los más utilizados son: el método
de línea recta, método de la suma de dígitos, método de
porcentajes fijos y método del fondo de amortización.
Método de línea recta: Este
método es el más sencillo de todos y el más utilizado,
además es el único aprobado por la Secretaria de Hacienda
para cumplir con las disposiciones fiscales sobre la
depreciación de activos fijos. Este método supone que la
depreciación anual del activo fijo es la misma durante cada
año de su vida útil.
Fórmula de la depreciación total:
DT= C-S
(C= al costo inicial del activo y S= valor de salvamento)
Fórmula de depreciación anual:
D= C-S
N
(N= la cantidad de tiempo de vida útil del artículo).
Método de suma de dígitos: Este método no esta
autorizado por la Secretaria de Hacienda para efectos
fiscales, sin embargo, son utilizados internamente por las
empresas para despreciar contablemente sus activos. Es un
método de depreciación acelerado en el cual la depreciación
es mayor en los primeros años de vida del activo fijo,
disminuyendo en los años subsecuentes.
Fórmula de la depreciación anual:
D= (DT) (F)
Método de porcentaje fijos: Este método consiste
en utilizar un porcentaje de depreciación constante llamado
taza de depreciación sobre valor en libros. La depreciación
anual se obtiene por:
D= Vd.
Donde d es la tasa de depreciación y V es el valor en
libros del año inmediato anterior al del año cuya
depreciación anual se desea calcular.
Método del fondo de amortización: Es una variante
del método de línea recta que sin tomar en cuenta los
intereses, de tal manera que la suma de los depósitos
anuales más sus intereses, sea igual, al final de vida útil
del activo, a la depreciación total.
La fórmula seria:
D= (DT) (i)
(1+i) n-1
Donde i = es la taza de interés expresada en forma
decimal y n = a los años de vida útil del activo.
Debido a la utilización de diferentes métodos de
depreciación para fines del impuesto sobre la renta, la
utilidad o pérdida que aparece en la declaración de rentas
puede diferir de la que aparece en el estado de resultados.
La depreciación es un gasto que no genera salida de
efectivos; los gastos de efectivos para adquisición del
activos fijo son independientes de la cantidad de
depreciación para el periodo. Los pagos en efectivo para
adquirir activos fijos (y las entradas de efectivos por la
venta de activos fijos) aparecen clasificados como
actividades de inversión.
Conclusión
Realmente, después de haber realizado todo lo
concerniente sobre lo que es la depreciación de activos
podemos decir que esta es muy importante, ya que permite
determinar el agotamiento de los recursos naturales que se
desgastan con el tiempo. Además se puede decir que es un
proceso que no requiere desembolso de efectivo en un momento
cercano al reconocimiento. Por lo tanto el cargo reduce la
utilidad neta, pero no afecta lo flujo de efectivo.
También podemos decir que la depreciación es un proceso
de asignación de costos y no un proceso de valuación de
activos. Los registros contables no tratan de mostrar los
valores de mercado corriente de los activos fijos. El valor
de mercado de un edificio, por ejemplo, puede aumentar
durante algunos periodos contables dentro de la vida útil
del edificio. El reconocimiento del gasto de depreciación
continua, sin embargo, sin considerar esos incrementos
temporales en el valor del mercado. Los contadores reconocen
que el edificio solo prestaran servicio útiles durante un
número limitados de año y que el costo total del edificio
debe ser asignado sistemáticamente a gastos durante el año.