Pensemos la infinidad de criterios que se pueden adoptar
dentro de la Sociología, Psicología, Economía, Estadística,
Derecho, Historia... para darnos cuenta del gran número de
caminos que podemos elegir de cara a la consecución de los
objetivos que nos marquemos.
Esta complejidad añadida a las que surgen en la propia
actividad hace que los buenos profesionales del marketing
tengan una fuerte demanda laboral, ya que las experiencias
acumuladas les facilitarán la toma de decisiones.
En cuanto a las áreas de actividad que componen su gestión se pueden resumir en seis:
- Investigación de mercados.
- Programación y desarrollo del producto, fijación de precios.
- Canales de distribución y logística.
- Comunicación integral: publicidad, comunicación e imagen, relaciones públicas (RR PP), marketing directo, promoción, etc.
- Organización del departamento comercial.
- Internet y nuevas tecnologías.
Cada una de estas variables pueden ser manejadas según el criterio del especialista en marketing, al igual que no es preciso utilizar todas las técnicas aquí expuestas, pues las necesidades de los clientes son diferentes en forma y tiempo, excepto Internet, que en mayor o menor medida es algo imprescindible su utilización en las empresas de éxito.
Asimismo, mi experiencia me indica que a través de la lectura del libro voy a ir dotando al lector de una serie de herramientas de trabajo que dependiendo de cómo las utilice o deje de utilizarlas, los resultados irán aflorando en mayor o menor medida.