Estrategia de Precios
i Las guerras de precios son difíciles de frenar y pueden tener
consecuencias imprevisibles.
i En ocasiones permiten conseguir una serie de objetivos,
como:
- Robar cuota de mercado a los competidores.
- Reposicionar el producto.
i Por lo que se pueden obtener enormes beneficios si se saben afrontar
adecuadamente.
i Los principios para no perder una guerra de este tipo son los siguientes:
- Fijar los objetivos (obtener liquidez, dar salida a excedentes,...).
- La oferta debe realizarse con originalidad y rapidez para atraer
la atención del consumidor.
- La información sobre la competencia debe ser continua y puntual.
i En mercados con productos poco diferenciados hay poca lealtad
a la marca y pequeñas variaciones de precio pueden generar grandes
cambios de ventas.
i Antes de lanzarnos a una rebaja que puede ocasionar una guerra de
precios debemos prever la reacción de la competencia. Si tiene un poder
similar, una bajada de precios originará una guerra por la supervivencia
y los resultados no serán buenos para nadie.
i Pero si la empresa cuenta con alguna ventaja competitiva (por ejemplo,
menores costes) los competidores no estarán en condiciones de
responder a esta medida.
¿Cómo fijar los precios?
1.- Análisis de los costes
i La empresa fija un precio que le permite recuperar los costes de
producción, distribución y venta.
i Además, consigue un beneficio acorde con los esfuerzos y riesgos
asumidos.
i El coste marca el límite inferior de precio por debajo del cual la empresa
no puede comercializar el producto, sin perder dinero.
2.- Estimación de la demanda
i Cada precio tiene una demanda determinada.
i La empresa puede obtener un precio adecuado comparando
el comportamiento de los consumidores ante distintos precios
alternativos, que pueden fijarse en un determinado periodo de tiempo.