La interfaz de Windows
Los elementos básicos del escritorio de Windows 98 son:
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Los archivos representan la manera en que se almacena la información en un ordenador. En Windows 98 es posible dar a los archivos nombres largos, es decir, de más de ocho caracteres de largo (en concreto, de hasta 255 caracteres). Además, también es posible usar espacios, y símbolos especiales en el nombre; y todo ello sin perder la compatibilidad con el antiguo sistema de 8+3 (ocho caracteres el nombre y tres la extensión) empleados por el DOS y por las versiones 3.x de Windows.
Además, Windows 98 reconoce la mayoría de los tipos de archivo que existen, y averigua si se trata de un documento WordPerfect o una hoja de cálculo Excel, etc. Gracias a ello, Windows 98 sabe qué hacer en cada caso: mostrarlos con el icono adecuado en la pantalla, ejecutar su respectiva aplicación si se hace doble clic sobre ellos, etc.
En Windows 98, los objetos se agrupan en carpetas. Las carpetas que antes se denominaba directorios pero, a diferencia de estos que sólo contenían archivos, las carpetas también pueden contener otro tipo de objetos (como, por ejemplo, impresoras).
En Windows 98 los iconos son los objetos. Por ello, si quieres acceder un archivo que esté en una carpeta dentro de otra carpeta dentro de otra carpeta, tendrás que ir abriendo una por una todas esas carpetas hasta llegar al archivo que te interesa lo que, en determinadas circunstancias, puede ser molesto. Para simplificar el trabajo, Windows 98 se dispone de lo que se denomina accesos directos, que no son más que referencias a objetos. Por ejemplo, podrías crear un acceso directo que hiciese referencia al archivo al que tratabas de acceder antes, y situar el método abreviado en el escritorio. Ahora, llegar a ese archivo es tan fácil como pulsar en su acceso directo que está en el escritorio.
El explorador de Windows 98 es un programa que aglutina la funciones de gestión de archivos del sistema. Aunque todas esas funciones se pueden realizar sin necesidad del Explorador, lo cierto es que el empleo de éste resulta muy útil en muchas ocasiones.
El Explorador utiliza una ventana dividida verticalmente en dos partes. En la parte izquierda aparece la estructura jerárquica del ordenador (el escritorio, el ordenador, sus discos, los directorios, los archivos,etc.), y en la parte derecha el contenido del objeto que esté seleccionado en la izquierda.
Otra característica del Explorador es que no sólo muestra discos, directorios y archivos, sino también todos los dispositivos conectados al ordenador (impresoras, los dispositivos del panel de control,etc.).

Por último, el explorador cuenta con dos barras de herramientas que aparecen situadas en la parte superior de la ventana; su finalidad es facilitar el acceso a la funciones más habituales.
El sistema de ayuda de Windows
La característica ¿Qué es esto?
permite obtener una ayuda rápida sobre
cualquier parte de una pantalla o cuadro de diálogo.
También se ha generalizado la utilización de los Asistentes. Aparecen por todas partes para simplificar al usuario la realización de cualquier tarea que sea nueva o medianamente compleja.
El uso creciente de redes, entornos distribuidos y ordenadores portátiles ha impulsado a Microsoft a integrar en Windows 98 gran cantidad de funciones que facilitan la conexión del ordenador con el exterior. Las más destacadas son las de aprovechamiento de Internet, aunque hay otras.
Windows 98 también cuenta con la capacidad de acceso remoto, por lo que es posible conectarse a la red y así disponer de todos sus recursos desde cualquier parte con sólo disponer de una línea telefónica (y un ordenador portátil, claro).
Cuando se trabaja en entornos muy grandes o en comunidades heterogéneas es posible recibir documentos realizados con programas con los que no trabajas habitualmente. Por ejemplo, si tú utilizas Microsoft Word y te pasan un documento escrito con WordPerfect, es posible que esto te cause trastornos. Precisamente para estos casos, Windows 98 incorpora visores de los tipos de archivos más habituales, con los que es posible ver el contenido del archivo sin necesidad de tener el programa que los creó.
Por último, Windows
Windows 98 está diseñado para utilizar
Windows 98 también incluye soporte para el bus USB que es un
sistema de conexión de dispositivos al ordenador que actúa en serie, lo que
permite una gran cantidad de ellos a
Windows 98 está especialmente preparado para gestionar CD-ROMs, tarjetas de sonido, micrófonos, altavoces, tarjetas de vídeo, DVDs, tarjetas aceleradoras 3D, sintonizadores de TV y un largo etcétera. Es decir, cualquier
dispositivo que aumente las posibilidades multimedia de tu ordenador.
Además, Windows 98 incluye la versión 5.0 de DirectX, un conjunto de librerías que permiten ejecutar en Windows los juegos más complejos.
Windows 98 ya es un sistema operativo completo, lo que significa que ya no depende del MS-DOS para funcionar. Sin embargo, lo cierto es que todavía hay algunos usuarios que necesitan seguir utilizando MS-DOS para trabajar con ciertas aplicaciones. Por lo tanto, a Windows 98 no le ha quedado más remedio que ofrece un soporte mejorado para las sesiones MS-DOS.
Entre las muchas características cabe destacar que cada sesión de MS-DOS tiene para su propio uso más de 600 Kb de memoria, que las ventanas donde se ejecutan estas sesiones pueden tener cualquier tamaño, y que cuenten con una barra de herramientas opcional muy útil; también que no es necesario ejecutar las aplicaciones gráficas a pantalla completa y que muchos comandos, tanto externos (como EDIT) como internos (como DIR, que se ha modificado para que muestre los nombres de archivo largos) han sido completamente rediseñados y mejorados con respecto al viejo MS-DOS.
Siempre que se desea aprender algo nuevo (como, por ejemplo, a tocar la guitarra) hay que comenzar por los fundamentos. Y Windows 98, aunque a reducido al mínimo los conocimientos necesarios para empezar a trabajar con él, no es una excepción. En este capítulo aprenderás las técnicas básicas que son necesarias para desenvolverse en Windows 98.
Para trabajar con Windows 98 resulta prácticamente imprescindible usar un ratón, por lo que es necesario conocer las técnicas básicas de funcionamiento del susodicho roedor.
El ratón es un pequeño dispositivo que, cuando el usuario lo desliza sobre una superficie plana, envía una señal al ordenador indicándole la dirección en la que se desplaza. Éste, en respuesta, hace que se mueva por la pantalla el puntero del ratón, en la misma dirección y con la misma velocidad que el ratón por la mesa.
El puntero del ratón suele ser una flecha, aunque en ocasiones puede adoptar otro aspecto. Además, el ratón dispone de un par de botones (denominados izquierdo y derecho) que sirven a diversos propósitos.
La conjunción del movimiento del puntero del ratón por la pantalla y del uso de los botones del mismo dan lugar a unas técnicas básicas que son las siguientes:
La mayoría de las teclas del teclado de un PC están dispuestas de manera similar a las de una máquina de escribir. Básicamente el teclado normal de un PC tiene cuatro zonas:
·
La zona alfa numérica que, situada en la
parte inferior izquierda del teclado, es
· El teclado numérico que, situado en la parte derecha del teclado, contiene números, signos aritméticos y flechitas y ciertas palabras. Si BloqNum está activado, las teclas del teclado numérico funcionan como números; en caso contrario sirven para mover el curso en la pantalla.
·
La zona de teclas de función, situada a
lo largo de la parte superior, contiene doce teclas denominadas de F1 a F12 cya
utilidad varía de un programa a otro, aunque en Windows 98
· La zona de cursores que, situada entre la zona alfanumérica y el teclado numérico, contiene dos grupos de teclas de movimiento del cursor que tiene la misma función que las que aparecen en el teclado numérico cuando BloqNum está desactivado.
Además de conocer la ubicación de las teclas en el teclado, lo único que te queda por saber es cómo interpretar las instrucciones para usarlo. Esta es la manera en la que debes hacerlo:
Como ya sabes, Windows 98 es un sistema operativo y, por
tanto, una vez instalado en el ordenador sólo hay que encenderlo para entrar en
Windows directamente. Sin embargo, si mantienes pulsada
Si por algún motivo no se puede completar el arranque de Windows 98, cuando reinicies el ordenador y lo intentes de nuevo, Windows realizará un arranque “inteligente” para evitar que esto vuelva a suceder. En concreto, te aparecerán las opciones que acabamos de ver y alguna más que te permitirán bordear el problema causante del fallo.
Para salir de Windows debes seleccionar el comando Apagar
el sistema del menú Inicio. Al menú Inicio se accede haciendo
clic en el botón del mismo nombre que aparece en el extremo izquierdo de la
barra de tareas la cual, a su vez, aparece a lo largo del borde inferior de
· Suspender. Si seleccionas esta opción el ordenador quedará en estado latente (de mínimo consumo de energía) hasta que lo reactives. La manera de reactivar un ordenador suspendido y las consecuencias de la suspensión dependen del propio ordenador y de la configuración del mismo.
· Apagar el sistema. Si seleccionas esta opción, Windows 98 se preparará para apagar el ordenador. Si tu ordenador contempla esta posibilidad, el propio Windows lo apagará por si mismo. En caso contrario aparecerá un mensaje que te indicará cuando puedes apagarlo tú manualmente.
· Reiniciar. Esta opción permite salir de Windows y reiniciarlo automáticamente. Es útil si el sistema se ha vuelto inestable o si, por cualquier otro motivo, quieres volver a arrancar el sistema.
· Reiniciar en modo MS-DOS. Ideal para poder ejecutar aquellos programas recalcitrantes que no hay manera de que funcione bajo Windows 98.
Por último, en el menú Inicio encontrarás otra opción relacionada con el apagado del sistema:
La idea de Microsoft es que la pantalla del ordenador se asemeje al escritorio convencional en el que el usuario realiza su trabajo. Así, en un escritorio es normal encontrar documentos, instrumentos para realizar el trabajo (lápices, teléfonos), todo tipo de objetos y hasta una papelera.
El escritorio de Windows 98 sigue este modelo orientando a objetos, y en él sólo encontraremos dos cosas: objetos (como un escritorio convencional) y la barra de tareas. En los siguientes apartados de este capítulo veremos como se utiliza cada cosa.
Windows 98 posee una interfaz orientada a objetos. En el mundo real, los objetos tienen una serie de propiedades (peso, tamaño, forma, color, etc.) y, de igual manera, los objetos de Windows 98 tienen sus propiedades específicas (algunas muy básicas pueden ser su nombre o su icono, y otras más interesantes). Ahora bien, ¿qué es un objeto y qué ventajas tiene este sistema frente a otros?
Pues bien, un objeto es cualquiera de los elementos del ordenador: un archivo, una carpeta, una ventana, un icono, una impresora, un disco, un modem, etc. La ventaja del modelo orientado a objetos frente a otros radica en que cada objeto gestiona sus propias propiedades, por lo que es posible realizar las acciones que se deseen sobre el propio objeto, en lugar de tener que buscar un programa que las haga en su lugar.
Por ejemplo, supón que deseas cambiar el nombre de un archivo. En Windows 98 puedes realizar esta tarea directamente, con sólo escribir el nuevo nombre en la etiqueta que hay bajo el objeto, sin que para ello tengas que utilizar un programa que realice la tarea.
Los objetos también se caracterizan porque se pueden realizar ciertas acciones con ellos o a ellos. Por ejemplo, con una impresora es posible imprimir, y a un disquete se le puede dar formato. Cada objeto conoce todas estas acciones de las que puede ser sujeto activo o pasivo y, gracias a ello, es posible, arrastrar un documento a una impresora y que éste se imprima.
Como ves, para manipular los objetos es importante saber cómo acceder a sus propiedades y a sus acciones. Lo más fácil para interactuar con un objeto es hacer clic sobre él con el botón derecho del ratón. Entonces aparecerá un menú emergente que mostrará diversos comandos, entre los que se encuentran algunas de las acciones que puedes realizar con el objeto, y el comando Propiedades, que da acceso a la hoja de propiedades del mismo.
Si haces doble clic sobre un objeto, éste se abrirá. En el
caso de un archivo de texto, eso significa que se ejecutará el programa que lo
creó y que aparecerá en pantalla para que trabajase con él. Si es un archivo de
sonido, sonará. Y si, por ejemplo, es una impresora se abrirá una ventana que
te mostrará el contenido de la misma (es decir, los documentos que se estén
imprimiendo), así como un menú que te dará acceso a todas las acciones y
propiedades de
Como verás en los siguientes apartados, en la mayoría de los casos es necesario seleccionar uno o más objetos antes de poder operar sobre ellos. Aquí tienes las diversas técnicas que se usan para seleccionar objetos:
La manera más sencilla de operar con un objeto consiste en
utilizar el ratón. Si quieres mover un objeto, arrástralo hasta su nuevo lugar.
Si quieres copiarlo, arrástralo mientras mantienes pulsada
Ten en cuenta que algunas de estas operaciones funcionan por omisión. Por ejemplo, si arrastras un archivo de una carpeta a otra del disco duro, el archivo se moverá. Sin embargo, si lo arrastras a un disquete, el archivo se copiará. Esto es lógico, ya que está pensando para evitar que se produzcan pérdidas de información. En cualquier caso, si pulsas las teclas que te he indicado, anularás el comportamiento por omisión, mantén pulsadas las teclas Alt+Mayús mientras lo arrastras. Sabrás que se va a mover por que no aparece ningún dibujo junto al icono mientras lo arrastras antes de soltar el botón del ratón).
Supón que habitualmente utilizas un archivo que está en
Ese acceso directo no es más que un pequeño archivo que sabe dónde está el documento que tu quieres utilizar y que se comporta como si fuera el documento original. La próxima vez que desees utilizar tu documento, sólo tienes que hacer doble clic sobre el acceso directo (que ya estará en el escritorio) en lugar de bucear por discos y directorios hasta encontrarlo.
La manera más sencilla de borrar un objeto consiste en
arrastrarlo a la Papelera de reciclaje (consulta más adelante). Sin embargo,
también puedes seleccionar el objeto (u objetos) y pulsar
Hay dos maneras de cambiar el nombre de un objeto: realizarlo directamente o usar el menú emergente del objeto. Si quieres hacer lo primero, selecciona el objeto pulsando sobre él. Transcurrido un segundo (o más), vuelve a hacer clic sobre el nombre del objeto. Verás que se selecciona el nombre y que aparece el punto de inserción al final del mismo. Ahora ya puedes editar el nombre como harías en cualquier otro cuadro de texto cualquiera.
Si quieres utilizar el menú emergente, haz clic sobre el objeto con el botón derecho del ratón. Luego selecciona el comando Cambiar nombre del menú emergente. Entonces se seleccionará el nombre del objeto igual que antes y podrás editarlo.
Como acabas de ver, cada objeto tiene sus propias características particulares. La más importante de los archivos de documentos (o sea, de los archivos que contienen datos) es que se puede editar (es decir, ver y, si procede, modificar) con el programa adecuado. Por ejemplo, un documento de texto se puede editar con su procesador de textos, y un documento gráfico con un programa de dibujo.
Sin embargo, en muchas ocasiones sólo se desea ver el documento ( y no modificarlo), y arrancar el enorme programa que lo gestiona consume mucho tiempo. En otras ocasiones, sobre todo si trabajamos en un entorno heterogéneo o si viajamos mucho, se puede dar el caso de que nos pasen un documento y no dispongamos del programa que puede trabajar con él.
Windows
Windows 98 contiene una gran cantidad de visores (además se le pueden agregar todos los que se quieran), y es posible abrir tantas ventanas de visualización como se desee. Cuando hayas visto lo que te interese, basta con que las cierres como cualquier otra ventana.
En el escritorio de Windows 98 aparecen unos objetos que son muy especiales por la misión que desarrollan. Nos estamos refiriendo a Mi PC, al Entorno de red (que sólo aparece si trabajas en una red) y a la Papelera de reciclaje.
El icono Mi PC representa a tu ordenador en el escritorio. Si lo abres (haciendo doble clic sobre él) podrás ver que contiene los siguientes elementos.



Por tanto, y como puedes ver, Mi PC te proporciona el acceso a todos los recursos del ordenador, tanto para usarlos como para configurarlos.
El icono Entorno de red sirve para acceder a los recursos de la red con tanta facilidad como si estuvieran en tu propio PC. Dentro de él encontrarás un icono por cada servidor al que tengas acceso, y otro más, denominado Toda la red, que te permitirá buscar por toda la red cuando quieras acceder a un recurso al que no accedas habitualmente.
Los iconos que representan a los servidores en
La Papelera de reciclaje es un icono especial al que se arrastran los objetos que ya no se necesitan para que sean eliminados. Los objetos borrados permanecerán en la papelera hasta que la vacíes, cosa que se consigue ejecutando el comando Vaciar papelera de reciclaje de su menú emergente.
Si haces doble clic en la Papelera de reciclaje, ésta se abrirá mostrando los objetos borrados que contiene. Mientras no la vacíes te será posible recuperar esos objetos con sólo seleccionarlos y ejecutar el comando Edición, Deshacer borrar.
Llevando las cosas al extremo, podemos considerar que el escritorio de Windows 98 es también un objeto, y, como tal, tendrá sus propiedades, las cuales se podrán cambiar. Efectivamente así es.
Si haces clic con el botón derecho en una zona despejada del escritorio aparecerá el menú emergente de éste, una de cuyas opciones es Propiedades. Al hacer clic sobre esta opción se pasa al cuadro de diálogo Propiedades de Pantalla (al que también se llega haciendo doble clic en el icono Pantalla del Panel de control), en el que podrás definir con exactitud cómo quieres el escritorio: imagen de fondo, colores, protector de pantalla, etc.

Como decíamos al principio del capítulo, el elemento más relevante del escritorio (además de los objetos), es la barra de tareas. La barra de tareas está situada (por omisión) a lo largo del borde inferior de la pantalla y su misión es, básicamente, la de facilitar el acceso a los programas y a los documentos con los que queremos trabajar.
El
botón Inicio. Mediante este botón se puede elegir los programas o
documentos que queremos utilizar, así como configurar el sistema, buscar
ayuda y salir de Windows 98.![]()
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Como sin duda ya sabes, Windows significa “ventanas”. Y no es por casualidad. Las ventanas son uno de los elementos más importantes del entorno Windows y, por tanto, es imprescindible que conozcas perfectamente qué es una ventana, cuáles son sus partes y cómo se utiliza.
Todo trabajo que se realiza en Windows (excepto el que hagas en el escritorio) se desarrolla dentro de una ventana. Por tanto, una ventana no es más que la representación en la pantalla de un trabajo que se está llevando a cabo en Windows. Windows ofrece la posibilidad de tener abiertas varias ventanas a la vez, lo que significa que se pueden realizar distintos trabajos al mismo tiempo.
Como verás, existen distintos tipos de ventanas (algunas muy especiales, como los cuadros de diálogo), aunque en general se pueden clasificar en tres tipos básicos:
Veamos cada uno de los elementos que conforman una ventana de Windows:
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Las
barras de desplazamiento (situadas a lo largo del borde derecho y del
borde inferior de la ventana) sirven para desplazar el contenido de la
ventana vertical u horizontalmente, según ![]()
Ahora que ya conoces las partes de una ventana te resultará muy fácil disponer las ventanas a tu gusto. Todas las técnicas que se muestran en este apartado se realizan con el ratón, aunque si prefieres el teclado, también puedes llevarlas a cabo con los comandos del menú de control.
Para ello debes llevar el puntero del ratón hasta un borde
de
Sitúa el puntero del ratón sobre la barra del título, haz clic y arrastra la ventana a su nueva posición; entonces suéltalo.
Para activar una ventana, es decir, para pasar de una ventana a otra, sólo tienes que hacer clic en cualquier parte de la ventana que desees activar. Sin embargo, puede ocurrir que la ventana que quieras activar no esté visible, con lo que no podrás hacer clic sobre ella. En tal caso deberás organizar las ventanas en pantalla o utilizar algún método o menú que te permita pasar de una a otra (como la combinación de teclas Alt+Tab o el menú Ventana de algunas aplicaciones)
Si minimizas la ventana de una aplicación, ésta pasará a la barra de tareas con la forma de un rectángulo en el que podrás ver el icono de la aplicación y su nombre. Para restaurar la ventana de la aplicación debes hacer clic sobre ella en la barra de tareas.
Si minimizas una ventana de documento, ésta quedará reducida
a una versión acortada de su barra del título dentro de la propia ventana de
Windows 98 te permite personalizar completamente tu ambiente de trabajo. Como verás páginas anteriores esto se logra, fundamentalmente, mediante los ajustes que realices en el elemento Pantalla del Panel de control. Sin embargo, una de las opciones que ofrece ese componente debemos mencionarla aquí, ya que permite determinar el tamaño de todos los elementos de las ventanas que hemos visto en este capítulo.

Los menús y los cuadros de diálogo son los sistemas más empleados para decirle a Windows lo que queremos que haga. Por tanto, conocerlos y aprender a utilizarlos es imprescindible para desenvolverse con soltura dentro de Windows.
Los menús representan la forma que tienen Windows o sus aplicaciones de ofrecerte las acciones que es posible realizar. Los menús de Windows 98 son de dos tipos: los que aparecen en la barra de menús de las ventanas, y los denominados emergentes, que aparecen allí donde esté el puntero del ratón.
Cuando se selecciona un menú, éste se despliega ofreciendo una serie de opciones o comandos relacionados. Los menús de la barra de menús aparecen al hacer clic sobre su nombre, mientras que el menú emergente aparece cuando se hace clic casi en cualquier parte con el botón derecho del ratón.
Una vez desplegado el menú podrás ejecutar el comando que te interese. Para ello sólo tienes que desplazar el ratón hasta el comando en cuestión y, una vez resaltado, hacer clic.
No todos los menús y comandos son iguales, algunos tienen ciertas particularidades que debes conocer.
Cuando un menú o comando aparece en color gris en lugar de negro se dice que esta atenuado, lo que significa que no es posible seleccionarlo. Esto se debe normalmente a que es necesario llevar a cabo alguna acción previa antes de utilizar ese menú o comando.
Hay comandos que muestran algunos símbolos detrás de su nombre. Por ejemplo:
Y hay otros comandos que muestran una marca de verificación a la izquierda de su nombre. Esto indica que la opción representada por ese comando está activada. Si no aparece la marca, la opción no está activada. También puedes observar que algunos comandos están separados de los demás por unas rayas delimitadoras. Todos los comandos contenidos entre dos rayas delimitadoras suelen estar relacionados con la misma opción. Cuando sólo es posible elegir un comandos entre los varios que aparecen delimitados, se representa con un punto negro a la izquierda del comando. El punto negro indica que la opción representada por ese comando está activada.
Un cuadro de diálogo es un tipo de ventana muy especial
mediante
Los cuadros de diálogo contienen distintos tipos de controles, que son los elementos concretos a través de los cuales el usuario suministra la información.

Entre esos controles (que se describen en los siguientes apartados), normalmente siempre hay tres botones de comando especiales:
Además, en ocasiones también aparece el botón de comando Cerrar.
Cuando esto sucede, normalmente se debe a que has realizado acciones en el
cuadro de diálogo que ya no se pueden cancelar y, por tanto, el botón Cancelar
se ve sustituido por el botón Cerrar.
También es común que las aplicaciones incorporen el botón ¿Qué es esto? en el extremo derecho de su barra del título. Como recordaras, este botón sirve para solicitar ayuda sobre las distintas partes de la ventana.
Por último, muchos cuadros de diálogo se organizan en “fichas”, es decir, en distintas hojas cada una de las cuales agrupa opciones referentes al mismo tema, y a las que se accede haciendo clic sobre su correspondiente ficha.
A continuación puedes ver una lista con los controles típicos que te puedes encontrar en los cuadros de diálogo de Windows. Ten en cuenta que algunos programas pueden modificar la apariencia de estos controles, aunque su funcionalidad seguirá siendo la misma.
Botones
de comando. Son grandes y contienen su nombre en el centro. Sirven
para llevar a cabo una acción inmediata (por ejemplo, Cancelar una
acción). Para seleccionarlos basta con hacer clic sobre ellos.![]()
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Si eres usuario de versiones anteriores de Windows estarás acostumbrado a utilizar unos cuadros de diálogo muy parecidos (si no iguales) para muchas de las operaciones básicas de cualquier programa Windows (como abrir un archivo o elegir una fuente en tu procesador de textos). Estos cuadros de diálogo permiten que el usuario no tenga que aprender a utilizar un cuadro de diálogo distinto cuando trate de realizar la misma operación con programas distintos. Los cuadros de diálogo estándar más habituales son:
Windows 98 es un sistema operativo, y la misión más importante de dichos sistemas es la de permitir la ejecución de programas. Pensando en la facilidad de utilización por parte del usuario, Windows 98 dispone de varios mecanismos de gran simplicidad para ejecutar los programas.
Si te fijas en la parte inferior del
escritorio de Windows 98 verás lo que denomina la barra de tareas. En su
extremo derecho podrás ver la hora (y quizás algún indicador), y en su extremo
izquierdo el botón Inicio. Si haces clic en este botón se desplegará el
menú Inicio, verdadero centro de control de Windows 98.
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La opción que más interesa en este momento es la que aparece arriba del todo, Programas, puesto que es la que nos permite ejecutar los programas que tengamos instalados (aunque no es la única manera). Si la mantienes seleccionada durante un par de segundos verás que se despliega un submenú, que contendrá una entrada por cada programa o grupo de programas que tengas instalados. Para ejecutar cualquier programa basta con que hagas clic sobre él. Si el programa está en un sub-sub-menú, ve desplegando los sucesivos menús secundarios manteniéndolos seleccionados un instante, hasta llegar al que te interese. Después haz clic en el programa deseado.
Es el segundo botón del menú Inicio. En él aparecerán los accesos directos de los últimos 15 documentos que hayas utilizado ordenados alfabéticamente. Si quieres volver a usar cualquiera de ellos, selecciónalo y haz clic en él. Windows 98 se encargará de arrancar la aplicación que lo creo y de cargar el documento en ella.
Este botón, el tercero del menú Inicio, proporciona
un acceso rápido a las principales utilidades de configuración del sistema: el
Panel de control,
Si haces clic en
Esta es otra forma más de ejecutar programas o documentos en
Windows 98. si haces clic sobre
Si no recuerdas alguna de estas cosas puedes utilizar el botón Examinar, el cual hará que aparezca un cuadro de diálogo del mismo nombre en el que podrás recorrer todo el sistema hasta encontrar el programa o documento que desees ejecutar.
Cuando hayas introducido o seleccionado el programa o documento en cuestión, sólo restará hacer clic en Aceptar.
A pesar de todo lo expuesto sobre el menú Inicio, este en realidad no es más que un atajo del método general para ejecutar programas en Windows 98. la manera más directa de ejecutar un programa consiste en hacer doble clic sobre su icono (o sobre cualquiera de los iconos de los documentos creados por ese programa).
Los iconos de los programas y de los documentos están en sus respectivas carpetas. Por tanto, para llegar a ellos deberás abrir la carpeta en la que estén. Una vez tengas el icono a la vista, haz doble clic sobre él.
Existen dos maneras básicas de abrir carpetas:
Windows 98 es un entorno multitarea, o sea, un entorno en el que se pueden ejecutar varios programas a la vez.
Por tanto, resulta muy importante poder cambiar de una tarea a otra con facilidad. Afortunadamente, esto es muy sencillo, ya que cada programa que se está ejecutando aparece en la barra de tareas. Para cambiar a un programa concreto sólo debes hacer clic en su icono en la barra de tareas.
Otra manera de cambiar de tarea consiste en pulsar las
teclas Alt+Tab. Si lo haces (y mientras mantengas pulsada
Si quieres ir cambiando sucesiva y cíclicamente de una tarea a otra pulsa Alt+Esc. Y si deseas que aparezca inmediatamente la barra de tareas (en este caso la que hayas configurando para que se oculte automáticamente), pulsa Ctrl+Esc.
Seguramente llegará a darse el caso de que el escritorio esté lleno de carpetas, ventanas, iconos,etc. Si es así, puedes poner un poco de orden haciendo clic sobre una zona libre de la barra de tareas con el botón derecho del ratón. Aparecerá entonces un menú emergente con distintas posibilidades para organizar el escritorio: situar las ventanas en mosaico, en cascada, minimizarlas, etc. Además, el comando Propiedades te lleva directamente al cuadro de diálogo de configuración de la barra de tareas.
Por su parte, puedes situar la barra de tareas en cualquiera de los lados de la pantalla con sólo arrastrarlo con el ratón. Coloca donde te resulte más cómodo.
Windows 98 es un sistema operativo completo y, por tanto, el usuario no necesita para nada acceder al antiguo DOS. Sin embargo, puede ocurrir que el usuario disponga de programas MS-DOS de los que no pueda prescindir o, simplemente, que sienta nostálgico del viejo indicador de comandos. Para tales casos, Windows 98 facilita la ejecución de sesiones MS-DOS.
Una sesión MS-DOS no es más que una ventana en la que se ejecuta el interprete de comandos del MS-DOS, y en la que podemos trabajar con el MS-DOS como lo haríamos en un ordenador que no tuviera Windows.
Para ejecutar una sesión MS-DOS basta con que hagas clic sobre el icono MS-DOS que aparece en la parte inferior del menú Inicio, Programas. Entonces aparecerá una ventana con el familiar aspecto de cualquier pantalla MS-DOS, aunque con algunas diferencias (como por ejemplo, la barra de herramientas, o que puede tener un tamaño variable,etc.). Cuando hayas terminado de trabajar con la sesión, puedes cerrar la ventana como cualquier otra de Windows o introduciendo el comando exit.
También se iniciará una sesión MS-DOS automáticamente si
ejecutas una aplicación DOS (por ejemplo, haciendo doble clic sobre su icono).
En tal caso, cuando finalice la ejecución de la aplicación se cerrará
automáticamente
Las operaciones con archivos y directorios son de las más frecuentes que se realizan durante el trabajo diario con el ordenador. El carácter orientando a objetos de la interfaz de Windows 98 permite que estas operaciones con archivos, cuentas con el Explorador de Windows.
Lo verdaderamente importante que has de saber para gestionar tus archivos y carpetas en Windows 98 es que estos aparecen insertados en una clara estructura jerárquica, aunque está a veces no sea evidente. Cuando sabes dónde encontrar los archivos, lo demás es coser y cantar.
La estructura jerárquica del sistema es el siguiente:
Por tanto, si quieres trabajar con un archivo lo primero que has de conocer es su nombre. Luego debes determinar en qué carpeta se encuentra. La carpeta debe estar en un disco, y éste estará en tu propio ordenador de la red.
La manera más fácil de acceder a un archivo o carpeta
consiste en hacerlo directamente. Para acceder directamente a tus carpetas y
archivos dispones de dos iconos en el escritorio: Mi PC y Entorno de
Red.
Si haces doble clic sobre el icono Mi PC se abrirá una ventana que te mostrará (entre otras cosas) las unidades de disco conectadas a tu ordenador. Al hacer doble clic sobre cualquier unidad de disco se abrirá otra ventana, en la que podrás ver las carpetas y archivos que contiene ese disco. Si, a su vez, haces doble clic sobre una carpeta, esta se abrirá mostrando las carpetas y archivos que contenía. Así puedes seguir hasta localizar el archivo o carpeta que te interese.
En el caso de que la carpeta o archivo que te interese esté en otro ordenador de la red, debes hacer doble clic sobre el icono Entorno de Red. Entonces verás un icono por cada ordenador de la red al que tengas acceso directamente. Cada uno de esos iconos se comporta como Mi PC, pero actuando sobre el ordenador que te interesa no aparezca en la ventana, puedes utilizar el icono Toda la red para localizarlo.
En caso de que no tengas muy claro en qué lugar está la carpeta o archivo que te interesa, puedes utilizar el comando Buscar del menú Inicio para que Windows 98 realice la búsqueda por ti. Las dos primeras opciones del menú Buscar son:
En ambos casos contarás con gran cantidad de opciones que te permitirán afinar la búsqueda al máximo. Cuando la búsqueda finalice, tendrás una ventana con todos los ordenadores, carpetas o archivos encontrados. Entonces podrás trabajar con ellos como si estuviesen en la ventana de su carpeta (o si lo prefieres, abrir la ventana de su carpeta directamente mediante el comando Archivo, Abrir carpeta). Es decir, en el caso de carpetas o archivos puedes copiarlos, moverlos, ejecutarlos, etc.
Una vez localizado el archivo o la carpeta que te interesa puedes moverla, copiarla, borrarla o cambiar su nombre de la misma manera que harías con cualquier otro objeto de Windows98. hay diversas formas de hacer estas operaciones.
Por ejemplo, imagina que tienes abiertas las carpetas Datos y Seguridad y que en la primera hay un archivo denominado Ventas que desees mover a la segunda.
Bastará con que lo arrastres de una a otra. Si quieres
copiarlo de Datos a Seguridad, arrastrarlo mientras mantienes pulsada
Para trabajar sobre cualquier objeto no hay más que hacerlo pero, ¿qué ocurre si todavía no existe el objeto sobre el que quieres trabajar? En tales casos prueba siempre a hacer clic con el botón derecho del ratón sobre una zona despejada del lugar donde quieras crear el objeto.
Por ejemplo, si quieres crear una carpeta nueva dentro de
otra, haz clic con el botón derecho del ratón en una zona despejada de la
ventana de esa otra carpeta. Cuando aparezca el menú emergente pulsa en
Cuando quieras realizar operaciones con los discos (ya sean
discos duros o disquetes) debes seleccionar el icono de la unidad de que se
trate (recuerda, en
El Explorador de Windows es un programa que permite realizar la mayoría de las operaciones descritas en los apartados anteriores en una sola ventana. Para ejecutar el Explorador haz clic sobre su icono en el menú Inicio, Programas o selecciona el comando Explorar que aparece en el menú emergentes de la mayoría de los objetos.
La ventana del Explorador está dividida (básicamente) en dos partes. En la parte izquierda aparece una lista jerárquica de los recursos de tu ordenador, y en la parte derecha aparece el contenido de la carpeta o recurso que tengas seleccionado.

Los iconos de los distintos objetos se comportan exactamente igual que si lo estuvieses viendo en sus lugares “naturales”, de manera que puedes copiarlos, moverlos, darles formato, hacer que aparezcan sus menús emergentes, etc. de la misma manera que has visto en los apartados anteriores.
Si te sientes un poco perdido de momento entre tanto objeto, carpeta o dispositivo, el Explorador te ayudará a organizarte un poco.
Una de las principales ventajas de Windows 98 frente a
MS-DOS o a Windows 3.x es que puede utilizar nombres de archivos y de carpetas
largos. Es decir, con Windows
Lo más importante es que sólo los nuevos programas escritos para trabajar con nombres largos pueden utilizarlos. Para mantener la compatibilidad con los antiguos programas, Windows 98 crea automáticamente alias de los nombres largos con un formato de 8+3. Los programas que no están preparados para utilizar nombres largos utilizan estos alias.
también es importante saber que hay programas de utilidades (como programas de copias de seguridad) que destruyen los nombres largos. Por tanto, si los utilizas asegúrate de que están adaptados a Windows 98.
Los nombres largos pueden contener tantos puntos como se quiera. Sin embargo, Windows 98 considera que detrás del ultimo punto aparece la extensión del nombre del archivo (la cual tiene una gran importancia, puesto que sus tres primeras letras determinan el tipo de archivo de que se trata).
En Windows 98 la impresión sucede en segundo plano y de manera imperceptible, de manera que las funciones de impresión pasan casi desapercibidas. Sin embargo, ello no debe ser impedimento para que conozcas la manera de controlar las opciones de impresión.
El proceso de instalación de una impresora en Windows 98 es muy sencillo, ya que es un Asistente el que se encarga de casi todo el trabajo duro el mismo Asistente reconocerá automáticamente la marca y el modelo de la impresora que hayas conectado al ordenador, así que la instalación es cosa de niños.
Cuando se abra


Si quieres utilizar una impresora que esté en la red (bien conectada a la red directamente, bien conectada a otro PC), en primer lugar deberás instalar su controlador en tu ordenador de la manera que se ha descrito en el apartado anterior. Sin embargo, en el primer cuadro de diálogo que muestra el Asistente debes especificar que se trata de una impresora de red.
Luego deberás indicar el nombre de la impresora (si no lo sabes podrás buscarlo con el botón Examinar del Asistente). Una vez seleccionada la impresora y su nombre, el Asistente instalará los controladores necesarios. Por último te sugerirá hacer una prueba de impresión y la impresora quedará definitivamente instalada. A partir de ese momento podrás imprimir tus trabajos en esa impresora remota.
La impresora por omisión es aquella que se utilizará para imprimir los documentos a no ser que se indique otra cosa. Si sólo tienes instalada una impresora, esto no es importante, pero en caso de que tengas más de una si puede llegar a serlo.
Para establecer la impresora por omisión debes ejecutar el
comando Configurar como predeterminada del menú emergente de esa
impresora (o el comando Impresora, Configurar como predeterminada de la
ventana de la impresora). Cuando una impresora es la que actúa por omisión, su
icono en
Puedes cambiar la impresora por omisión en cualquier momento, y también puedes seleccionar otra impresora para imprimir sin que la impresora por omisión deje de serlo.
Hay dos maneras básicas de imprimir:
Cualquiera que sea el método elegido para imprimir, Windows 98 situará el trabajo de impresión en la cola de la impresora seleccionada. Cuando le llegue el turno, Windows 98 enviará el trabajo a la impresora y éste se imprimirá.
Windows 98 permite un control muy preciso del proceso de impresión. Todo este control se ejerce desde la ventana de la impresora, a la cual se llega haciendo doble clic sobre el icono de la impresora en cuestión.
El control de la impresión se puede efectuar a dos niveles: a nivel de la impresora en su conjunto o a nivel de los trabajos de impresión individuales. Por ejemplo, en cualquier momento puedes detener la impresora y, posteriormente, permitir que continué. O puedes purgar la impresora, eliminando todos los trabajos de impresión que haya en su cola (incluido el que se esté imprimiendo en ese momento). Este nivel de control se realiza con los comandos del menú Impresora.
Además , mientras haya trabajos en la cola de impresión,
también puedes controlar la impresión de cada trabajo individualmente. Por
ejemplo, puedes detener la impresión de un trabajo concreto, o puedes
cancelarla eliminándolo de
También es posible cambiar el orden de los trabajos en la cola con sólo arrastrarlos a su nueva posición dentro de la ventana de la impresora.
Cada impresora tiene, como casi todos los demás objetos del
sistema, una hoja de propiedades a la que se llega seleccionando el comando
Propiedades del menú emergentes de
Los ajustes de carácter general incluyen aspectos como el nombre de la impresora, la página separadora que se imprimirá entre dos trabajos de impresión, si la impresora estará compartida en la red, etc.
Los ajustes de carácter específico son propios de cada impresora en concreto, y pueden incluir aspectos tales como la resolución de impresión, el papel utilizado, etc.
Si quieres compartir una de tus impresoras en la red, de
manera que otros miembros de la red puedan utilizarla, debes acudir a
En cuanto hagas clic en Aceptar o en Aplicar,
la impresora se compartirá en
La Ayuda es el sistema que tiene Windows de proporcionarte información y consejos en pantalla sin que tengas necesidad de recurrir a los manuales. Este información no se refiere al sistema operativo Windows 98, sino que todos los programas desarrollados para este entorno comparten el sistema de Ayuda. En este capitulo conocerás la manera de utilizar la Ayuda de Windows.
Cuando necesites ayuda sobre Windows 98, debes seleccionar el comando Ayuda del
menú Inicio. Entonces aparecerá

La primera ficha es Contenidos. En ella, cada uno de los temas de la ayuda están representados por el icono de un libro. Si quieres ver los subtemas de un tema, haz clic sobre el tema en cuestión. Entonces el icono del tema se convertirá en un libro abierto y, debajo de él, aparecerán los subtemas representados por un icono con forma de páginas de un libro. Si quieres ver el contenido de un subtema, haz clic sobre él. Algunos subtemas pueden tener el icono de un libro. Ello se debe a que es posible que haya más de dos niveles de profundidad en la organización de la ayuda.
La parte derecha de
Un aspecto muy importante de la ayuda de Windows es que es un hipertexto. Esto significa que los diversos temas están relacionados entre sí por medio de enlaces, y que puedas pasar de un tema a otro con sólo activar un enlace. Los enlaces se reconocen porque son palabras que aparecen subrayadas en el texto de ayuda.
Windows 98 tiene tres tipos de enlaces:
La segunda ficha de
La última ficha de
Una vez seleccionado el tema sobre el que deseas
información, la ayuda de Windows te la muestra en la parte derecha de
Cuando quieras solicitar ayuda desde cualquier programa de
Windows, recurre a su menú Ayuda o pulsa
Sin embargo, debes tener en cuenta que durante un tiempo convivirán programas realizados para Windows 95 con los creados para Windows 98. la ayuda de los programas para Windows 95 es ligeramente distinta a la que hemos visto aquí. Por tanto, durante ese tiempo de convivencia tendrás que utilizar dos sistemas de ayuda distintos. De todas maneras, si utilizas esas aplicaciones antiguas seguramente ya conocerás la manera de emplear su ayuda, así que no tendrás problemas.
El Panel de control de Windows 98 es el centro neurálgico del sistema. Desde él se controlan todos los aspectos del mismo y, por tanto, su importancia es decisiva. Sin embargo, un usuario medio puede desarrollar su trabajo con Windows 98 durante largo tiempo sin necesidad de tener que modificar la configuración del Panel de control, ya que el propio Windows 98 se encarga, durante la instalación, de afinar su configuración.

En este capitulo te explicaremos la utilización del Panel de control y de sus componentes más comunes.
Hay dos formas principales de llegar al Panel de control:
seleccionado
En
Los elementos más comunes del Panel de control son los siguientes:
Para acceder a cualquiera de los elementos del Panel de control basta con hacer doble clic sobre él. Entonces se abrirá un cuadro de diálogo en el que podrás introducir las especificaciones que desees.
El único elemento del Panel de control que vamos a tratar es
Si quieres eliminar una fuente sólo tienes que arrastrar su
icono a
Para instalar una fuente nueva ejecuta el comando Archivo,
Instalar nueva fuente de
También te puede interesar ver el aspecto que tiene una
fuente. Si lo quieres ver en pantalla, selecciona la fuente y ejecuta el
comando Archivo, Abrir. Si quieres imprimir un texto creado con esa
fuente, selecciona la fuente y ejecuta el comando Archivo, Imprimir.
Los accesorios son programas y utilidades que vienen con Windows 98 y que tienen la misión básica de proporcionar al usuario unas herramientas con las que poder ponerse a trabajar en cuanto instale el sistema.
Los accesorios se pueden agrupar en tres grandes grupos: los accesorios generales, las herramientas del sistema y los accesorios multimedia.
Los accesorios generales de Windows 98 son, esencialmente, programas de edición.
El histórico procesador de textos Write se transformó en WordPad en Windows 95, y Windows 98 lo mantiene. Sus características más notables son:
Windows 98 incluye dos programas de retoque gráfico: Paint e Imaging. El primero, que es el más sencillo, ya se incluía en Windows 95. El segundo, por su parte, es mucho más complejo. Entre ambos dispondrás de magníficas herramientas para crear y retocar imágenes.
Los accesorios “menores” de Windows 98 son estos:
En
El segundo grupo de accesorios son las herramientas del sistema. De las cinco herramientas a las que nos vamos a referir, cuatro son utilidades de disco, mientras que la última trata del sistema en general.
Esta herramienta sirve para crear copias de seguridad de los archivos que se seleccionen previamente, para restaurar una copia de seguridad ya creada y para comparar los archivos almacenados en una copia de seguridad. Todas las opciones se escogen en unas pantallas que van apareciendo consecutivamente y que son atractivas y faciales de utilizar.
Backup es capaz de gestionar dispositivos de cinta. También permite comprimir los archivos al realizar la copia de seguridad. La copia de seguridad se puede crear normal (es decir, copiando todos los archivos seleccionados) o incrementar (o sea, almacenando sólo los archivos que se hayan modificado desde la última vez que se hizo la copia de seguridad).
La utilidad de ScanDisk sirve para comprobar el estado, tanto lógico como físico, de las unidades de disco. El proceso de selección de la unidad y de comprobación de la misma es rápido y sencillo, permitiendo ScanDisk que se especifiquen previamente las acciones a tomar en caso de que aparezcan errores, o que en cada caso decida el usuario lo que se ha de hacer. En resumen, una buena utilidad para comprobar regularmente la salud de la unidades de disco y para tomar medidas en caso de que ésta no sea buena.
DriveSpace es una herramienta que permite duplicar mediante software la capacidad de los discos del ordenador. Como ocurre con otras herramientas de este tipo que existen en el mercado desde hace tiempo, la solución de duplicar el espacio útil de un disco sólo es recomendable como última medida, ya que produce una ralentización del funcionamiento del ordenador, una mayor complejidad en el sistema de archivos y un incremento del riesgo de que un accidente nos haga perder toda la información que tengamos.
Si estás en el grupo de los que no tienen más remedio que duplicar el disco, DriveSpace te permitirá comprimir, descomprimir y distribuir el espacio libre de un disco.
A medida que se van modificando y borrando archivos durante el trabajo diario van apareciendo espacios vacíos en el disco duro. Luego, cuando se crea un archivo nuevo, el sistema lo divide en trozos y sitúa cada uno de ellos en uno de los espacios vacíos con el objeto de aprovecharlos. Esto, si bien permite aprovechar el espacio no utilizado, también provoca que el sistema vaya más lento, ya que la cabeza del disco debe realizar varias operaciones de búsqueda y lectura cada vez que se quiere acceder a un archivo que éste fragmentado.
Para solucionar este programa, Windows 98 incorpora
Esta es una herramienta pensada para comprobar el nivel de utilización de los recursos del sistema. Mediante un gráfico que se actualiza regularmente (a intervalos determinados por ti), podemos ver qué porcentaje de los recursos del sistema se están utilizando. Estos recursos se agrupan en varias categorías, cada una de las cuales tiene, a su vez, diversas posibilidades. En suma, una herramienta perfecta para conocer el aprovechamiento del ordenador.
El monitor de red es una utilidad que permite conocer y gestionar en todo momento las relaciones de nuestro ordenador con otros recursos de la red, ya que muestra las conexiones hechas a otras máquinas, las carpetas compartidas y los servidores a los que estamos conectados. también es posible crear o eliminar usuarios y recursos compartidos, así como elegir entre diversas formas de ver toda información en la pantalla.
Los accesorios multimedia representan el tercer gran grupo de accesorios de Windows 98.
Y como no sólo de trabajo vive el hombre, daremos un vistazo a los juegos que incorpora Windows 98.
Ya nadie le cabe duda de que nos encaminamos rápidamente hacia una sociedad multimedia, es decir, una sociedad en la que la comunicación se establezca por todo tipo de canales y medios, desde sonido a imágenes tridimensionales o mediante la realidad virtual. Lo cierto es que ha sido la informática personal la que ha impulsado el desarrollo de las tecnologías multimedia. Y, como no podía ser de otra manera, Windows 98 incorpora todos los elementos necesarios para que nuestro PC se convierta en una completa estación multimedia.
Recuerda que la configuración de los distintos dispositivos
multimedia que tengas instalados en el ordenador se realiza a través del icono Multimedia
del Panel de control. Por su parte, todos los accesorios multimedia se
encuentran en el menú Inicio, Programas, Accesorios, Entretenimiento.
El Control de volumen sirve para ajustar el volumen y el balance de los distintos elementos que pueden formar parte del componente sonoro de las posibilidades multimedia de nuestro ordenador.
Dentro de estos ajustes aparecen el control de volumen maestro (que marca el valor general), el de los archivos de onda (WAV), el de los archivos MIDI, el de reproducción de CDs musicales, el de entrada de línea, el del micrófono y el del altavoz interno del PC.
El reproductor multimedia es una herramienta que tiene la función de reproducir cualquier tipo de archivo que contenga información multimedia susceptible de ser presentada en tu ordenador (sonido digitalizado, sonido MIDI, CD musical y vídeo).
Además, y por si esto fuera poco, tambíen permite realizar algunas labores básicas de edición con el archivo que se este reproduciendo, así como configurar directamente (sin tener que utilizar el Panel de control) los distintos dispositivos, seleccionar la escala de tiempo de ejecución, avanzar paso a paso el sonido o la imagen.
Su utilidad es similar a
El Reproductor de CD es un pequeño programa que sirve para controlar la ejecución de CDs de audio desde el CD-ROM del ordenador. Recuerda que para poder escuchar CDs en tu ordenador debes disponer de una unidad de CD-ROM que lo permita y de una tarjeta de sonido.
Entre las distintas posibilidades que ofrece el Reproductor de CD están las diferentes opciones de mostrar el tiempo (transcurrido, restante de la pista y restante del disco), las diferentes opciones de reproducción (normal, aleatoria o continua) y la posibilidad de editar el nombre de las pistas del CD.
Este último accesorio multimedia que vamos a ver cumple las funciones de un pequeño estudio de grabación. Cualquier fuente de sonido que entre el ordenador (micrófono, línea, CDs de audio, etc.) puede ser digitalizada y convertida en un archivo de onda mediante este programa.
Además, gracias a algunas funciones básicas de edición que incorpora, también es posible modificar el sonido digitalizado (amplificándolo, aumentando la velocidad de ejecución, añadiéndole eco o invirtiendo el sentido de la reproducción).
Efectivamente, no sólo de trabajo vive el hombre. En Microsoft han pensado en ello y han incorporado algunos juegos sencillos (aunque muy adictivos) a Windows 98. Usar estos juegos no sólo tiene una vertiente lúdica, sino que también sirven para acostumbrarse a algunas técnicas básicas del manejo de Windows 98 como el ratón (con juegos como el Solitario), o para comprender la filosofía del trabajo en grupo dentro de una red (con un juego como Corazones). Por tanto, te recomendamos que no dejes de echarles un vistazo.
Cada vez más usuario se deciden a instalar por sí mismos el nuevo hardware que compran para su PC. Este hardware puede ser un CD-ROM, una tarjeta de red o un módem. Cualquier que haya pasado por la penosa experiencia que representa instalar un componente de hardware en el ordenador recibirá con alborozo las características que incorpora Windows 98 para facilitar ese proceso.
La dificultad de añadir un nuevo elemento de hardware al ordenador resiste, básicamente, en la necesidad que tienen esos dispositivos de acceder a recursos del sistema tales como IRQs y DMAs y direcciones base, los cuales son limitados. Si se configura un dispositivo incorrectamente, ello producirá un conflicto entre los dispositivos que traten de usar esos recursos. Para agravar el problema, la mayoría de los usuarios de PC no tienen un conocimiento lo suficientemente profundo como para comprender el funcionamiento interno del ordenador (cosa que, además, ni debería ser necesaria).
Para que puedas disfrutar de las ventajas de
Si tienes las tres cosas, no tienes que preocuparte más por
El asistente para agregar nuevo hardware es uno de los muchos asistentes que hay en Windows 98. Su misión es la de ayudarte a instalar nuevos dispositivos en tu PC, especialmente aquellos que no están preparados para Plug and Play. Cuando instales un dispositivo nuevo pueden ocurrir tres cosas:
La mayoría de las veces Windows 98 reconocerá y tratará de configurar el dispositivo por sí mismo. En caso de que se produzcan conflictos te avisará de ello, de manera que puedas solucionar los problemas. En cualquier caso, sigue las indicaciones del Asistentes (el cual, por su propia naturaleza, no tiene sentido que te expliquemos aquí).
El Administrador de dispositivos es una de las fichas del cuadro de diálogo que aparece cuando se hace doble clic sobre el icono Sistema del Panel de control. Su función consiste en mostrarte todos los componentes de tu PC y su configuración y, en muchos casos, cambiar las propiedades de esos componentes.
Cuando accedas al Administrador de dispositivos podrás ver todos los componentes de tu ordenador (incluido los de más bajo nivel, como controlador de los canales DMA o el reloj del sistema) en una lista jerárquica. Algunos de ellos mostrarán un signo más a su lado. Si haces clic en él, se expandirá su árbol y verás los dispositivos asociados con ese componente.
Una vez seleccionado cualquier componente (haciendo clic sobre él) puedes pulsar en el botón Propiedades para que aparezca su hoja de propiedades. Las hojas de propiedades de unos dispositivos a otros, pero en todas aparecerán las características y la configuración de ese dispositivo, junto con las propiedades que son susceptibles de ser cambiadas, para que procedas a modificarlas si lo deseas.
La mayoría de los dispositivos del ordenador están gestionados por un pequeño programa que se denomina controlador. Aunque en muchas ocasiones los controladores pasan desapercibidos, hay que resaltar que de ellos depende muchas veces el buen funcionamiento del ordenador y las prestaciones que se obtengan de él. Por ejemplo, un buen controlador de la tarjeta de vídeo puede aumentar la velocidad del equipo en más de un 50% frente a un mal controlador.
En muchos casos obtendrás controladores actualizados de tus
dispositivos y tendrás que instalarlos en el sistema. Para ello deberás
utilizar el Administrador de dispositivos. Accede a la hoja de propiedades del
dispositivo cuyo controlador quieras cambiar y selecciona
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