El escritorio

 

La interfaz de Windows 98 ha sufrido algunos cambios respecto a la de Windows 95. Ahora el escritorio se puede comportar como si fuera una página Web y, como tal, se puede añadir todos los elementos susceptibles de ser incluidos en una página Web.

 

Los elementos básicos del escritorio de Windows 98 son:

 

  • El icono Mi PC, que sirve para acceder a todos los recursos tu ordenador (discos, impresoras y configuración).

 

  • El icono Entorno de la red, que sólo aparece si estás conectado a una red, y que da el acceso a todos los recursos de la misma (servidores, otros ordenadores, discos de red, impresoras de red, etc.).

 

  • La Papelera, que sirve para eliminar archivos y otros objetos y, si es necesario, recuperarlos luego.

 

  • Internet Explorer, que sirve para ejecutar el navegador de Internet, es decir, el programa que te servirá para recorrer la Web.

 

  • Outlook Express, que sirve para ejecutar el programa del mismo nombre, el cual se ocupa del correo electrónico con Internet y de los servicios de noticias.

 

  • La Barra de tareas, que sirve para ejecutar programas y cambiar entre ellos. En la Barra de tareas está el botón Inicio, que sirve para ejecutar cualquier programa que tengas en el ordenador (aunque no es la única manera). Una vez los programas estén funcionando, sus iconos aparecen en la Barra de tareas, de manera que podemos usar ésta para cambiar de un programa a otro.

 

 

 

 

  • El propio escritorio, donde puedes situar todos los objetos que desees (archivos, carpetas, métodos abreviados,etc.).

 

 

 

Carpetas, archivos y accesos directos

 

Los archivos representan la manera en que se almacena la información en un ordenador. En Windows 98 es posible dar a los archivos nombres largos, es decir, de más de ocho caracteres de largo (en concreto, de hasta 255 caracteres). Además, también es posible usar espacios, y símbolos especiales en el nombre; y todo ello sin perder la compatibilidad con el antiguo sistema de 8+3 (ocho caracteres el nombre y tres la extensión) empleados por el DOS y por las versiones 3.x de Windows.

 

Además, Windows 98 reconoce la mayoría de los tipos de archivo que existen, y averigua si se trata de un documento WordPerfect o una hoja de cálculo Excel, etc. Gracias a ello, Windows 98 sabe qué hacer en cada caso: mostrarlos con el icono adecuado en la pantalla, ejecutar su respectiva aplicación si se hace doble clic sobre ellos, etc.

 

En Windows 98, los objetos se agrupan en carpetas. Las carpetas que antes se denominaba directorios pero, a diferencia de estos que sólo contenían archivos, las carpetas también pueden contener otro tipo de objetos (como, por ejemplo, impresoras).

 

En Windows 98 los iconos son los objetos. Por ello, si quieres acceder un archivo que esté en una carpeta dentro de otra carpeta dentro de otra carpeta, tendrás que ir abriendo una por una todas esas carpetas hasta llegar al archivo que te interesa lo que, en determinadas circunstancias, puede ser molesto. Para simplificar el trabajo, Windows 98 se dispone de lo que se denomina accesos directos, que no son más que referencias a objetos. Por ejemplo, podrías crear un acceso directo que hiciese referencia al archivo al que tratabas de acceder antes, y situar el método abreviado en el escritorio. Ahora, llegar a ese archivo es tan fácil como pulsar en su acceso directo que está en el escritorio.

 

 

El Explorador de Windows

 

El explorador de Windows 98 es un programa que aglutina la funciones de gestión de archivos del sistema. Aunque todas esas funciones se pueden realizar sin necesidad del Explorador, lo cierto es que el empleo de éste resulta muy útil en muchas ocasiones.

 

El Explorador utiliza una ventana dividida verticalmente en dos partes. En la parte izquierda aparece la estructura jerárquica del ordenador (el escritorio, el ordenador, sus discos, los directorios, los archivos,etc.), y en la parte derecha el contenido del objeto que esté seleccionado en la izquierda.

 

Otra característica del Explorador es que no sólo muestra discos, directorios y archivos, sino también todos los dispositivos conectados al ordenador (impresoras, los dispositivos del panel de control,etc.).

 

 

Por último, el explorador cuenta con dos barras de herramientas que aparecen situadas en la parte superior de la ventana; su finalidad es facilitar el acceso a la funciones más habituales.

 

 

El sistema de Ayuda

 

El sistema de ayuda de Windows 98 ha sido diseñado para que buscar ayuda en el ordenador sea parecido a leer un libro. De hecho, los temas de ayuda se representan por iconos en forma de libro, y los subtemas por páginas del libro.

 

La característica ¿Qué es esto?  permite obtener una ayuda rápida sobre cualquier parte de una pantalla o cuadro de diálogo.

 

También se ha generalizado la utilización de los Asistentes. Aparecen por todas partes para simplificar al usuario la realización de cualquier tarea que sea nueva o medianamente compleja.

Comunicaciones e informática móvil

 

El uso creciente de redes, entornos distribuidos y ordenadores portátiles ha impulsado a Microsoft a integrar en Windows 98 gran cantidad de funciones que facilitan la conexión del ordenador con el exterior. Las más destacadas son las de aprovechamiento de Internet, aunque hay otras.

 

Windows 98 también cuenta con la capacidad de acceso remoto, por lo que es posible conectarse a la red y así disponer de todos sus recursos desde cualquier parte con sólo disponer de una línea telefónica (y un ordenador portátil, claro).

 

Cuando se trabaja en entornos muy grandes o en comunidades heterogéneas es posible recibir documentos realizados con programas con los que no trabajas habitualmente. Por ejemplo, si tú utilizas Microsoft Word y te pasan un documento escrito con WordPerfect, es posible que esto te cause trastornos. Precisamente para estos casos, Windows 98 incorpora visores de los tipos de archivos más habituales, con los que es posible ver el contenido del archivo sin necesidad de tener el programa que los creó.

 

Por último, Windows 98 ha implementado un gran sistema de seguridad basado en contraseñas para facilitar la protección de los sistemas conectados a una red.

Plug and Play (conectar y listo)

 

Windows 98 está diseñado para utilizar la especificación Plug and Play que permite que el ordenador configure automáticamente los nuevos dispositivos que se le conecten, sin intervención del usuario y sin que se produzcan conflictos con otros dispositivos ya conectados. Gracias a ello, el usuario se evitará las habituales batallas con IRQs, DMAs y direcciones base que tanto dolor de cabeza producen.

 

Windows 98 también incluye soporte para el bus USB que es un sistema de conexión de dispositivos al ordenador que actúa en serie, lo que permite una gran cantidad de ellos a la vez. Lo mejor de todo es que esos dispositivos se pueden conectar en caliente (es decir, con el ordenador encendido); Windows 98 lo detectará y podrás utilizarlos sin tener que reiniciar el ordenador.

Multimedia y juegos

 

Windows 98 está especialmente preparado para gestionar CD-ROMs, tarjetas de sonido, micrófonos, altavoces, tarjetas de vídeo, DVDs, tarjetas aceleradoras 3D, sintonizadores de TV y un largo etcétera. Es decir, cualquier

dispositivo que aumente las posibilidades multimedia de tu ordenador.

 

Además, Windows 98 incluye la versión 5.0 de DirectX, un conjunto de librerías que permiten ejecutar en Windows los juegos más complejos.

 

 

El soporte de aplicaciones Ms-DOS

 

Windows 98 ya es un sistema operativo completo, lo que significa que ya no depende del MS-DOS para funcionar. Sin embargo, lo cierto es que todavía hay algunos usuarios que necesitan seguir utilizando MS-DOS para trabajar con ciertas aplicaciones. Por lo tanto, a Windows 98 no le ha quedado más remedio que ofrece un soporte mejorado para las sesiones MS-DOS.

 

Entre  las muchas características cabe destacar que cada sesión de MS-DOS tiene para su propio uso más de 600 Kb de memoria, que las ventanas donde se ejecutan estas sesiones pueden tener cualquier tamaño, y que cuenten con una barra de herramientas opcional muy útil; también que no es necesario ejecutar las aplicaciones gráficas a pantalla completa y que muchos comandos, tanto externos (como EDIT) como internos (como DIR, que se ha modificado para que muestre los nombres de archivo largos) han sido completamente rediseñados y mejorados con respecto al viejo MS-DOS.

 

Técnicas básicas

 

Siempre que se desea aprender algo nuevo (como, por ejemplo, a tocar la guitarra) hay que comenzar por los fundamentos. Y Windows 98, aunque a reducido al mínimo los conocimientos necesarios para empezar a trabajar con él, no es una excepción. En este capítulo aprenderás las técnicas básicas que son necesarias para desenvolverse en Windows 98.

El ratón

 

Para trabajar con Windows 98 resulta prácticamente imprescindible usar un ratón, por lo que es necesario conocer las técnicas básicas de funcionamiento del susodicho roedor.

 

El ratón es un pequeño dispositivo que, cuando el usuario lo desliza sobre una superficie plana, envía una señal al ordenador indicándole la dirección en la que se desplaza. Éste, en respuesta, hace que se mueva por la pantalla el puntero del ratón, en la misma dirección y con la misma velocidad que el ratón por la mesa.

El puntero del ratón suele ser una flecha, aunque en ocasiones puede adoptar otro aspecto. Además, el ratón dispone de un par de botones (denominados izquierdo y derecho) que sirven a diversos propósitos.

 

La conjunción del movimiento del puntero del ratón por la pantalla y del uso de los botones del mismo dan lugar a unas técnicas básicas que son las siguientes:

 

  • Apuntar. Consiste en desplazar el puntero del ratón por la pantalla hasta situarlo sobre el objeto al que se apunta, que puede ser un botón, un grafico, etc.

 

  • Hacer clic. Consiste en pulsar y soltar el botón izquierdo del ratón. En Windows98, normalmente esta acción sirve para seleccionar un objeto.

 

  • Hacer clic con el botón derecho. Consiste en pulsar y soltar el botón derecho del ratón. En Windows 98, normalmente esta acción sirve para abrir el menú emergente de un objeto.

 

  • Hacer doble clic. Consiste en pulsar y soltar el botón izquierdo del ratón dos veces consecutivas rápidamente. En Windows 98, esta acción sirve de forma general para abrir un objeto. Si el objeto es un programa, se ejecutará; si es una carpeta, mostrará su contenido, etc.

 

  • Arrastrar. Consiste en apuntar a un objeto, pulsar el botón izquierdo del ratón y, sin soltarlo, mover el mismo. En Windows 98, esta acción sirve básicamente para mover un objeto por la pantalla. Cuando el objeto llega a la posición deseada, se debe soltar el botón del ratón.

El teclado

 

La mayoría de las teclas del teclado de un PC están dispuestas de manera similar a las de una máquina de escribir. Básicamente el teclado normal de un PC tiene cuatro zonas:

 

·        La zona alfa numérica que, situada en la parte inferior izquierda del teclado, es la mayor. Contiene todas las letras, números y símbolos, así como algunas teclas especiales (Ctrl, Alt,etc.).

 

·        El teclado numérico que, situado en la parte derecha del teclado, contiene números, signos aritméticos y flechitas y ciertas palabras. Si BloqNum está activado, las teclas del teclado numérico funcionan como números; en caso contrario sirven para mover el curso en la pantalla.

 

·        La zona de teclas de función, situada a lo largo de la parte superior, contiene doce teclas denominadas de F1 a F12 cya utilidad varía de un programa a otro, aunque en Windows 98 la tecla F1 siempre sirve para pedir ayuda.

 

·        La zona de cursores que, situada entre la zona alfanumérica y el teclado numérico, contiene dos grupos de teclas de movimiento del cursor que tiene la misma función que las que aparecen en el teclado numérico cuando BloqNum está desactivado.

 

Además de conocer la ubicación de las teclas en el teclado, lo único que te queda por saber es cómo interpretar las instrucciones para usarlo. Esta es la manera en la que debes hacerlo:

 

  • Pulsa la tecla A ó Pulsa A significa que debes pulsar la tecla A. Esto no tiene dificultad.

 

  • Pulsa Alt+A significa que debes pulsar la tecla Alt, mantenerla pulsada y, entonces, pulsar una vez la tecla A. Por último suelta la tecla Alt. Esto se denomina una combinación de teclas.

 

  • Pulsa A, B significa que debes pulsar la tecla A, soltarla y, después, pulsar la tecla B. Esto se denomina una secuencia de teclas.

 

  • Pulsa Alt+A, S es una combinación como las anteriores. Significa que primero debes pulsar Alt+A, soltar y luego la tecla S.

 

 

Entrar y salir de Windows 98

 

Como ya sabes, Windows 98 es un sistema operativo y, por tanto, una vez instalado en el ordenador sólo hay que encenderlo para entrar en Windows directamente. Sin embargo, si mantienes pulsada la tecla Ctrl mientras el ordenador arranca aparecerá un menú de arranque con varias opciones:

 

  1. Normal: Windows 98 arrancará normalmente.

 

  1. Sesión iniciada: Windows 98 registrará en el archivo BOOTLOG.TXT el proceso de arranque. Esto es útil para determinar el lugar en el que se producen los fallos.

 

  1. Modo a prueba de fallos: cuando se arranca de esta manera, Windows 98 utiliza la configuración por omisión en lugar de la que el usuario haya definido ya que así existen más posibilidades de arrancar con éxito el sistema en caso de que no se haya conseguido con la configuración personalizada.

 

  1. Confirmación paso a paso: esta opción permite ir viendo paso a paso todos los comandos de arranque del sistema. Si el comando se ejecuta con éxito se pasa al siguiente. En caso contrario aparecerá un mensaje de error. Esta opción es muy útil para encontrar problemas de configuración.

 

  1. Sólo el símbolo del sistema: esta opción arranca Windows 98 en lo que podríamos llamar modo MS-DOS. Sólo aparece el indicador del sistema.

 

  1. Sólo el símbolo del sistema del modo a prueba de fallos: esta opción es una mezcla de la 3 y de la 6.

 

Si por algún motivo no se puede completar el arranque de Windows 98, cuando reinicies el ordenador y lo intentes de nuevo, Windows realizará un arranque “inteligente” para evitar que esto vuelva a suceder. En concreto, te aparecerán las opciones que acabamos de ver y alguna más que te permitirán bordear el problema causante del fallo.

 

Para salir de Windows debes seleccionar el comando Apagar el sistema del menú Inicio. Al menú Inicio se accede haciendo clic en el botón del mismo nombre que aparece en el extremo izquierdo de la barra de tareas la cual, a su vez, aparece a lo largo del borde inferior de la pantalla. Entonces Windows 98 te mostrará un cuadro de diálogo con varias opciones:

 

·        Suspender. Si seleccionas esta opción el ordenador quedará en estado latente (de mínimo consumo de energía) hasta que lo reactives. La manera de reactivar un ordenador suspendido y las consecuencias de la suspensión dependen del propio ordenador y de la configuración del mismo.

 

·        Apagar el sistema. Si seleccionas esta opción, Windows 98 se preparará para apagar el ordenador. Si tu ordenador contempla esta posibilidad, el propio Windows lo apagará por si mismo. En caso contrario aparecerá un mensaje que te indicará cuando puedes apagarlo tú manualmente.

 

·        Reiniciar. Esta opción permite salir de Windows y reiniciarlo automáticamente. Es útil si el sistema se ha vuelto inestable o si, por cualquier otro motivo, quieres volver a arrancar el sistema.

 

·        Reiniciar en modo MS-DOS. Ideal para poder ejecutar aquellos programas recalcitrantes que no hay manera de que funcione bajo Windows 98.

 

Por último, en el menú Inicio encontrarás otra opción relacionada con el apagado del sistema:

 

  • Cerrar sesión... Si el ordenador es compartido, o si accedes a la red con distintos nombres, esta opción te permitirá volver a introducir el nombre y la contraseña de usuario. Windows volverá a arrancar con esos nuevos nombre y contraseña.

El escritorio

 

La idea de Microsoft es que la pantalla del ordenador se asemeje al escritorio convencional en el que el usuario realiza su trabajo. Así, en un escritorio es normal encontrar documentos, instrumentos para realizar el trabajo (lápices, teléfonos), todo tipo de objetos y hasta una papelera.

 

El escritorio de Windows 98 sigue este modelo orientando a objetos, y en él sólo encontraremos dos cosas: objetos (como un escritorio convencional) y la barra de tareas. En los siguientes apartados de este capítulo veremos como se utiliza cada cosa.

 

 

Los objetos

 

Windows 98 posee una interfaz orientada a objetos. En el mundo real, los objetos tienen una serie de propiedades (peso, tamaño, forma, color, etc.) y, de igual manera, los objetos de Windows 98 tienen sus propiedades específicas (algunas muy básicas pueden ser su nombre o su icono, y otras más interesantes). Ahora bien, ¿qué es un objeto y qué ventajas tiene este sistema frente a otros?

 

Pues bien, un objeto es cualquiera de los elementos del ordenador: un archivo, una carpeta, una ventana, un icono, una impresora, un disco, un modem, etc. La ventaja del modelo orientado a objetos frente a otros radica en que cada objeto gestiona sus propias propiedades, por lo que es posible realizar las acciones que se deseen sobre el propio objeto, en lugar de tener que buscar un programa que las haga en su lugar.

 

Por ejemplo, supón que deseas cambiar el nombre de un archivo. En Windows 98 puedes realizar esta tarea directamente, con sólo escribir el nuevo nombre en la etiqueta que hay bajo el objeto, sin que para ello tengas que utilizar un programa que realice la tarea.

 

Los objetos también se caracterizan porque se pueden realizar ciertas acciones con ellos o a ellos. Por ejemplo, con una impresora es posible imprimir, y a un disquete se le puede dar formato. Cada objeto conoce todas estas acciones de las que puede ser sujeto activo o pasivo y, gracias a ello, es posible, arrastrar un documento a una impresora y que éste se imprima.

 

 

Propiedades de los objetos

 

Como ves, para manipular los objetos es importante saber cómo acceder a sus propiedades y a sus acciones. Lo más fácil para interactuar con un objeto es hacer clic sobre él con el botón derecho del ratón. Entonces aparecerá un menú emergente que mostrará diversos comandos, entre los que se encuentran algunas de las acciones que puedes realizar con el objeto, y el comando Propiedades, que da acceso a la hoja de propiedades del mismo.

 

Si haces doble clic sobre un objeto, éste se abrirá. En el caso de un archivo de texto, eso significa que se ejecutará el programa que lo creó y que aparecerá en pantalla para que trabajase con él. Si es un archivo de sonido, sonará. Y si, por ejemplo, es una impresora se abrirá una ventana que te mostrará el contenido de la misma (es decir, los documentos que se estén imprimiendo), así como un menú que te dará acceso a todas las acciones y propiedades de la impresora. Cada objeto tiene unas características (propiedades) y un comportamiento (acciones) que le son propios.

 

 

Seleccionar objetos

 

Como verás en los siguientes apartados, en la mayoría de los casos es necesario seleccionar uno o más objetos antes de poder operar sobre ellos. Aquí tienes las diversas técnicas que se usan para seleccionar objetos:

 

  • Para seleccionar un solo objeto haz clic sobre él.

 

  • Para seleccionar un grupo de objetos contiguos, haz clic en una zona despejada y arrastra el ratón hasta el extremo contrario de un supuesto rectángulo. Todos los objetos que caigan dentro del rectángulo quedarán seleccionados.

 

  • Para seleccionar varios objetos que no estén contiguos haz clic en cada uno de ellos mientras mantienes pulsada la tecla Ctrl.

 

 

Mover y copiar objetos

 

La manera más sencilla de operar con un objeto consiste en utilizar el ratón. Si quieres mover un objeto, arrástralo hasta su nuevo lugar. Si quieres copiarlo, arrástralo mientras mantienes pulsada la tecla Ctrl (se sabe que un objeto se está copiando porque aparece un signo más junto a su icono cuando lo arrastras antes de soltar el botón del ratón). Y si quieres crear un acceso directo de un objeto, arrastrarlo mientras mantienes pulsadas las teclas Ctrl+Mayús (aparecerá una flechita junto a su icono cuando lo arrastras antes de soltar el botón del ratón).

 

Ten en cuenta que algunas de estas operaciones funcionan por omisión. Por ejemplo, si arrastras un archivo de una carpeta a otra del disco duro, el archivo se moverá. Sin embargo, si lo arrastras a un disquete, el archivo se copiará. Esto es lógico, ya que está pensando para evitar que se produzcan pérdidas de información. En cualquier caso, si pulsas las teclas que te he indicado, anularás el comportamiento por omisión, mantén pulsadas las teclas Alt+Mayús mientras  lo arrastras. Sabrás que se va a mover por que no aparece ningún dibujo junto al icono mientras lo arrastras antes de soltar el botón del ratón).

 

 

Accesos directos

 

Supón que habitualmente utilizas un archivo que está en la carpeta Textos que se encuentra a su vez dentro de la carpeta Documentos del disco C. Para abrir el documento tendrías que abrir el disco C, luego la carpeta documentos, después la carpeta Textos y, por último, hacer doble clic sobre el documento. La otra opción consiste en que crees un acceso directo de ese archivo en el escritorio (por ejemplo).

 

Ese acceso directo no es más que un pequeño archivo que sabe dónde está el documento que tu quieres utilizar y que se comporta como si fuera el documento original. La próxima vez que desees utilizar tu documento, sólo tienes que hacer doble clic sobre el acceso directo (que ya estará en el escritorio) en lugar de bucear por discos y directorios hasta encontrarlo.

 

 

Borrar un objeto

 

La manera más sencilla de borrar un objeto consiste en arrastrarlo a la Papelera de reciclaje (consulta más adelante). Sin embargo, también puedes seleccionar el objeto (u objetos) y pulsar la tecla Supr, o ejecutar el comando Eliminar del menú emergente. En estos dos casos, Windows 98 te pedirá confirmación de que quieres enviar ese objeto a la Papelera de reciclaje.

 

 

 

 

 

Cambiar el nombre de un objeto

 

Hay dos maneras  de cambiar el nombre de un objeto: realizarlo directamente o usar el menú emergente del objeto. Si quieres hacer lo primero, selecciona el objeto pulsando sobre él. Transcurrido un segundo (o más), vuelve a hacer clic sobre el nombre del objeto. Verás que se selecciona el nombre y que aparece el punto de inserción al final del mismo. Ahora ya puedes editar el nombre como harías en cualquier otro cuadro de texto cualquiera.

 

Si quieres utilizar el menú emergente, haz clic sobre el objeto con el botón derecho del ratón. Luego selecciona el comando Cambiar nombre del menú emergente. Entonces se seleccionará el nombre del objeto igual que antes y podrás editarlo.

 

 

Los visores

 

Como acabas de ver, cada objeto tiene sus propias características particulares. La más importante de los archivos de documentos (o sea, de los archivos que contienen datos) es que se puede editar (es decir, ver y, si procede, modificar) con el programa adecuado. Por ejemplo, un documento de texto se puede editar con su procesador de textos, y un documento gráfico con un programa de dibujo.

 

Sin embargo, en muchas ocasiones sólo se desea ver el documento ( y no modificarlo), y arrancar el enorme programa que lo gestiona consume mucho tiempo. En otras ocasiones, sobre todo si trabajamos en un entorno heterogéneo o si viajamos mucho, se puede dar el caso de que nos pasen un documento y no dispongamos del programa que puede trabajar con él.

 

Windows 98 ha resuelto estos problemas con los visores, que son unos pequeños programas del sistema que permiten ver en pantalla gran variedad de tipos de documentos, desde textos hasta gráficos, sin necesidad de disponer de la aplicación que los creó. Para utilizarlos sólo es necesario seleccionar el comando Vista rápida del menú emergente del archivo en cuestión (que aparece al hacer clic con el botón derecho del ratón sobre el objeto).

 

Windows 98 contiene una gran cantidad de visores (además se le pueden agregar todos los que se quieran), y es posible abrir tantas ventanas de visualización como se desee. Cuando hayas visto lo que te interese, basta con que las cierres como cualquier otra ventana.

 

 

Objetos básicos del escritorio

 

En el escritorio de Windows 98 aparecen unos objetos que son muy especiales por la misión que desarrollan. Nos estamos refiriendo a Mi PC, al Entorno de red (que sólo aparece si trabajas en una red) y a la Papelera de reciclaje.

 

 

Mi PC

 

El icono Mi PC representa a tu ordenador en el escritorio. Si lo abres (haciendo doble clic sobre él) podrás ver que contiene los siguientes elementos.

 

 

  • Un icono por cada unidad de disco (disquete, disco duro, cd-rom o disco de red) que esté conectado a tu ordenador. Si haces doble clic en cualquiera de ellos podrás ver su contenido en una ventana.

 

  • La carpeta “Impresoras” con un icono por cada impresora que tengas instalada o a la que esté conectado tu ordenador en la red. Si haces doble clic sobre cualquier impresora, se abrirá una ventana en la que podrás ver su estado y en la que dispondrás de diversas opciones.

 

  • Una carpeta denominada “Panel de control” en la que está centralizado     el control de todos los aspectos de Windows 98. Al abrirla verás un icono por cada aspecto del sistema susceptible de configuración.

 

  • La carpeta llamada “Acceso telefónico a redes”, desde la que podrás configurar tu conexión a Internet o a cualquier otra red a la que quieras acceder por teléfono.

 

  • La carpeta “Tareas programadas”, en la que podrás indicar a Windows que quieres que ciertos programas o tareas se ejecuten automáticamente en las fechas y horas que tú señales.

 

Por tanto, y como puedes ver, Mi PC te proporciona el acceso a todos los recursos del ordenador, tanto para usarlos como para configurarlos.

 

 

Entorno de red

 

El icono Entorno de red sirve para acceder a los recursos de la red con tanta facilidad como si estuvieran en tu propio PC. Dentro de él encontrarás un icono por cada servidor al que tengas acceso, y otro más, denominado Toda la red, que te permitirá buscar por toda la red cuando quieras acceder a un recurso al que no accedas habitualmente.

 

Los iconos que representan a los servidores en la ventana Entorno de red se comportan exactamente igual que el icono Mi PC, de tal manera que utilizar los recursos de otro ordenador es igual de fácil que usar los del tuyo propio (si es que tienes permiso para utilizarlos).

 

 

La papelera de reciclaje

 

La Papelera de reciclaje es un icono especial al que se arrastran los objetos que ya no se necesitan para que sean eliminados. Los objetos borrados permanecerán en la papelera hasta que la vacíes, cosa que se consigue ejecutando el comando Vaciar papelera de reciclaje de su menú emergente.

 

Si haces doble clic en la Papelera de reciclaje, ésta se abrirá mostrando los objetos borrados que contiene. Mientras no la vacíes te será posible recuperar esos objetos con sólo seleccionarlos y ejecutar el comando Edición, Deshacer borrar.

 

Las propiedades del escritorio

 

Llevando las cosas al extremo, podemos considerar que el escritorio de Windows 98 es también un objeto, y, como tal, tendrá sus propiedades, las cuales se podrán cambiar. Efectivamente así es.

 

Si haces clic con el botón derecho en una zona despejada del escritorio aparecerá el menú emergente de éste, una de cuyas opciones es Propiedades. Al hacer clic sobre esta opción se pasa al cuadro de diálogo Propiedades de Pantalla (al que también se llega haciendo doble clic en el icono Pantalla del Panel de control), en el que podrás definir con exactitud cómo quieres el escritorio: imagen de fondo, colores, protector de pantalla, etc.

 

 

La barra de tareas

 

Como decíamos al principio del capítulo, el elemento más relevante del escritorio (además de los objetos), es la barra de tareas. La barra de tareas está situada (por omisión) a lo largo del borde inferior de la pantalla y su misión es, básicamente, la de facilitar el acceso a los programas y a los documentos con los que queremos trabajar.

 

  • El botón Inicio. Mediante este botón se puede elegir los programas o documentos que queremos utilizar, así como configurar el sistema, buscar ayuda y salir de Windows 98.

  • Los iconos de las aplicaciones que se estén ejecutando. Lo que permite pasar a esas aplicaciones fácilmente, con sólo hacer clic sobre sus iconos.

 

  • Los iconos de las carpetas que se tengan abiertas en el escritorio. Lo que también permite pasar a ver esas carpetas con sólo hacer clic sobre sus iconos.

 

  • Una o más barras de herramientas. Por omisión sólo aparece la barra Inicio rápido, pero si quieres puedes agregar otras.

 

  • La zona de indicadores del sistema. Situada en extremo derecho de la barra de tareas, proporciona al usuario información sobre el sistema y el acceso a ciertas opciones de configuración.

 

 

Las ventanas de Windows

 

Como sin duda ya sabes, Windows significa “ventanas”. Y no es por casualidad. Las ventanas son uno de los elementos más importantes del entorno Windows y, por tanto, es imprescindible que conozcas perfectamente qué es una ventana, cuáles son sus partes y cómo se utiliza.

 

 

¿Qué es una ventana?

 

Todo trabajo que se realiza en Windows (excepto el que hagas en el escritorio) se desarrolla dentro de una ventana. Por tanto, una ventana no es más que la representación en la pantalla de un trabajo que se está llevando a cabo en Windows. Windows ofrece la posibilidad de tener abiertas varias ventanas a la vez, lo que significa que se pueden realizar distintos trabajos al mismo tiempo.

 

Como verás, existen distintos tipos de ventanas (algunas muy especiales, como los cuadros de diálogo), aunque en general se pueden clasificar en tres tipos básicos:

 

  • Ventanas del Explorador, que son las que utiliza Windows para mostrarte el contenido de un disco o de una carpeta, así como los elementos propios del sistema (como el contenido de Mi PC).

 

  • Ventanas de aplicaciones, que pertenecen a un programa (por ejemplo, a un procesador de textos).

 

  • Ventanas de documentos, que contienen los documentos que el usuario (o sea tú) está creando con un programa (por ejemplo, la carta que estás escribiendo con el procesador de textos).

 

Las partes de las ventanas

 

Veamos cada uno de los elementos que conforman una ventana de Windows:

 

  • La barra de título (situada a lo largo de la parte superior) muestra el nombre de la ventana. Si la ventana está activa (o sea, si es la ventana con la que estamos trabajando en este momento), la barra del título aparecerá en color oscuro; si está inactiva o en segundo plano, la barra de título aparecerá en color claro.

  • El menú de Control es el icono situado en el extremo izquierdo de la barra del título, y contiene comandos que sirven para gestionar el tamaño y la posición de la ventana. La ventana de la aplicación muestra un icono distinto (el icono del programa) que las ventanas de documentos (que muestran el icono correspondiente a los documentos de ese programa).

 

  • El botón Cerrar está situado en el extremo derecho de la barra de título (el que muestra una cruz). Su misión es cerrar la ventana, terminando el programa que se esté ejecutando si es una ventana de aplicación.

 

  • El botón ¿Qué es esto? (situado en el extremo derecho de la barra del título, a la izquierda del botón Cerrar) aparece sobre todo en las ventanas de cuadros de diálogo (consulta el próximo capítulo). Al hacer clic sobre él, el puntero del ratón se convierte en un signo de interrogación con el que se puede hacer clic en cualquier parte de la ventana para solicitar ayuda sobre la misión de ese componente.

 

  • Los botones Minimizar y Maximizar/Restaurar (situados en el extremo derecho de la barra del título a la izquierda del botón Cerrar la aplicación) sirven, respectivamente, para reducir la ventana a un icono, para devolverle su tamaño original y para ampliar su tamaño de manera que ocupe toda la pantalla.

 

  • La barra de menús (situada debajo de la barra de título) contiene los menús de la ventana. Se llaman menús porque al ser seleccionados se despliegan ofreciendo diversos comandos.

 

 

  • La barra (o barras) de herramientas (suele estar situada debajo de la barra de menús y en muchos casos hay más de una) contiene botones que sirven de atajo para seleccionar comandos. También pueden contener otros controles.

 

 

 

  • Las barras de desplazamiento (situadas a lo largo del borde derecho y del borde inferior de la ventana) sirven para desplazar el contenido de la ventana vertical u horizontalmente, según la barra. Ello se logra haciendo clic en las flechas de desplazamiento o en el interior de la propia barra, o bien arrastrando el cuadro de desplazamiento. La posición del cuadro de desplazamiento dentro de la barra indica la posición relativa de lo que se está viendo en la ventana dentro del documento, mientras que la longitud del cuadro de desplazamiento indica qué proporción del total del documento se está viendo en pantalla.

 

  • El gestor de tamaño  (situado en el extremo inferior derecho de la ventana) sólo sirve para que el usuario pueda determinar visualmente si es posible cambiar o no el tamaño de la ventana; si aparece el gestor es que sí se puede cambiar el tamaño de la ventana.

 

  • El borde de la ventana (situado alrededor de la misma) marca los límites de la ventana y sirve, además, para cambiar su tamaño o forma (si tienes un ratón).

 

  • El área de trabajo ocupa la zona central de la ventana y es ahí donde el usuario puede realizar el trabajo.

 

 

Cómo gestionar las ventanas

 

Ahora que ya conoces las partes de una ventana te resultará muy fácil disponer las ventanas a tu gusto. Todas las técnicas que se muestran en este apartado se realizan con el ratón, aunque si prefieres el teclado, también puedes llevarlas a cabo con los comandos del menú de control.

 

 

 

Cambiar el tamaño y la forma de una ventana

 

 

Para ello debes llevar el puntero del ratón hasta un borde de la ventana. Cuando se transforme en una flecha de dos puntas, haz clic y arrástralo en la dirección que desees. Cuando estés satisfecho con la forma y el tamaño de la ventana, suelta el botón del ratón.

 

Mover una ventana

 

 

Sitúa el puntero del ratón sobre la barra del título, haz clic y arrastra la ventana a su nueva posición; entonces suéltalo.

 

Activar una ventana

 

 

Para activar una ventana, es decir, para pasar de una ventana a otra, sólo tienes que hacer clic en cualquier parte de la ventana que desees activar. Sin embargo, puede ocurrir que la ventana que quieras activar no esté visible, con lo que no podrás hacer clic sobre ella. En tal caso deberás organizar las ventanas en pantalla o utilizar algún método o menú que te permita pasar de una a otra (como la combinación de teclas Alt+Tab o el menú Ventana de algunas aplicaciones)

 

Minimizar y restaurar una ventana

 

 

Si minimizas la ventana de una aplicación, ésta pasará a la barra de tareas con la forma de un rectángulo en el que podrás ver el icono de la aplicación y su nombre. Para restaurar la ventana de la aplicación debes hacer clic sobre ella en la barra de tareas.

Si minimizas una ventana de documento, ésta quedará reducida a una versión acortada de su barra del título dentro de la propia ventana de la aplicación. Para restaurarla, haz clic sobre ella.

El tamaño de los componentes de las ventanas

 

Windows 98 te permite personalizar completamente tu ambiente de trabajo. Como verás páginas anteriores esto se logra, fundamentalmente, mediante los ajustes que realices en el elemento Pantalla del Panel de control. Sin embargo, una de las opciones que ofrece ese componente debemos mencionarla aquí, ya que permite determinar el tamaño de todos los elementos de las ventanas que hemos visto en este capítulo.

 

 

 

Los menús y los cuadros de diálogo

 

Los menús y los cuadros de diálogo son los sistemas más empleados para decirle a Windows lo que queremos que haga. Por tanto, conocerlos y aprender a utilizarlos es imprescindible para desenvolverse con soltura dentro de Windows.

 

 

Cómo utilizar los menús

 

Los menús representan la forma que tienen Windows o sus aplicaciones de ofrecerte las acciones que es posible realizar. Los menús de Windows 98 son de dos tipos: los que aparecen en la barra de menús de las ventanas, y los denominados emergentes, que aparecen allí donde esté el puntero del ratón.

 

Cuando se selecciona un menú, éste se despliega ofreciendo una serie de opciones o comandos relacionados. Los menús de la barra de menús aparecen al hacer clic sobre su nombre, mientras que el menú emergente aparece cuando se hace clic casi en cualquier parte con el botón derecho del ratón.

 

Una vez desplegado el menú podrás ejecutar el comando que te interese. Para ello sólo tienes que desplazar el ratón hasta el comando en cuestión y, una vez resaltado, hacer clic.

 

 

Características de los menús

 

No todos los menús y comandos son iguales, algunos tienen ciertas particularidades que debes conocer.

 

Cuando un menú o comando aparece en color gris en lugar de negro se dice que esta atenuado, lo que significa que no es posible seleccionarlo. Esto se debe normalmente a que es necesario llevar a cabo alguna acción previa antes de utilizar ese menú o comando.

 

Hay comandos que muestran algunos símbolos detrás de su nombre. Por ejemplo:

 

  • Puntos suspensivos (...). Indican que ese comando da paso a un cuadro de diálogo (consulta el siguiente apartado), normalmente porque necesita información adicional antes de poder ejecutarse.

 

  • Una flechita. Indica que ese comando da paso a un submenú, o sea, a otro grupo de opciones.

 

  • Una combinación de teclas (por ejemplo, Ctrl+Z). Esto es lo que denomina un atajo de teclado. Pasar esta combinación de teclas es equivalente a seleccionar el menú y luego el comando, pero tiene la ventaja de que es mucho más rápido.

 

Y hay otros comandos que muestran una marca de verificación a la izquierda de su nombre. Esto indica que la opción representada por ese comando está activada. Si no aparece la marca, la opción no está activada. También puedes observar que algunos comandos están separados de los demás por unas rayas delimitadoras. Todos los comandos contenidos entre dos rayas delimitadoras suelen estar relacionados con la misma opción. Cuando sólo es posible elegir un comandos entre los varios que aparecen delimitados, se representa con un punto negro a la izquierda del comando. El punto negro indica que la opción representada por ese comando está activada.

 

 

¿Qué es y para qué sirve un cuadro de diálogo?

 

Un cuadro de diálogo es un tipo de ventana muy especial mediante la que Windows solicita al usuario información adicional para algún proceso o acción que vaya a llevar a cabo. Por ejemplo, si deseas guardar tu trabajo en un archivo del disco duro, Windows te mostrará un cuadro de diálogo para que introduzcas el nombre que quieras dar al archivo.

 

Los cuadros de diálogo contienen distintos tipos de controles, que son los elementos concretos a través de los cuales el usuario suministra la información.

 

Entre esos controles (que se describen en los siguientes apartados), normalmente siempre hay tres botones de comando especiales:

 

  • Aceptar. Sirve para decir a Windows que estás satisfecho con la información introducida en el cuadro de diálogo que puede seguir adelante con el proceso o acción.

 

  • Cancelar. Sirve para decir a Windows que deseas abandonar completamente el proceso o acción que esté llevando a cabo. Windows ignora los datos que hayas introducido en el cuadro de diálogo y te devuelve a la ventana del programa.

 

  • Ayuda. Sirve para solicitar a Windows que te muestre información de ayuda sobre las opciones del cuadro de diálogo.

 

Además, en ocasiones también aparece el botón de comando Cerrar. Cuando esto sucede, normalmente se debe a que has realizado acciones en el cuadro de diálogo que ya no se pueden cancelar y, por tanto, el botón Cancelar se ve sustituido por el botón Cerrar.

 

También es común que las aplicaciones incorporen el botón ¿Qué es esto? en el extremo derecho de su barra del título. Como recordaras, este botón sirve para solicitar ayuda sobre las distintas partes de la ventana.

 

Por último, muchos cuadros de diálogo se organizan en “fichas”, es decir, en distintas hojas cada una de las cuales agrupa opciones referentes al mismo tema, y a las que se accede haciendo clic sobre su correspondiente ficha.

 

Tipos de controles

 

A continuación puedes ver una lista con los controles típicos que te puedes encontrar en los cuadros de diálogo de Windows. Ten en cuenta que algunos programas pueden modificar la apariencia de estos controles, aunque su funcionalidad seguirá siendo la misma.

 

  • Botones de comando. Son grandes y contienen su nombre en el centro. Sirven para llevar a cabo una acción inmediata (por ejemplo, Cancelar una acción). Para seleccionarlos basta con hacer clic sobre ellos.

  • Cuadros de lista. No son más que un cuadro con diversas opciones dentro. Para seleccionar una opción, haz clic sobre ella.

 

  • Listas desplegables. Son un recuadro con un botón en forma de flecha en su extremo derecho. Si haces clic sobre la flecha se desplegará una lista con diversas opciones, entre las que podrás seleccionar la que desees.

  • Botones de opción. Normalmente, este control se utiliza cuando hay un grupo de opciones. Al hacer clic sobre unas de las opciones (o sobre su botón de opción), se selecciona esa opción y se deselecciona la que estuviese elegida con anterioridad.

  • Castillas de verificación o cuadros de control. También sirven para seleccionar opciones, pero con este control puedes seleccionar tantas opciones del grupo como desees. Para seleccionar una opción basta con que hagas clic sobre el cuadro de control o sobre la misma opción.

 

  • Cuadros de texto. Sirven para introducir texto o números. Primero debes seleccionar el cuadro de texto haciendo clic sobre él, y cuando aparezca el punto de inserción (la línea vertical parpadeante a partir de la cual aparecerán las letras que teclees) dentro del cuadro, podrás empezar a escribir en él.

 

  • Barras de desplazamiento. Sirven para desplazar el contenido de una ventana.

 

  • Barra de herramientas. Este control homogeneiza los distintos modelos de barras de herramientas existentes, a la vez que facilita su uso.

 

  • Barra de estado. Otro elemento muy popular en las aplicaciones Windows que ha sido normalizado. Su misión es la de proporcionar información al usuario y suele estar situada en la parte inferior de la ventana.

  • Cabecera de columna. Este control sirve para gestionar la anchura de columnas de información y para proporcionarle un título a las mismas. Arrastrando los extremos del control se cambia la anchura de la columna.

 

  • Indicador de progreso. Sirve para mostrar al usuario la proporción que se ha completado de un proceso determinado.

 

  • Control deslizante. Este control está indicado para elegir un valor que se encuentre en un rango continuo (como opuesto a discreto). El valor seleccionado se cambia moviendo el indicador.

 

  • Texto enriquecido. Quizás uno de los más importantes, ya que es un cuadro de texto con opciones de formato.

 

  • Ficha. Sirve para pasar de una “página” a otra en un mismo cuadro de diálogo (para lo cual sólo hace falta hacer clic sobre la ficha deseada) con el fin de seleccionar opciones en esa página.

 

  • Vista de lista y Vista de árbol. Sirven para mostrar una colección de objetos en forma de lista o de árbol jerárquico.

 

 

Cuadros de diálogo estándar

 

Si eres usuario de versiones anteriores de Windows estarás acostumbrado a utilizar unos cuadros de diálogo muy parecidos (si no iguales) para muchas de las operaciones básicas de cualquier programa Windows (como abrir un archivo o elegir una fuente en tu procesador de textos). Estos cuadros de diálogo permiten que el usuario no tenga que aprender a utilizar un cuadro de diálogo distinto cuando trate de realizar la misma operación con programas distintos. Los cuadros de diálogo estándar más habituales son:

 

  • Abrir y Guardar archivos. Su misión es la de facilitar al usuario la elección del nombre del archivo que quiere abrir o guardar y su ubicación.

 

  • Imprimir. Sirve para que el usuario especifique las opciones de impresión de su documento.

 

  • Fuentes. Se usa para elegir el tipo de letra que se va a utilizar (por ejemplo, en un procesador de textos).

 

  • Color. Sirve para elegir el color que se va a utilizar (por ejemplo, en un programa de dibujo).

 

 

Los programas

 

Windows 98 es un sistema operativo, y la misión más importante de dichos sistemas es la de permitir la ejecución de programas. Pensando en la facilidad de utilización por parte del usuario, Windows 98 dispone de varios mecanismos de gran simplicidad para ejecutar los programas.

 

 

 

La barra de tareas

 

Si te fijas en la parte inferior del escritorio de Windows 98 verás lo que denomina la barra de tareas. En su extremo derecho podrás ver la hora (y quizás algún indicador), y en su extremo izquierdo el botón Inicio. Si haces clic en este botón se desplegará el menú Inicio, verdadero centro de control de Windows 98.

 

El menú Inicio, Programas

 

La opción que más interesa en este momento es la que aparece arriba del todo, Programas, puesto que es la que nos permite ejecutar los programas que tengamos instalados (aunque no es la única manera). Si la mantienes seleccionada durante un par de segundos verás que se despliega un submenú, que contendrá una entrada por cada programa o grupo de programas que tengas instalados. Para ejecutar cualquier programa basta con que hagas clic sobre él. Si el programa está en un sub-sub-menú, ve desplegando los sucesivos menús secundarios manteniéndolos seleccionados un instante, hasta llegar al que te interese. Después haz clic en el programa deseado.

 

 

El menú Inicio, Documentos

 

Es el segundo botón del menú Inicio. En él aparecerán los accesos directos de los últimos 15 documentos que hayas utilizado ordenados alfabéticamente. Si quieres volver a usar cualquiera de ellos, selecciónalo y haz clic en él. Windows 98 se encargará de arrancar la aplicación que lo creo y de cargar el documento en ella.

 

 

 

El menú Inicio, Configuración

 

Este botón, el tercero del menú Inicio, proporciona un acceso rápido a las principales utilidades de configuración del sistema: el Panel de control, la carpeta Impresoras; las ventanas de carpetas y la propia barra de tareas. Para ejecutar cualquiera de ellos, sólo debes pulsar sobre el que desees.

 

Si haces clic en la opción Barra de tareas y menú Inicio del menú Inicio aparecerá un cuadro de diálogo con dos fichas. En la primera podrás seleccionar algunas opciones básicas, como que la barra de tareas aparezca siempre encima de cualquier otra aplicación que haya en el escritorio, que se oculte automáticamente cuando estés trabajando con otro programa, que utilice iconos pequeños, o grandes o que muestre el reloj en su extremo derecho. La segunda ficha permite determinar los elementos que aparecerán en el menú Inicio (añadiendo o eliminando elementos).

 

 

El menú Inicio, Ejecutar

 

Esta es otra forma más de ejecutar programas o documentos en Windows 98. si haces clic sobre la opción Ejecutar del menú Inicio, aparecerá el cuadro de diálogo Ejecutar, en el que podrás introducir la vía de acceso y el nombre del programa o documento que quieras ejecutar.

 

Si no recuerdas alguna de estas cosas puedes utilizar el botón Examinar, el cual hará que aparezca un cuadro de diálogo del mismo nombre en el que podrás recorrer todo el sistema hasta encontrar el programa o documento que desees ejecutar.

 

Cuando hayas introducido o seleccionado el programa o documento en cuestión, sólo restará hacer clic en Aceptar.

 

 

Mi PC y El Explorador de Windows

 

 

A pesar de todo lo expuesto sobre el menú Inicio, este en realidad no es más que un atajo del método general para ejecutar programas en Windows 98. la manera más directa de ejecutar un programa consiste en hacer doble clic sobre su icono (o sobre cualquiera de los iconos de los documentos creados por ese programa).

 

Los iconos de los programas y de los documentos están en sus respectivas carpetas. Por tanto, para llegar a ellos deberás abrir la carpeta en la que estén. Una vez tengas el icono a la vista, haz doble clic sobre él.

 

Existen dos maneras básicas de abrir carpetas:

 

  • Utilizar el icono Mi PC. Si prefieres este camino, haz doble clic sobre el icono Mi PC para que se abra. En su interior verás los iconos de todas las unidades de disco que haya conectadas a tu ordenador. Haz doble clic sobre aquella unidad en la que se encuentre el programa que quieres ejecutar, y podrás ver su contenido. Ahora sólo tienes que ir abriendo carpetas hasta encontrar el icono del programa o documento.

 

  • Utilizar el Explorador de Windows. Este programa te muestra en una ventana la estructura de la unidad de disco que elijas. Puedes seleccionar cualquier carpeta de esa unidad y verás su contenido en la parte derecha de la ventana del Explorador. Para ejecutar un programa o documento sólo tienes que hacer doble clic sobre él.

 

 

Cambiar de tareas

 

Windows 98 es un entorno multitarea, o sea, un entorno en el que se pueden ejecutar varios programas a la vez.

 

Por tanto, resulta muy importante poder cambiar de una tarea a otra con facilidad. Afortunadamente, esto es muy sencillo, ya que cada programa que se está ejecutando aparece en la barra de tareas. Para cambiar a un programa concreto sólo debes hacer clic en su icono en la barra de tareas.

 

Otra manera de cambiar de tarea consiste en pulsar las teclas Alt+Tab. Si lo haces (y mientras mantengas pulsada la tecla Alt) aparecerá un cuadro en el centro de la pantalla con todos los programas que se estén ejecutando y con todas las carpetas que tengas abiertas en el escritorio. Puedes seguir pulsando Tab hasta que se seleccione el programa o carpeta al que desees cambiar. Entonces suelta la tecla Alt y cambiarás inmediatamente a esa tarea.

 

Si quieres ir cambiando sucesiva y cíclicamente de una tarea a otra pulsa Alt+Esc. Y si deseas que aparezca inmediatamente la barra de tareas (en este caso la que hayas configurando para que se oculte automáticamente), pulsa Ctrl+Esc.

 

 

Configurar el escritorio y la barra de tareas

 

Seguramente llegará a darse el caso de que el escritorio esté lleno de carpetas, ventanas, iconos,etc. Si es así, puedes poner un poco de orden haciendo clic sobre una zona libre de la barra de tareas con el botón derecho del ratón. Aparecerá entonces un menú emergente con distintas posibilidades para organizar el escritorio: situar las ventanas en mosaico, en cascada, minimizarlas, etc. Además, el comando Propiedades te lleva directamente al cuadro de diálogo de configuración de la barra de tareas.

 

Por su parte, puedes situar la barra de tareas en cualquiera de los lados de la pantalla con sólo arrastrarlo con el ratón. Coloca donde te resulte más cómodo.

 

 

Sesiones MS-DOS

 

Windows 98 es un sistema operativo completo y, por tanto, el usuario no necesita para nada acceder al antiguo DOS. Sin embargo, puede ocurrir que el usuario disponga de programas MS-DOS de los que no pueda prescindir o, simplemente, que sienta nostálgico del viejo indicador de comandos. Para tales casos, Windows 98 facilita la ejecución de sesiones MS-DOS.

 

Una sesión MS-DOS no es más que una ventana en la que se ejecuta el interprete de comandos del MS-DOS, y en la que podemos trabajar con el MS-DOS como lo haríamos en un ordenador que no tuviera Windows.

 

Para ejecutar una sesión MS-DOS basta con que hagas clic sobre el icono MS-DOS que aparece en la parte inferior del menú Inicio, Programas. Entonces aparecerá una ventana con el familiar aspecto de cualquier pantalla MS-DOS, aunque con algunas diferencias (como por ejemplo, la barra de herramientas, o que puede tener un tamaño variable,etc.). Cuando hayas terminado de trabajar con la sesión, puedes cerrar la ventana como cualquier otra de Windows o introduciendo el comando exit.

 

También se iniciará una sesión MS-DOS automáticamente si ejecutas una aplicación DOS (por ejemplo, haciendo doble clic sobre su icono). En tal caso, cuando finalice la ejecución de la aplicación se cerrará automáticamente la ventana MS-DOS.

 

 

Operaciones con archivos

 

Las operaciones con archivos y directorios son de las más frecuentes que se realizan durante el trabajo diario con el ordenador. El carácter orientando a objetos de la interfaz de Windows 98 permite que estas operaciones con archivos, cuentas con el Explorador de Windows.

 

 

La organización

 

Lo verdaderamente importante que has de saber para gestionar tus archivos y carpetas en Windows 98 es que estos aparecen insertados en una clara estructura jerárquica, aunque está a veces no sea evidente. Cuando sabes dónde encontrar los archivos, lo demás es coser y cantar.

La estructura jerárquica del sistema es el siguiente:

 

  • La red. Si tu ordenador todavía no pertenece a una red, tarde o temprano acabará conectado (aunque sea con aquel viejo 486 que casi ha caído en el olvido al comparte el Pentium). Además, si ese ordenador está en la oficina, la red puede ser realmente grande e, incluso, esta a su vez conectada a otras redes. Por tanto, es importante conocer la red a la que estamos conectados y en qué lugar de la misma encontrar los recursos necesarios (impresoras, discos duros, fax,etc.).

 

  • Tu PC. Es tu ordenador. Si es importante conocer la red, más importante aún es saber cómo es tu propio ordenador: qué programas tiene instalados, qué documentos contiene y en qué directorios, etc.

 

  • Las unidades de disco. Dentro de tu ordenador, o de otros ordenadores de la red, están los discos duros. En ellos se almacenan todos los programas y los datos. Normalmente, tu ordenador también dispondrá de una unidad de disquetes.

 

  • Las carpetas. Los discos se organizan en carpetas (que antes se llamaban directorios y subdirectorios), de manera similar o como una cajonera de archivos tiene dentro carpetas colgantes.

 

  • Los archivos. Son los programas y documentos. Es el último nivel de la estructura de almacenamiento de la información.

 

Por tanto, si quieres trabajar con un archivo lo primero que has de conocer es su nombre. Luego debes determinar en qué carpeta se encuentra. La carpeta debe estar en un disco, y éste estará en tu propio ordenador de la red.

 

 

Los iconos Mi PC y Entorno de Red

 

La manera más fácil de acceder a un archivo o carpeta consiste en hacerlo directamente. Para acceder directamente a tus carpetas y archivos dispones de dos iconos en el escritorio: Mi PC y Entorno de Red.

 

Si haces doble clic sobre el icono Mi PC se abrirá una ventana que te mostrará (entre otras cosas) las unidades de disco conectadas a tu ordenador. Al hacer doble clic sobre cualquier unidad de disco se abrirá otra ventana, en la que podrás ver las carpetas y archivos que contiene ese disco. Si, a su vez, haces doble clic sobre una carpeta, esta se abrirá mostrando las carpetas y archivos que contenía. Así puedes seguir hasta localizar el archivo o carpeta que te interese.

 

En el caso de que la carpeta o archivo que te interese esté en otro ordenador de la red, debes hacer doble clic sobre el icono Entorno de Red. Entonces verás un icono por cada ordenador de la red al que tengas acceso directamente. Cada uno de esos iconos se comporta como Mi PC, pero actuando sobre el ordenador que te interesa no aparezca en la ventana, puedes utilizar el icono Toda la red para localizarlo.

 

 

El comando Buscar

 

En caso de que no tengas muy claro en qué lugar está la carpeta o archivo que te interesa, puedes utilizar el comando Buscar del menú Inicio para que Windows 98 realice la búsqueda por ti. Las dos primeras opciones del menú Buscar son:

 

  • Buscar un archivo o carpeta (en tu ordenador o en la red).

 

  • Buscar un ordenador en la red.

 

En ambos casos contarás con gran cantidad de opciones que te permitirán afinar la búsqueda al máximo. Cuando la búsqueda finalice, tendrás una ventana con todos los ordenadores, carpetas o archivos encontrados. Entonces podrás trabajar con ellos como si estuviesen en la ventana de su carpeta (o si lo prefieres, abrir la ventana de su carpeta directamente mediante el comando Archivo, Abrir carpeta). Es decir, en el caso de carpetas o archivos puedes copiarlos, moverlos, ejecutarlos, etc.

 

 

Mover, copiar, borrar y cambiar el nombre de un archivo o carpeta

 

Una vez localizado el archivo o la carpeta que te interesa puedes moverla, copiarla, borrarla o cambiar su nombre de la misma manera que harías con cualquier otro objeto de Windows98. hay diversas formas de hacer estas operaciones.

 

Por ejemplo, imagina que tienes abiertas las carpetas Datos y Seguridad y que en la primera hay un archivo denominado Ventas que desees mover a la segunda.

Bastará con que lo arrastres de una a otra. Si quieres copiarlo de Datos a Seguridad, arrastrarlo mientras mantienes pulsada la tecla Ctrl. Si quieres crear un acceso directo del archivo, arrástralo mientras mantienes pulsadas las teclas Ctrl+Mayús. y si quieres borrar el susodicho archivo, llévalo a la Papalear.

Crear carpetas

 

Para trabajar sobre cualquier objeto no hay más que hacerlo pero, ¿qué ocurre si todavía no existe el objeto sobre el que quieres trabajar? En tales casos prueba siempre a hacer clic con el botón derecho del ratón sobre una zona despejada del lugar donde quieras crear el objeto.

 

Por ejemplo, si quieres crear una carpeta nueva dentro de otra, haz clic con el botón derecho del ratón en una zona despejada de la ventana de esa otra carpeta. Cuando aparezca el menú emergente pulsa en la opción Nuevo. Tras unos segundos aparecerá un submenú mostrándole todos los objetos nuevos que puedes crear. El primero de ellos será Carpeta. Haz clic sobre él y Windows 98 creará una carpeta nueva y seleccionará su nombre para que puedas cambiarlo (simplemente escribiendo el nombre nuevo).

 

 

 

Discos

 

Cuando quieras realizar operaciones con los discos (ya sean discos duros o disquetes) debes seleccionar el icono de la unidad de que se trate (recuerda, en la ventana Mi PC). Luego podrás:

 

  • Saber el espacio libre en un disco. Basta con que selecciones la unidad de disco en la ventana Mi PC. En la barra de estado de la ventana podrás ver el espacio total y el espacio libre de la unidad.

 

  • Dar formato a un disco. Ejecuta el comando Dar formato del menú emergente del disco al que quieras dar formato. Selecciona las opciones apropiadas en el cuadro de diálogo que aparecerá y haz clic en Aceptar.

 

  • Cambiar el nombre de un disco. Selecciona el comando Propiedades del menú emergentes de la unidad en cuestión. La ficha General te mostrará información detallada sobre el estado del disco y un cuadro de texto denominado Etiqueta con su nombre. Escribe en ese cuadro el nuevo nombre del disco.

 

  • Herramientas de disco. Selecciona el comando Propiedades del menú emergente de la unidad en cuestión. Como puedes ver la ficha Herramientas  te ofrecerá tres herramientas básicas:

 

  • Comprobación de errores.

 

  • Copia de seguridad.

 

  • Desfragmentar.

 

  • Compartir un disco en la red. Selecciona el comando Propiedades del menú emergente de la unidad en cuestión. La ficha Compartir te ofrecerá diversas opciones para compartir el disco en la red (incluida la que permite establecer una contraseña de acceso). Selecciona las apropiadas y haz clic en Aceptar. Sabrás que un disco (u otro dispositivo) está compartido en la red porque bajo su icono aparecerá una mano.

 

  • Conectar  a un disco de la red. Utiliza el icono Entorno de red para llegar hasta el disco (o carpeta) a la que quieres conectarte y selecciónalo. Luego ejecuta el comando Archivo, Conectar a unidad de red de su menú emergente. Selecciona el nombre de la unidad (por ejemplo, F) y si quieres o no volver a conectar cuando reinicies el ordenador. Por último haz clic en Aceptar. A partir de ese momento quedarás conectado a esa unidad de red, que aparecerá en tu ordenador como la unidad F (si seleccionaste este nombre).

 

 

El Explorador de Windows

 

El Explorador de Windows es un programa que permite realizar la mayoría de las operaciones descritas en los apartados anteriores en una sola ventana. Para ejecutar el Explorador haz clic sobre su icono en el menú Inicio, Programas o selecciona el comando Explorar que aparece en el menú emergentes de la mayoría de los objetos.

 

La ventana del Explorador está dividida (básicamente) en dos partes. En la parte izquierda aparece una lista jerárquica de los recursos de tu ordenador, y en la parte derecha aparece el contenido de la carpeta o recurso que tengas seleccionado.

Los iconos de los distintos objetos se comportan exactamente igual que si lo estuvieses viendo en sus lugares “naturales”, de manera que puedes copiarlos, moverlos, darles formato, hacer que aparezcan sus menús emergentes, etc. de la misma manera que has visto en los apartados anteriores.

 

Si te sientes un poco perdido de momento entre tanto objeto, carpeta o dispositivo, el Explorador te ayudará a organizarte un poco.

 

 

Nombres de archivo

 

Una de las principales ventajas de Windows 98 frente a MS-DOS o a Windows 3.x es que puede utilizar nombres de archivos y de carpetas largos. Es decir, con Windows 98 ha desaparecido la antigua limitación de 8+3 (ocho caracteres el nombre y tres la extensión), pudiendo ahora tener los nombres de los archivos hasta 255 caracteres e incluir espacios y símbolos. Es decir, que ahora es posible llamar a un archivo Informe trimestral de ventas 3/95, en lugar de ITR3-95.REP. Sin embargo, debes tener en cuenta una serie de factores si utilizas nombres largos.

 

Lo más importante es que sólo los nuevos programas escritos para trabajar con nombres largos pueden utilizarlos. Para mantener la compatibilidad con los antiguos programas, Windows 98 crea automáticamente alias de los nombres largos con un formato de 8+3. Los programas que no están preparados para utilizar nombres largos utilizan estos alias.

 

también es importante saber que hay programas de utilidades (como programas de copias de seguridad) que destruyen los nombres largos. Por tanto, si los utilizas asegúrate de que están adaptados a Windows 98.

 

Los nombres largos pueden contener tantos puntos como se quiera. Sin embargo, Windows 98 considera que detrás del ultimo punto aparece la extensión del nombre del archivo (la cual tiene una gran importancia, puesto que sus tres primeras letras determinan el tipo de archivo de que se trata).

 

 

La impresión

 

En Windows 98 la impresión sucede en segundo plano y de manera imperceptible, de manera que las funciones de impresión pasan casi desapercibidas. Sin embargo, ello no debe ser impedimento para que conozcas la manera de controlar las opciones de impresión.

 

 

Instalar impresoras

 

El proceso de instalación de una impresora en Windows 98 es muy sencillo, ya que es un Asistente  el que se encarga de casi todo el trabajo duro el mismo Asistente reconocerá automáticamente la marca y el modelo de la impresora que hayas conectado al ordenador, así que la instalación es cosa de niños.

 

Cuando se abra la ventana Impresoras, verás los iconos de las impresoras que tengas instaladas en este momento, así como un icono especial llamado Agregar impresora. Si haces doble clic sobre este icono se abrirá el Asistente para agregar impresora, que te irá haciendo unas sencillas preguntas al término de las cuales instalará por sí mismo la nueva impresora. al terminar el proceso tendrás un nuevo icono de impresora en la ventana Impresoras y la nueva impresora estará lista ser utilizada (el Asistente te propondrá hacer una prueba de impresión).

 

 

 

Conectar a una impresora de red

 

Si quieres utilizar una impresora que esté en la red (bien conectada a la red directamente, bien conectada a otro PC), en primer lugar deberás instalar su controlador en tu ordenador de la manera que se ha descrito en el apartado anterior. Sin embargo, en el primer cuadro de diálogo que muestra el Asistente debes especificar que se trata de una impresora de red.

 

Luego deberás indicar el nombre de la impresora (si no lo sabes podrás buscarlo con el botón Examinar del Asistente). Una vez seleccionada la impresora y su nombre, el Asistente instalará los controladores necesarios. Por último te sugerirá hacer una prueba de impresión y la impresora quedará definitivamente instalada. A partir de ese momento podrás imprimir tus trabajos en esa impresora remota.

 

 

La impresora por omisión

 

La impresora por omisión es aquella que se utilizará para imprimir los documentos a no ser que se indique otra cosa. Si sólo tienes instalada una impresora, esto no es importante, pero en caso de que tengas más de una si puede llegar a serlo.

 

Para establecer la impresora por omisión debes ejecutar el comando Configurar como predeterminada del menú emergente de esa impresora (o el comando Impresora, Configurar como predeterminada de la ventana de la impresora). Cuando una impresora es la que actúa por omisión, su icono en la ventana Impresoras muestra un círculo negro con una marca de verificación en su interior para que sea posible identificarla.

 

Puedes cambiar la impresora por omisión en cualquier momento, y también puedes seleccionar otra impresora para imprimir sin que la impresora por omisión deje de serlo.

 

 

Cómo imprimir

 

Hay dos maneras básicas de imprimir:

 

 

  • La manera tradicional, es decir, ejecutando el comando Imprimir del programa con que estemos trabajando en ese momento. Por ejemplo, si estás escribiendo una carta con Word, ejecutando el comando Archivo, Imprimir de Word.

 

  • Arrastrando el icono del documento que quieras imprimir sobre el icono de la impresora. mediante esta acción, Windows 98 se encargará de ejecutar el programa, cargar el documento, imprimirlo y salir del programa.

 

Cualquiera que sea el método elegido para imprimir, Windows 98 situará el trabajo de impresión en la cola de la impresora seleccionada. Cuando le llegue el turno, Windows 98 enviará el trabajo a la impresora y éste se imprimirá.

 

 

El control de la impresión

 

Windows 98 permite un control muy preciso del proceso de impresión. Todo este control se ejerce desde la ventana de la impresora, a la cual se llega haciendo doble clic sobre el icono de la impresora en cuestión.

 

El control de la impresión se puede efectuar a dos niveles: a nivel de la impresora en su conjunto o a nivel de los trabajos de impresión individuales. Por ejemplo, en cualquier momento puedes detener la impresora y, posteriormente, permitir que continué. O puedes purgar la impresora, eliminando todos los trabajos de impresión que haya en su cola (incluido el que se esté imprimiendo en ese momento). Este nivel de control se realiza con los comandos del menú Impresora.

Además , mientras haya trabajos en la cola de impresión, también puedes controlar la impresión de cada trabajo individualmente. Por ejemplo, puedes detener la impresión de un trabajo concreto, o puedes cancelarla eliminándolo de la cola. Este nivel de control se realiza con los comandos del menú Documento de la ventana de la impresora.

 

También es posible cambiar el orden de los trabajos  en la cola con sólo arrastrarlos a su nueva posición dentro de la ventana de la impresora.

 

 

 

Las propiedades de las impresoras

 

Cada impresora tiene, como casi todos los demás objetos del sistema, una hoja de propiedades a la que se llega seleccionando el comando Propiedades del menú emergentes de la misma. En dicha hoja las propiedades, que cuenta con varias fichas, se pueden establecer dos tipos de ajustes para la impresora son:

 

  • Los de carácter general.

 

  • Los propios de esa impresora.

 

Los ajustes de carácter general incluyen aspectos como el nombre de la impresora, la página separadora que se imprimirá entre dos trabajos de impresión, si la impresora estará compartida en la red, etc.

 

Los ajustes de carácter específico son propios de cada impresora en concreto, y pueden incluir aspectos tales como la resolución de impresión, el papel utilizado, etc.

 

 

Compartir una impresora en la red

 

Si quieres compartir una de tus impresoras en la red, de manera que otros miembros de la red puedan utilizarla, debes acudir a la ficha Compartir de la hoja de propiedades de la impresora. en esa ficha podrás determinar si la impresora estará compartida o no, su nombre y una contraseña opcional para que un tercero sólo pueda utilizarla si conoce la contraseña.

 

En cuanto hagas clic en Aceptar o en Aplicar, la impresora se compartirá en la red. Puedes saber si una impresora está compartida porque debajo de su icono aparece una mano (como en el caso de las unidades de disco).

 

 

 

 

La ayuda de Windows 98

 

La Ayuda es el sistema que tiene Windows de proporcionarte información y consejos en pantalla sin que tengas necesidad de recurrir a los manuales. Este información no se refiere al sistema operativo Windows 98, sino que todos los programas desarrollados para este entorno comparten el sistema de Ayuda. En este capitulo conocerás la manera de utilizar la Ayuda de Windows.

 

Cómo funciona la ayuda

 

Cuando necesites ayuda sobre Windows 98,  debes seleccionar el comando Ayuda del menú Inicio. Entonces aparecerá la ventana Ayuda de Windows, que cuenta con tres fichas.

 

 

La primera ficha es Contenidos. En ella, cada uno de los temas de la ayuda están representados por el icono de un libro. Si quieres ver los subtemas de un tema, haz clic sobre el tema en cuestión. Entonces el icono del tema se convertirá en un libro abierto y, debajo de él, aparecerán los subtemas representados por un icono con forma de páginas de un libro. Si quieres ver el contenido de un subtema, haz clic sobre él. Algunos subtemas pueden tener el icono de un libro. Ello se debe a que es posible que haya más de dos niveles de profundidad en la organización de la ayuda.

 

La parte derecha de la ventana Ayuda de Windows te mostrará ayuda sobre el tema que has seleccionado.

 

 

Enlaces

 

Un aspecto muy importante de la ayuda de Windows es que es un hipertexto. Esto significa que los diversos temas están relacionados entre sí por medio de enlaces, y que puedas pasar de un tema a otro con sólo activar un enlace. Los enlaces se reconocen porque son palabras que aparecen subrayadas en el texto de ayuda.

 

Windows 98 tiene tres tipos de enlaces:

 

  • Pasar a otro tema. La ayuda te llevará inmediatamente al tema representado por esa palabra.

 

  • Definiciones. La ayuda te mostrará una descripción o definición del concepto elegido.

 

  • Acciones. La misión de estos enlaces puede ser muy variada: desde ejecutar un programa para lo que veas (por ejemplo, la Calculadora) hasta arrancar un Asistente (por ejemplo, para que instales un módem).

 

 

El índice

 

La segunda ficha de la ventana Ayuda de Windows es Índice, y tiene la misión de permitirte realizar una búsqueda por los temas de la ayuda. Para ello sólo debes comenzar a escribir las primeras letras del tema que estés buscando. A medida que lo hagas observará que Windows 98 va cerrando la búsqueda en la lista de abajo. Cuando veas el tema que te interesa en la ventana inferior, haz clic sobre él para que Windows te muestre la información en la parte derecha de la ventana.

 

 

Búsqueda

 

La última ficha de la ventana Ayuda de Windows es Búsqueda. En ellas podrás buscar ayuda a partir de cualquiera palabra relacionada con el tema sobre el que necesitas ayuda. Por ejemplo, si necesitas ayuda sobre cómo utilizar el ratón, puedes buscar “ratón”, y Windows 98 te mostrará todas las posibilidades de ayuda que tiene sobre esa palabra. Una vez hayas escrito la palabra o palabras que quieres buscar, haz clic en el botón Listar temas. En la parte inferior aparecerá una lista de temas relacionados con tu palabra. Para ver cualquiera de ellos, haz clic sobre su nombre con el ratón.

 

 

La ventana de información

 

Una vez seleccionado el tema sobre el que deseas información, la ayuda de Windows te la muestra en la parte derecha de la ventana. En la parte superior de la ventana de ayuda puedes ver varios botones:

 

  • Ocultar. Si haces clic en este botón desaparecerá la parte izquierda de la ventana Ayuda de Windows. Esto es útil cuando has encontrado la ayuda que estabas buscando y quieres ganar espacio en la pantalla. Para volver a abrir la parte izquierda de la ventana, haz clic en el botón Mostrar.

 

  • Atrás. Si haces clic en este botón, volverás a ver la última que tenías ayuda que tenías en la ventana antes de la actual. Puedes ir retrocediendo sucesivamente por todos los temas de ayuda por los que hayas pasado en esta sesión.

 

  • Adelante. Si utilizas el botón Atrás para retroceder por los temas de ayuda que has consultado, el botón Adelante te permitirá recorrer de nuevo los temas, pero esta vez hacia delante.

 

  • Opciones. Si haces clic en este botón desplegarás un menú emergente que te permitirá acceder a varias opciones relativas a la ayuda.

 

  • Ayuda de Web. Si la ayuda de Windows no te proporciona la información que necesites, este botón te permitirá conectarte con Internet y buscar allí la ayuda que desees.

 

 

Solicitar ayuda desde los programas

 

Cuando quieras solicitar ayuda desde cualquier programa de Windows, recurre a su menú Ayuda o pulsa la tecla F1. la ayuda se comportará de la misma manera que hemos explicado en los apartados anteriores.

 

Sin embargo, debes tener en cuenta que durante un tiempo convivirán programas realizados para Windows 95 con los creados para Windows 98. la ayuda de los programas para Windows 95 es ligeramente distinta a la que hemos visto aquí. Por tanto, durante ese tiempo de convivencia tendrás que utilizar dos sistemas de ayuda distintos. De todas maneras, si utilizas esas aplicaciones antiguas seguramente ya conocerás la manera de emplear su ayuda, así que no tendrás problemas.

 

 

 

 

El Panel de control

 

El Panel de control de Windows 98 es el centro neurálgico del sistema. Desde él se controlan todos los aspectos del mismo y, por tanto, su importancia es decisiva. Sin embargo, un usuario medio puede desarrollar su trabajo con Windows 98 durante largo tiempo sin necesidad de tener que modificar la configuración del Panel de control, ya que el propio Windows 98 se encarga, durante la instalación, de afinar su configuración.

En este capitulo te explicaremos la utilización del Panel de control y de sus componentes más comunes.

 

 

El Panel de control

 

Hay dos formas principales de llegar al Panel de control: seleccionado la opción Panel de control del comando Configuración del menú Inicio, y abriendo la carpeta Panel de control de la ventana Mi PC.

 

En la del Panel de control podrás ver un gran número de iconos con distintos nombres. Esos iconos representan los distintos aspectos del sistema susceptibles de configuración. No todos los ordenadores tendrán los mismos elementos en el Panel de control, ya que muchos de ellos dependen de las características concretas de cada ordenador y de los dispositivos instalados en él.

 

Los elementos más comunes del Panel de control son los siguientes:

 

  • Administración de energía. Permite establecer la política de gestión de energía del ordenador. Aunque esto es más común en portátiles, casi todos los nuevos ordenadores de sobremesa ya contemplan la gestión de energía.

 

  • Agregar nuevo hardware. Este elemento inicia el Asistente para agregar nuevo hardware, el cual te conduce a través del proceso de instalación de un nuevo elemento de hardware en el ordenador.

 

  • Agregar o quitar programas. Sirve para instalar y eliminar programas del ordenador, para instalar y eliminar partes de Windows, y para crear un disco de emergencia por si hay problemas con el ordenador.

 

  • Configuración regional. Este elemento sirve para especificar las peculiaridades del país en materia de números (como decimal, símbolo de moneda, etc.), de listas (separadores), de formatos de fecha y hora (incluyendo la zona horaria y el cambio estacional automático), etc.

 

  • Contraseñas. Se usa para definir los distintos medios de acceso al ordenador (normal y remoto), las contraseñas necesarias para ello y las contraseñas para acceder a servicios remotos.

 

  • Correo. Sirve para configurar el cliente del programa de correo electrónico Microsoft Exchange.

 

  • Fecha/Hora. Se utiliza para establecer la fecha y la hora del ordenador.

 

  • Dispositivos de juego. Permite establecer la configuración de los dispositivos de juego que tengas en el ordenador (joysticks, pads, etc).

 

  • Fuentes. Permite añadir y eliminar fuentes (tipos de letras) al sistema y examinar las existentes.

 

  • Impresoras. En esta carpeta se instalan y se configuran las impresoras.

 

  • Internet. Para configurar el acceso a Internet y las cuentas de correo electrónico, de noticias y de directorio que tengas.

 

  • Módems. Para instalar y configurar módems.

 

  • Mouse. Permite establecer diversas opciones sobre el comportamiento del ratón, como la velocidad de desplazamiento o del doble clic, intercambiar los botones, etc.

 

  • Multimedia. Sirve para configurar un amplio abanico de opciones multimedia. Puedes configurar los ajustes del mezclador y de otros dispositivos de audio, instalar y configurar dispositivos multimedia (por ejemplo, CD-ROMs), instalar y configurar opciones de compresión de audio y vídeo.

 

  • Opciones de accesibilidad. Permite establecer vías alternativas de trabajo con el ordenador para personas con minusvalías.

 

  • Pantalla. Es donde de establece el tipo de monitor que se utiliza, la resolución con la que quieres trabajar y diversas opciones de presentación, como los colores de Windows, el papel del escritorio o el salva pantallas.

 

  • Red. Es para la configuración del sistema a efectos de la red (adaptador, protocolos y clientes), identificar el ordenador en la red, asignarse a un grupo de trabajo y establecer el tipo de sistema de seguridad.

 

  • Sistema. Este elemento se utiliza para obtener información acerca de los recursos del ordenador (CPU, memoria, etc.), establecer las opciones de la memoria virtual, la configuración de los dispositivos y de sus controladores, etc.

 

  • Sonido. Te ofrece la posibilidad de asignar sonidos  a eventos del sistema.

 

  • Teclado. Sirve para establecer el retardo y  la velocidad de repetición del teclado, su tipo, el parpadeo del cursor, etc.

 

  • Temas del escritorio. Te permite cambiar el aspecto de Windows mediante la elección de combinaciones de colores y motivos.

 

  • Telefonía. Se usa para indicar a Windows cómo debe marcar cuando utilices el módem.

 

  • Usuarios. Puedes definir aquí el comportamiento de Windows cuando el ordenador sea utilizado por más de una persona.

 

Para acceder a cualquiera de los elementos del Panel de control basta con hacer doble clic sobre él. Entonces se abrirá un cuadro de diálogo en el que podrás introducir las especificaciones que desees.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las fuentes

 

El único elemento del Panel de control que vamos a tratar es la carpeta Fuentes. Mediante esta carpeta se pueden añadir, examinar y eliminar tipos de letra del ordenador.

 

Si quieres eliminar una fuente sólo tienes que arrastrar su icono a la Papelera. De esta manera, no sólo quitas la fuente del sistema sino que también desaparece su archivo. también puedes mover el archivo a otra carpeta, en cuyo caso eliminas la fuente del sistema pero no borras el archivo. Ten en cuenta que el sistema sólo utiliza las que haya en la carpeta Fonts.

 

Para instalar una fuente nueva ejecuta el comando Archivo, Instalar nueva fuente de la ventana Fonts. Utiliza el cuadro Agregar fuentes para seleccionar el directorio en donde estén los archivos de fuentes. Windows 98 te mostrará en el cuadro Lista de fuentes todas las fuentes que haya en ese directorio. Ahora ya solo tienes que seleccionar la fuente que te interese y hacer clic en Aceptar.

 

También te puede interesar ver el aspecto que tiene una fuente. Si lo quieres ver en pantalla, selecciona la fuente y ejecuta el comando Archivo, Abrir. Si quieres imprimir un texto creado con esa fuente, selecciona la fuente y ejecuta el comando Archivo, Imprimir.

 

 

Accesorios

 

Los accesorios son programas y utilidades que vienen con Windows 98 y que tienen la misión básica de proporcionar al usuario unas herramientas con las que poder ponerse a trabajar en cuanto instale el sistema.

 

Los accesorios se pueden agrupar en tres grandes grupos: los accesorios generales, las herramientas del sistema y los accesorios multimedia.

 

 

Accesorios generales

 

Los accesorios generales de Windows 98 son, esencialmente, programas de edición.

 

 

WordPad

 

El histórico procesador de textos Write se transformó en WordPad en Windows 95, y Windows 98 lo mantiene. Sus características más notables son:

 

  • La posibilidad de abrir y guardar archivos con formato de Word, RTF y de Texto (DOS, ANSI y UNICODE). Esto es importante porque, en la práctica, permite utilizar documentos de Microsoft Word a cualquier persona que tenga Windows 98 (aunque no sea el procesador de textos que utilice habitualmente).

 

  • La posibilidad de escoger el comportamiento de WordPad con cada tipo de archivo por separado.

 

  • La incorporación de nuevas barras de herramientas.

 

  • La incorporación de características como Presentación preliminar, poder crear listas con viñetas y la de estampar la fecha y la hora en el documento.

 

 

Paint e Imaging

 

Windows 98 incluye dos programas de retoque gráfico: Paint e Imaging. El primero, que es el más sencillo, ya se incluía en Windows 95. El segundo, por su parte, es mucho más complejo. Entre ambos dispondrás de magníficas herramientas para crear y retocar imágenes.

 

 

Otros

 

Los accesorios “menores” de Windows 98 son estos:

 

  • Calculadora. Como su nombre indica es una pequeña calculadora de sobremesa. Tiene dos facetas: la normal, que representa una calculadora sencilla con unas pocas funciones, y la científica, con muchas más funciones (estadísticas, trigonométricas e, incluso, lógicas).

 

  • Bloc de notas. Es un pequeño editor de textos para el entorno de Windows. No es muy potente ni puede trabajar con documentos muy grandes, pero a cambio sí es muy rápido. Si un documento es demasiado grande para ser cargado en el Bloc de notas, Windows 98 te ofrecerá automáticamente la opción de que utilices el WordPad para cargarlo.

 

En la carpeta Comunicaciones del menú Inicio, Programas, Accesorios encontrarás también:

 

  • Conexión directa por cable. Sirve para conectar dos ordenadores a través de un puerto serie mediante un cable nulo. Es un pobre sustituto de una red.

 

  • Hyper Terminal. Es un programa emulador de terminal que sirve para acceder a ordenadores remotos en modo terminal.

 

  • Marcador de teléfono. Sirve para marcar números de teléfono, en el caso, claro, de que tengas un módem.

 

 

Herramientas del sistema

 

El segundo grupo de accesorios son las herramientas del sistema. De las cinco herramientas a las que nos vamos a referir, cuatro son utilidades de disco, mientras que la última trata del sistema en general.

 

 

Copia de seguridad

 

Esta herramienta sirve para crear copias de seguridad de los archivos  que se seleccionen previamente, para restaurar una copia de seguridad ya creada y para comparar los archivos almacenados en una copia de seguridad. Todas las opciones se escogen en unas pantallas que van apareciendo consecutivamente y que son atractivas y faciales de utilizar.

 

Backup es capaz de gestionar dispositivos de cinta. También permite comprimir los archivos al realizar la copia de seguridad. La copia de seguridad se puede crear normal (es decir, copiando todos los archivos seleccionados) o incrementar (o sea, almacenando sólo los archivos que se hayan modificado desde la última vez que se hizo la copia de seguridad).

 

 

ScanDisk

 

La utilidad de ScanDisk sirve para comprobar el estado, tanto lógico como físico, de las unidades de disco. El proceso de selección de la unidad y de comprobación de la misma es rápido y sencillo, permitiendo ScanDisk que se especifiquen previamente las acciones a tomar en caso de que aparezcan errores, o que en cada caso decida el usuario lo que se ha de hacer. En resumen, una buena utilidad para comprobar regularmente la salud de la unidades de disco y para tomar medidas en caso de que ésta no sea buena.

 

 

DriveSpace

 

DriveSpace es una herramienta que permite duplicar mediante software la capacidad de los discos del ordenador. Como ocurre con otras herramientas de este tipo que existen en el mercado desde hace tiempo, la solución de duplicar el espacio útil de un disco sólo es recomendable como última medida, ya que produce una ralentización del funcionamiento del ordenador, una mayor complejidad en el sistema de archivos y un incremento del riesgo de que un accidente nos haga perder toda la información que tengamos.

 

Si estás en el grupo de los que no tienen más remedio que duplicar el disco, DriveSpace te permitirá comprimir, descomprimir y distribuir el espacio libre de un disco.

 

 

Desfragmentador de disco

 

A medida que se van modificando y borrando archivos durante el trabajo diario van apareciendo espacios vacíos en el disco duro. Luego, cuando se crea un archivo nuevo, el sistema lo divide en trozos y sitúa cada uno de ellos en uno de los espacios vacíos con el objeto de aprovecharlos. Esto, si bien permite aprovechar el espacio no utilizado, también provoca que el sistema vaya más lento, ya que la cabeza del disco debe realizar varias operaciones de búsqueda y lectura cada vez que se quiere acceder a un archivo que éste fragmentado.

 

Para solucionar este programa, Windows 98 incorpora la utilidad Desfragmentador de disco, cuya misión es la de reorganizar los archivos en el disco duro para que no estén fragmentados. Además, está utilidad puede funcionar en segundo plano, por lo que no es necesario detener el trabajo para poder utilizarla.

 

Monitor del sistema

 

Esta es una herramienta pensada para comprobar el nivel de utilización de los recursos del sistema. Mediante un gráfico que se actualiza regularmente (a intervalos determinados por ti), podemos ver qué porcentaje de los recursos del sistema se están utilizando. Estos recursos se agrupan en varias categorías, cada una de las cuales tiene, a su vez, diversas posibilidades. En suma, una herramienta perfecta para conocer el aprovechamiento del ordenador.

 

 

 

 

Monitor de red

 

El monitor de red es una utilidad que permite conocer y gestionar en todo momento las relaciones de nuestro ordenador con otros recursos de la red, ya que muestra las conexiones hechas a otras máquinas, las carpetas compartidas y los servidores a los que estamos conectados. también es posible crear o eliminar usuarios y recursos compartidos, así como elegir entre diversas formas de ver toda información en la pantalla.

 

 

Multimedia y juegos

 

Los accesorios multimedia representan el tercer gran grupo de accesorios de Windows 98.

 

Y como no sólo de trabajo vive el hombre, daremos un vistazo a los juegos que incorpora Windows 98.

 

 

Accesorios multimedia

 

Ya nadie le cabe duda de que nos encaminamos rápidamente hacia una sociedad multimedia, es decir, una sociedad en la que la comunicación se establezca por todo tipo de canales y medios, desde sonido a imágenes tridimensionales o mediante la realidad virtual. Lo cierto es que ha sido la informática personal la que ha impulsado el desarrollo de las tecnologías multimedia. Y, como no podía ser de otra manera, Windows 98 incorpora todos los elementos necesarios para que nuestro PC se convierta en una completa estación multimedia.

 

Recuerda que la configuración de los distintos dispositivos multimedia que tengas instalados en el ordenador se realiza a través del icono Multimedia del Panel de control. Por su parte, todos los accesorios multimedia se encuentran en el menú Inicio, Programas, Accesorios, Entretenimiento.

 

 

Control de volumen

 

El Control de volumen sirve para ajustar el volumen y el balance de los distintos elementos que pueden formar parte del componente sonoro de las posibilidades multimedia de nuestro ordenador.

 

Dentro de estos ajustes aparecen el control de volumen maestro (que marca el valor general), el de los archivos de onda (WAV), el de los archivos MIDI, el de reproducción de CDs musicales, el de entrada de línea, el del micrófono y el del altavoz interno del PC.

 

 

Reproductor multimedia

 

El reproductor multimedia es una herramienta que tiene la función de reproducir cualquier tipo de archivo que contenga información multimedia susceptible de ser presentada en tu ordenador (sonido digitalizado, sonido MIDI, CD musical y vídeo).

 

Además, y por si esto fuera poco, tambíen permite realizar algunas labores básicas de edición con el archivo que se este reproduciendo, así como configurar directamente (sin tener que utilizar el Panel de control) los distintos dispositivos, seleccionar la escala de tiempo de ejecución, avanzar paso a paso el sonido o la imagen.

 

Control de ActiveMovie

 

Su utilidad es similar a la del Reproductor multimedia, ya que sirve para reproducir archivos multimedia. La diferencia entre ambos consiste en que el Control de ActiveMovie es capaz de reproducir archivos multimedia de formatos más variados, y que puede utilizarse para reproducir elementos multimedia insertados en página Web.

 

 

Reproductor de CD

 

El Reproductor de CD es un pequeño programa que sirve para controlar la ejecución de CDs de audio desde el CD-ROM del ordenador. Recuerda que para poder escuchar CDs en tu ordenador debes disponer de una unidad de CD-ROM que lo permita y de una tarjeta de sonido.

 

Entre las distintas posibilidades que ofrece el Reproductor de CD están las diferentes opciones de mostrar el tiempo (transcurrido, restante de la pista y restante del disco), las diferentes opciones de reproducción (normal, aleatoria o continua) y la posibilidad de editar el nombre de las pistas del CD.

 

 

Grabadora de sonidos

 

Este último accesorio multimedia que vamos a ver cumple las funciones de un pequeño estudio de grabación. Cualquier fuente de sonido que entre el ordenador (micrófono, línea, CDs de audio, etc.) puede ser digitalizada y convertida en un archivo de onda mediante este programa.

 

Además, gracias a algunas funciones básicas de edición que incorpora, también es posible modificar el sonido digitalizado (amplificándolo, aumentando la velocidad de ejecución, añadiéndole eco o invirtiendo el sentido de la reproducción).

 

 

Juegos

 

Efectivamente, no sólo de trabajo vive el hombre. En Microsoft han pensado en ello y han incorporado algunos juegos sencillos (aunque muy adictivos) a Windows 98. Usar estos juegos no sólo tiene una vertiente lúdica, sino que también sirven para acostumbrarse a algunas técnicas básicas del manejo de Windows 98 como el ratón (con juegos como el Solitario), o para comprender la filosofía del trabajo en grupo dentro de una red (con un juego como Corazones). Por tanto, te recomendamos que no dejes de echarles un vistazo.

 

 

Añadir y cambiar el hardware

 

Cada vez más usuario se deciden a instalar por sí mismos el nuevo hardware que compran para su PC. Este hardware puede ser un CD-ROM, una tarjeta de red o un módem. Cualquier que haya pasado por la penosa experiencia que representa instalar un componente de hardware en el ordenador recibirá con alborozo las características que incorpora Windows 98 para facilitar ese proceso.

 

 

Plug and Play

 

La dificultad de añadir un nuevo elemento de hardware al ordenador resiste, básicamente, en la necesidad que tienen esos dispositivos de acceder a recursos del sistema tales como IRQs y DMAs y direcciones base, los cuales son limitados. Si se configura un dispositivo incorrectamente, ello producirá un conflicto entre los dispositivos que traten de usar esos recursos. Para agravar el problema, la mayoría de los usuarios de PC no tienen un conocimiento lo suficientemente profundo como para comprender el funcionamiento interno del ordenador (cosa que, además, ni debería ser necesaria).

 

La especificación Plug and Play (conectar y listo) proporciona un sistema automático para instalar hardware en un PC. En lugar de que el usuario tenga que cambiar jumpers para configurar el dispositivo, si ese dispositivo admite Plug and Play, Windows 98 se encargará de configurarlo por sí mismo. El usuario sólo tendrá que conectar el dispositivo, Windows 98 se dará cuenta de la presencia de un hardware nuevo y lo configurará para que use los DMAs, IRQs y demás ajustes sin entrar en conflicto con otros dispositivos.

 

Para que puedas disfrutar de las ventajas de la especificación Plug and Play necesitas 3 cosas:

 

  • Un ordenador que tenga una memoria ROM preparada para Plug and Play.

 

  • Un sistema operativo que esté preparado para Plug and Play (en este caso, Windows 98).

 

  • Un dispositivo que cumpla la norma Plug and Play.

 

Si tienes las tres cosas, no tienes que preocuparte más por la norma Plug and Play; sólo disfruta de ella. Sin embargo, durante unos años seguirán coexistiendo los dispositivos Plug and Play con los antiguos. Para configurar adecuadamente esos dispositivos antiguos tendrás que seguir aplicando toda tu ciencia y tu magia. Sin embargo, y como verás en el siguiente apartado, Windows 98 también ha previsto esto.

 

 

El Asistente para agregar nuevo hardware

 

El asistente para agregar nuevo hardware es uno de los muchos asistentes que hay en Windows 98. Su misión es la de ayudarte a instalar nuevos dispositivos en tu PC, especialmente aquellos que no están preparados para Plug and Play. Cuando instales un dispositivo nuevo pueden ocurrir tres cosas:

 

  • Que sea Plug and Play. Si cumples los otros dos requisitos no tendrás que preocuparte de nada más.

 

  • Que sea Plug and Play y no cumplas los otros requisitos, o que no lo sea pero que Windows 98 detecte su presencia. Entonces, cuando arranques Windows 98 éste se dará cuenta de que has añadido un dispositivo nuevo y ejecutará automáticamente el Asistente para agregar nuevo hardware.

 

  • Que no sea Plug and Play y que Windows 98 no lo detecte (algo que ocurrirá raras veces). Entonces tendrás que ejecutar tú mismo el Asistente para agregar nuevo hardware haciendo doble clic sobre su icono, que está en el Panel de control.

 

La mayoría de las veces Windows 98 reconocerá y tratará de configurar el dispositivo por sí mismo. En caso de que se produzcan conflictos te avisará de ello, de manera que puedas solucionar los problemas. En cualquier caso, sigue las indicaciones del Asistentes (el cual, por su propia naturaleza, no tiene sentido que te expliquemos aquí).

 

 

El Administrador de dispositivos

 

El Administrador de dispositivos es una de las fichas del cuadro de diálogo que aparece cuando se hace doble clic sobre el icono Sistema del Panel de control. Su función consiste en mostrarte todos los componentes de tu PC y su configuración y, en muchos casos, cambiar las propiedades de esos componentes.

 

Cuando accedas al Administrador de dispositivos podrás ver todos los componentes de tu ordenador (incluido los de más bajo nivel, como controlador de los canales DMA o el reloj del sistema) en una lista jerárquica. Algunos de ellos mostrarán un signo más a su lado. Si haces clic en él, se expandirá su árbol y verás los dispositivos asociados con ese componente.

 

Una vez seleccionado cualquier componente (haciendo clic sobre él) puedes pulsar en el botón Propiedades para que aparezca su hoja de propiedades. Las hojas de propiedades de unos dispositivos a otros, pero en todas aparecerán las características y la configuración de ese dispositivo, junto con las propiedades que son susceptibles de ser cambiadas, para que procedas a modificarlas si lo deseas.

 

 

Cambiar los controladores

 

La mayoría de los dispositivos del ordenador están gestionados por un pequeño programa que se denomina controlador. Aunque en muchas ocasiones los controladores pasan desapercibidos, hay que resaltar que de ellos depende muchas veces el buen funcionamiento del ordenador y las prestaciones que se obtengan de él. Por ejemplo, un buen controlador de la tarjeta de vídeo puede aumentar la velocidad del equipo en más de un 50% frente a un mal controlador.

 

En muchos casos obtendrás controladores actualizados de tus dispositivos y tendrás que instalarlos en el sistema. Para ello deberás utilizar el Administrador de dispositivos. Accede a la hoja de propiedades del dispositivo cuyo controlador quieras cambiar y selecciona la ficha Controlador. En esta ficha deberás hacer clic sobre el botón Actualizar controlador. Windows mostrará el Asistente para la actualización del controlador del dispositivo, el cual te guiará en el proceso de actualización del controlador. Cuando termines, Windows instalará el nuevo controlador y, dependiendo del dispositivo, deberás o no reiniciar Windows 98.

 

 

 

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