Habilidades
empresariales
Objetivo:
Al finalizar el curso el capacitando
describirá y aplicará las habilidades
empresariales sugeridas.
Índice
- Características de un
empresario
- Actitud Mental
- ¿Cual es su capacidad para
dirigir?
- Cómo motivar a sus
trabajadores
- Trabajo en equipo
- Enfoque su carrera
empresarial
- Consejos para su desarrollo
empresarial
- Hábitos empresariales
1. Características de un
empresario
Los empresarios son
personas que tiene la capacidad de
descubrir y evaluar oportunidades en los
negocios, reunir recursos y comportarse
de forma de poder tener éxito
Los empresarios son personas motivadas,
dotadas para la acción y que asumen
riesgos para lograr sus objetivos. Las
cualidades requeridas por los
empresarios son las siguientes:
- Confianza en sí mismo
- Conciencia de la tarea
necesaria y del resultado
buscado
- Capacidad de asumir riesgos
- Capacidad para dirigir
- Originalidad
- Conciencia de futuro
La lista enumera las
cualidades que usted debe poseer o debe
adquirir si quiere ser empresario. Tal
vez no necesite todas estas cualidades,
pero mientras más posea, mayores serán
las posibilidades de tener capacidad
empresarial.
Hay que dejar en claro que muchas de
estas cualidades guardan estrecha
relación entre sí, por ejemplo, puede
suponerse que quienes tienen confianza
en sí mismos estarán dispuestos a asumir
la responsabilidad de sus propias
decisiones y a correr riesgos.
No todos los empresarios son iguales, a
menudo hay entre ellos notables
diferencias, algunos son fríos y
arrogantes, otros cordiales y amables, y
otros reservados y tímidos. Pero si se
les considera desde el punto de vista de
sus diversas cualidades y capacidades,
resulta evidente que como grupo, los
empresarios se diferencian marcadamente
de los que no lo son.
Es poco probable que usted encuentre
alguna vez un empresario que se destaque
en la totalidad de las cualidades, pero
en cambio es muy probable que los
empresarios que usted conozca tengan muy
desarrolladas la mayor parte de dichas
cualidades, sobre todo la confianza en
sí mismo, la capacidad de asumir
riesgos, la flexibilidad, la necesidad
de realizar y el deseo de ser
independiente.
2. Actitud
Mental
Los empresarios
tienen frente a la vida la actitud
mental correcta, sus personalidades
tienen la madurez necesaria para
reaccionar de una manera sana ante toda
clase de experiencias. A continuación le
entregamos una serie de sugerencias para
adoptar una buena actitud mental:
- Los empresarios son gente
que sabe cómo encontrar
satisfacción en su trabajo y que
se enorgullece de sus
realizaciones. Adopte con
respecto a su trabajo una
actitud mental positiva, porque
ello contribuirá a su éxito.
- Su mente es un poderoso
instrumento , si reserva cada
día cierto tiempo para la
reflexión, su mente se
acostumbrará a pensar con
profundidad.
- Casi todo el mundo sólo
piensa en sus actividades y
problemas cotidianos. Haga uso
de su imaginación para expandir
el campo de sus pensamientos y
piense en “grande”. Sólo los que
piensan más allá de su estrecho
horizonte personal tiene madera
de empresario y pueden llegar a
ser dirigentes de su comunidad o
del mundo de negocios.
- El sentido del humor ayuda a
mantener una actitud mental
sana. Ser demasiado serio puede
resultar perjudicial para usted
y para su trabajo. El sentido
del humor es contagioso y crea
un ambiente optimista y libre de
tensiones.
Usted debe tener una
mente muy bien organizada y ser capaz de
concentrase en una diversidad de
problemas y de desplazar su atención de
un asunto a otro sin mayor esfuerzo.
Adquirir una actitud mental positiva
requiere bastante tiempo, para lograr
esto las siguientes sugerencias:
- Participe únicamente en
actividades constructivas
- Mediante su trabajo
propóngase lograr únicamente
metas positivas
- Prefiera la compañía de
personas que piensan y obran con
espíritu de empresa. Uno
adquiere las formas de pensar y
de actuar y las cualidades de la
gente cuyo trato frecuenta.
- Evite las ideas y
pensamientos negativos
- Esté siempre alerta a las
oportunidades para mejorar su
vida personal, su vida de
trabajo y su vida en la
comunidad.
- No dude en renunciar a una
idea que no produzca los
resultados esperados. Es mejor
cambiar de rumbo que empecinarse
en seguir una idea que haya
demostrado no ser acertada en la
práctica.
- El medio en el que usted
vive influye en su desempeño. Si
ese medio no es el que le hace
falta, modifíquelo, o bien
déjelo por otro más positivo y
más favorable para lograr sus
objetivos.
- Tenga confianza en usted y
en su capacidad. El éxito sonríe
a quienes confían en su propia
habilidad y la usan al máximo.
3. ¿Cual es su capacidad
para dirigir?
Su capacidad para
dirigir se pone de manifiesto en buena
medida en la forma en que un empresario
aborda la ejecución de una tarea. Un
dirigente suele estar dispuesto a
aceptar, junto con las oportunidades,
los riesgos que las acompañan. Concibe
claramente la totalidad de la tarea que
tiene entre manos y a menudo opta por
realizarla por métodos nuevos y mejores.
Una norma que toda persona que dirige
hará bien en seguir es la de “tratar a
los demás como le gustaría ser tratada”.
Mirando las situaciones no sólo desde el
punto de vista propio, sino también
desde el de otras personas interesadas,
se adquiere el hábito de observar la
debida consideración por los demás. Si
usted posee las cualidades de dirigente
de un empresario, debe poder responder
“si” a las siguientes preguntas:
- ¿Se siente más inclinado a guiar
que a seguir?
- ¿La gente espera de usted
orientación y consejo?
- ¿Tiene ideas originales y
capacidad de ponerlas en práctica?
- ¿Trata constantemente de
fortalecer sus cualidades y corregir
sus debilidades?
- ¿Organiza su tiempo y sus
actividades en función de sus
eficiencia?
- ¿Aplica un plan o programa para
mejorar su capacidad de dirección?
- ¿Permite que otros lo ayuden a
lograr sus objetivos?
- ¿Aprende de sus errores?
- ¿Acostumbra acabar lo que
empieza?
- ¿Usa su posición de dirigente
para ayudar a otros?
- ¿La gente tiene confianza en su
capacidad?
- ¿Tiene en cuenta otras opiniones
además de la suya cuando toma una
decisión?
- ¿Es eficaz en el trato con los
demás?
- ¿Tiene el hábito de introducir
cambios para mejorar la organización
de su negocio?
- ¿Delega autoridad y
responsabilidad en sus
colaboradores?
- ¿Comparte con sus colaboradores
los éxitos?
A medida que
enriquezca su experiencia de la
dirección, conseguirá utilizar más
eficientemente el tiempo, mejorar el
desempeño de su personal y aumentar la
productividad
4. Cómo
motivar a sus trabajadores
El empresario que
triunfa sabe motivar a sus trabajadores.
Algunos los motivan simplemente con la
fuerza del ejemplo de su trabajo, pero
los mejores motivadores son los
empresarios que se destacan en la
dirección de funciones de las personas.
A continuación se mencionan algunos de
los consejos que estos empresarios
suelen dar a quienes quieren motivar a
su personal ¿Con que frecuencia utiliza
usted estas técnicas?
- Fomente el amor propio en sus
trabajadores: En general, cuanto más
amor propio tiene un trabajador, más
eficaz es en la consecución del objetivo
que se le ha fijado. Por lo tanto,
fomente en sus trabajadores la confianza
en sí mismos elogiando su desempeño
cuando corresponda y haciéndoles
comprender que usted espera de ellos
resultados acordes a su verdadera
capacidad. Casi todos los seres humanos
tienden a ponerse a la altura del papel
que se les asigna.
- Mantenga informado a su personal:
Explíqueles que es lo que usted trata de
hacer. En toa organización, la buena
organización es fundamental para el
éxito. Muy pocos está dispuestos a dar
lo mejor de sí mismos, si no conocen el
propósito de sus esfuerzos. Sus
colaboradores deben no sólo saber que
trabajo quiere usted que hagan, sino
también comprender cómo y para qué se
hará.
- Delegue autoridad y responsabilidad:
Un buen empresario debe delegar
autoridad y responsabilidad. Su misión
consiste en lograr resultados, pero
usted no puede hacer todo por sí mismo,
debe poder confiar en otros Para
conseguir sus fines. Una vez que un
colaborador ha demostrado ser capaz,
debe tener libertad para tomar
decisiones, ponerlas en práctica,
cometer errores, remediarlos y alcanzar
objetivos sin ser contantemente
vigilado. Cada trabajador es valioso
para una empresa, y un empresario debe
usar estos recursos humanos de la mejor
manera posible.
- Mantenga el contacto: manténgase en
contacto personal con sus colaboradores
inmediatos. Estudie la personalidad de
cada uno, conozca sus calificaciones y
evalúe sus posibilidades. Sólo el
contacto personal le permitirá
aprovechar cabalmente la capacidad de un
colaborador .
- Hable del problema, no de la persona:
No diga que un trabajo mal hecho
demuestra -mala voluntad- o “falta de
interés”. Hable más bien del problema.
Por ejemplo, si usted se da cuenta de
que uno de sus vendedores, que antes
visitaba a 5 clientes por día, ahora
sólo visita a 3, háblele sólo del
problema. No le diga -¿en que has estado
perdiendo el tiempo?-, ni tampoco -que
ha hecho con su entusiasmo-, sino más
bien: -usted debe ...-
5. Trabajo
en equipo
Un buen trabajo
Grupal tendrá como resultado un aumento
significativo de la cuota mensual de los
resultados individuales.
El tema lo presentamos por intermedio de
varios relato anecdótico.
La intención de hacerlo de esta forma y
no sobre la "realidad" cotidiana del
mundo laboral, es sin lugar a dudas para
lograr que resulte más interesante, y
por otro lado consideramos que de esta
forma es más fácil para la incorporación
del concepto.
1. Trabajo en
Equipo
Un buen trabajo
Grupal tendrá como resultado:
- Un aumento significativo de la
cuota mensual de los resultados
individuales
- Todos en grupo podrán evaluar
las características de
diferenciación del producto con
respecto a la competencia directa e
indirecta, ya que cada uno tendrá
información de sus contactos.
- Podrán organizar la tarea según
los resultados diarios de evaluación
conjunta (Es sumamente efectivo
saber que esta ocurriendo con la
totalidad de los contactos que se
registran en la Empresa.)
Un ejemplo muy claro
de la importancia del trabajo grupal
podemos descubrirlo en el siguiente
texto
Esta carta es real y esta dirigida a un
inspector de una compañía de seguros:
Escribo en respuesta a su solicitud de
información adicional, referente al
punto #3 de la forma de reporte de
accidentes, en el que puse que - Estaba
tratando de hacer el trabajo solo- como
la causa de mi accidente. Usted dice en
su carta que debo explicar mejor, así
que confío en que los siguientes
detalles deben ser suficientes.
Yo soy albañil de oficio. En el día del
accidente trabajaba solo en la azotea de
un nuevo edificio de 6 pisos. Al
terminar mi trabajo me di cuenta que
sobraban 200 Kg. de ladrillos. En vez de
llevármelos a mano, decidí bajarlos en
un barril, usando una polea que colgaba
al lado del edificio por la azotea.
Aseguré la soga en el piso bajo, volví a
la azotea, descolgué el barril y lo
llené con los 200 kg. de ladrillos.
Volví al piso bajo, desamarré la soga y
la sujeté firmemente para asegurar un
descenso suave de los 200 kg. de
ladrillos.
Usted se dará cuenta, según declaré en
el punto #2, de la forma de reporte de
accidentes, que mi peso es de 60 Kg. Por
la sorpresa, olvidé soltar la soga.
Sobra decir que inicié un rápido ascenso
por el costado del edificio. Cerca del
tercer piso me encontré con el barril
que bajaba, lo que explica las fracturas
de cráneo y clavícula. Un poco frenado,
proseguí mi rápido ascenso, sin
detenerme hasta que tuve mis dedos dos
nudillos dentro de la polea.
Afortunadamente en este momento me
recuperé de la sorpresa lo suficiente
como para no soltar la soga, a pesar del
dolor. Al mismo tiempo, sin embargo, el
barril golpeó el piso, y el fondo del
mismo se desprendió. Sin los ladrillos,
el barril pesa ahora unos 20 kg., de
nuevo le refiero a mi peso en el punto
#2. Como puede imaginarse, inicié un
descenso rápido por el costado del
edificio. Cerca del tercer piso, de
nuevo, me encontré con el barril que
subía, lo que explica los dos tobillos
fracturados y las laceraciones en las
piernas y la parte inferior de mi
cuerpo. Este encuentro con el barril
aminoró la caída y redujo mis lesiones
al caer sobre la pila de ladrillos.
Afortunadamente, sólo me fracturé tres
costillas.
Siento reportar, sin embargo, que,
tendido allí sobre los ladrillos,
dolorido, sin poder levantarme, viendo
el barril vacío a seis pisos encima de
mí, me olvidé de mí y solté la cuerda.
El barril vacío pesaba más que la
cuerda, así que cayó sobre mí y me
rompió ambas piernas. Espero haber dado
información suficiente de cómo sucedió
el accidente, porque yo estaba tratando
de hacer el trabajo solo.
Con esta carta podemos notar lo
importante que es el trabajo en equipo,
pues si hubiera estado con otras
personas nada de lo anterior hubiera
pasado.
Más allá de lo anecdótico pero real de
esta carta enviada por un obrero de la
construcción a un empleado de una
compañía de seguros, lo cierto es que el
trabajo en grupo representa gran parte
de las posibilidades de éxito de un
trabajador.
El logro individual siempre esta
acompañado por los logros grupales,
nadie bajo ningún punto de vista podrá
desempeñar una tarea exitosa sin contar
con el apoyo permanente de su grupo de
trabajo, de sus pares como así también
de aquellos que están en posiciones
superiores y que tienen la tarea de
delinear las estrategias a seguir.
Una tarea importante del grupo es la de
relevar las objeciones que presentan los
clientes a los productos de la compañía,
listar y debatir sobre estas objeciones
dará como resultado los diferentes
argumentos válidos para poder
revertirlas.
2. El vuelo
de los gansos
La ciencia ha
descubierto que los gansos vuelan
formando una " V " porque cada ave al
batir sus alas produce un movimiento del
aire que ayuda al ganso que va atrás de
él. Volando en "V", toda la bandada
aumenta por lo menos un 71% su poder de
vuelo que si cada pájaro volara solo.
- Primera deducción: Cuando
compartimos una dirección común y
tenemos sentido de comunidad,
podemos llegar más fácil y
rápidamente donde llegamos. Este es
el beneficio del apoyo mutuo. Cada
vez que un ganso se sale de la
formación y siente la resistencia
del aire se da cuenta de la
dificultad de volar solo y de
inmediato se incorpora de nuevo a la
fila para beneficiarse del poder del
compañero que va adelante.
- Segunda deducción: Si tuviéramos
la lógica del ganso nos
mantendríamos con aquellos que se
dirigen en nuestra misma dirección.
. Cuando el líder de los gansos se
cansa, se pasa a uno de los puestos
de atrás y otro ganso toma su lugar.
- Tercera deducción: obtenemos
resultados óptimos cuando hacemos
turnos para realizar los trabajos
difíciles. Los gansos que van detrás
producen un sonido propio de ellos,
y hacen esto con frecuencia para
estimular a los que van adelante a
mantener la velocidad.
- Cuarta deducción: Una palabra de
aliento produce grandes resultados.
Finalmente cuando un ganso se
enferma o cae herido por un disparo,
dos de sus compañeros se salen de la
formación y lo siguen para ayudarlo
y protegerlo. Se quedan con él hasta
que esté nuevamente en condiciones
de volar o hasta que muere; solo
entonces los dos compañeros vuelven
al a bandada o se unen a otro grupo.
- Quinta deducción: si tuviéramos
la inteligencia de un ganso nos
mantendríamos uno a otro ayudándonos
y acompañándonos.
3. Una
Asamblea particular
Cuentan que en la
carpintería hubo una vez una extraña
asamblea. Fue una reunión de
herramientas para arreglar sus
diferencias.
El martillo ejerció la presidencia, pero
la asamblea le notificó que tenía que
renunciar. ¿La causa? ¡Hacía demasiado
ruido! Y además, se pasaba el tiempo
golpeando.
El martillo aceptó su culpa, pero pidió
que también fuera expulsado el tornillo;
dijo que había que darle muchas vueltas
para que sirviera de algo. Ante el
ataque, el tornillo aceptó también, pero
a su vez pidió la expulsión de la lija.
Hizo ver que era muy áspera en su trato
y siempre tenía fricciones con los
demás.
Y la lija estuvo de acuerdo, a condición
de que fuera expulsado el metro, que
siempre se la pasaba midiendo a los
demás según su medida como si fuera el
único perfecto.
En eso entró el carpintero, se puso el
delantal e inició su trabajo. Utilizó el
martillo, la lija, el metro y el
tornillo. Finalmente, la tosca madera
inicial se convirtió en un lindo mueble.
Cuando la carpintería quedó nuevamente
sola, la asamblea reanudó la
deliberación. Fue entonces cuando tomó
la palabra el serrucho, y dijo:
"Señores, ha quedado demostrado que
tenemos defectos, pero el carpintero
trabaja con nuestras cualidades. Eso es
lo que nos hace valiosos. Así que no
pensemos ya en nuestros puntos malos y
concentrémonos en la utilidad de
nuestros puntos buenos".
La asamblea encontró entonces que el
martillo era fuerte, el tornillo unía y
daba fuerza, la lija era especial para
afinar y limar asperezas y observaron
que el metro era preciso y exacto. Se
sintieron entonces un equipo capaz de
producir muebles de calidad.
Se sintieron orgullosos de sus
fortalezas y de trabajar juntos.
Ocurre lo mismo con los seres humanos.
Observen y lo comprobarán. Cuando en una
empresa el personal busca a menudo
defectos en los demás, la situación se
vuelve tensa y negativa. En cambio, al
tratar con sinceridad de percibir los
puntos fuertes de los demás, es cuando
florecen los mejores logros humanos.
Es fácil encontrar defectos, cualquier
tonto puede hacerlo, pero encontrar
cualidades, eso es para los espíritus
superiores que son capaces de inspirar
todos los éxitos humanos.
6. Enfoque
su carrera empresarial
Ser empresario es
algo más que un trabajo o una carrera,
puede ser un estilo de vida, y para esto
debe tomar en cuenta ciertos principios
al planificar su carrera con el fin de
llegar a ser un empresario. Debe tener
flexibilidad e imaginación, ser capaz de
planificar, correr riesgos, tomar
decisiones y comportarse de forma de
lograr sus metas. Debe ser realista y al
mismo tiempo pensar en el futuro. Debe
estar dispuesto a realizar actividades
en situaciones conflictivas, cambiantes
y ambiguas.
Es necesario que usted establezca un
orden en los objetivos de su carrera
empresarial y que estos sean tangibles y
cuantificables. También tienen que ser
estimulantes y capaces de motivarlo a
aprender y a progresar en su carrera.
Usted aprende más cuando hace cosas que
le interesan y cuando se ha propuesto
alcanzar fines perfectamente definidos.
Sus respuestas a las siguientes
preguntas le darán una idea de su
personalidad y sus aptitudes para ser
empresario.
- ¿Su trabajo le exige desempeñarse con
independencia?
- ¿Parte generalmente de usted mismo la
iniciativa de alcanzar objetivos?
- En su trabajo ¿se lleva bien con sus
colaboradores?
- ¿Asume por lo general un papel
dirigente cuando forma parte de un
grupo?
- ¿Aprovecha las oportunidades que se le
presentan de aumentar sus conocimientos
mediante la lectura o la participación
en cursos?
- ¿Se comunica bien con otros?
- ¿Sabe escuchar?
- ¿Revelan sus logros un desarrollo
tanto personal como profesional?
- ¿tiene usted un concepto positivo de
sí mismo?
- ¿Que metas persigue? ¿Se siente
estimulado por ellas?
- ¿Le resulta fácil tomar decisiones?
7. Consejos
para su desarrollo empresarial
Los empresarios
tienen ciertas cualidades útiles para
una amplia gama de carreras. Resultará
beneficiosos para la suya una detenida
reflexión sobre los consejos que van a
continuación:
Elija una actividad que le de libertad
para expresarse en forma creativa,
además que le permita desarrollarse
personal y profesionalmente: no
subestime sus facultades, ni su
capacidad.
Al comienzo de su carrera tome como
modelo a personas que se han triunfado y
desempeñan la misma actividad que usted.
Una vez que se haya comprendido sus
técnicas para tener éxito, utilícelas
para avanzar en su carrera,
adaptándolas, no copie mecánicamente.
Concentre sus esfuerzos en determinadas
cualidades de la gente que ha triunfado,
cultive estos rasgos positivos mediante
un práctica continua.
Trate de saber lo más
posible acerca de la actividad que ha
escogido. Estos conocimientos harán de
usted un experto en ella. No se detenga
en su deseo de mejorar. Siéntase
satisfecho de lo que haya logrado en el
pasado, pero propóngase nuevos objetivos
para el futuro como un medio de
mejorarse a sí mismo.
Como toda cambia
continuamente, también usted debe
cambiar. Acepte el cambio y haga uso de
él como motivación para la consecución
de metas elevadas. Haga cosas, sólo
mediante la acción podrá aprovechar las
oportunidades que se le presenten en su
carrera y que lo llevarán al éxito.
Comprenda claramente
las fortalezas y debilidades de su
personalidad. Poner el acento en los
puntos fuertes y sacar provecho de ellos
es mejor que perder el tiempo tratando
de corregir las debilidades. Observe las
rutinas en sus tareas diarias a fin de
disponer de más tiempo para sus
actividades empresariales. Las tareas de
rutina requieren menos energía, por
esto, el orden y cierta rutina en su
vida de todos los días le permitirán
dedicar más tiempo y energía en las
actividades creativas y empresariales.
Asuma la
responsabilidad de conducir con éxito
toda actividad en que participe
personalmente. Acepte con realismo las
responsabilidades y las limitaciones de
cada situación.
Sepa combinar de la manera más
provechosa la diversidad de cualidades
de las diferentes personas que trabajan
con usted. Su éxito depende en parte del
desempeño de sus trabajadores.
Ponga de manifiesto su confianza en sí
mismo y en su personal. Es indispensable
que confíe en la idoneidad de sus
trabajadores y en la capacidad de estos
para lograr resultados.
Su apariencia personal influye en su
concepto de si mismo, si es buena , lo
más probable es que el concepto de si
mismo sea bueno. Por otra parte según su
apariencia, usted puede dejar en los
demás un impresión positiva o negativa.
Sea capaz de tomar
decisiones, esta es un cualidad
indispensable para el éxito de un
empresario y casi siempre debe tomarlas
sin disponer de toda la información
necesaria. Cuando sea necesario adoptar
una decisión usted tiene que adoptarla y
además, velar porque sea ejecutada. Viva
el presente No malgaste su tiempo
pensando en fracasos del pasado. Esté
más bien a la expectativa de las
experiencias agradables y provechosas
que le reserva el futuro.
8. Hábitos
empresariales
Sin duda, en las
empresas y en cualquier actividad
laboral es necesario practicar ciertos
hábitos que permitan lograr resultados
más atractivos, tanto para la propia
organización, como para los empleados,
clientes y proveedores.
Seguramente, en su negocio se practican
ciertos hábitos que afectan positiva o
negativamente sus resultados. El desafío
es reconocer malos hábitos y los que
practican los empleados, incentivar a
las personas para que transformen sus
acciones negativas y, finalmente,
disfrutar en conjunto todos los
beneficios y satisfacciones que el
cambio pueda proporcionar.
A continuación usted encontrará una
lista de hábitos empresariales que le
ayudarán a alcanzar resultados más
positivos en su actividad.
1. Maneje una
agenda diaria
La forma más útil de
sacar partido a su tiempo es
organizándolo. El tiempo es un recurso
escaso que una persona no puede
derrochar. Pase lo que pase, tiene que
usarlo y de una manera eficiente.
Manejar una agenda es algo que no
requiere de habilidades especiales, pero
supone ser disciplinado y ordenado.
El manejo de una agenda significa
llevarla siempre consigo; no desprender
hojas; mantener un separador para la
búsqueda del día; usar un lápiz grafito
para facilitar los ajustes y no acumular
papeles en su interior.
Acostúmbrese a anotar todos sus
compromisos, señalando con precisión el
día u la hora en que los va a realizar,
así como el nombre, dirección y teléfono
de la persona con quien se va a
entrevistar.
Evite hacer anotaciones en papeles
sueltos que después se extravían y hacen
perder tiempo tratando de encontrarlos.
Existen adhesivos de colores creados
para destacar las reuniones según su
importancia, la elección de la agenda
depende de las necesidades del usuario.
2. Planifique
sus actividades
Antes de llevar a
cabo una actividad, ésta tiene que ser
planificada para garantizar el mejor de
los resultados. Planificar significa
definir las tareas que se van a
realizar; establecer sus plazos y fijar
fechas de ejecución.
Una de las herramientas que más se
utilizan cuando planificamos es la
elaboración de gráficos, especialmente
de barras horizontales. Estos diagramas
se confeccionan escribiendo en forma
vertical, todas las actividades que han
sido proyectadas. Posteriormente, frente
a cada actividad, se coloca una barra
horizontal que se extiende desde el día
de inicio hasta el día de término de la
respectiva acción. Estas barras
horizontales deben tener un largo
proporcional a la duración de cada una
de las actividades propuestas.
Una de las ventajas de los gráficos de
barras es que permiten tener una visión
del conjunto de las actividades que se
realizarán, mostrando en detalle las
tareas que se ejecutarán primero; las
que se realizarán simultáneamente y
aquellas que deben esperar el término de
otras para poder iniciarlas. Además, los
gráficos permiten llevar un control más
amplio sobre el cumplimiento de los
plazos establecidos.
La planificación es lo contrario a la
improvisación y los resultados que se
obtienen en ambos casos son muy
diferentes. Cuando un trabajo es
planificado, el resultado es
consecuencia de una serie de pasos bien
definidos; ejecutados en un orden lógico
y perfectamente coordinados. En cambio,
el resultado de la improvisación sólo
está condicionado por la suerte.
En las empresas industriales, una de las
áreas que requiere mayor planificación
es producción. El cumplimiento de los
plazos de ejecución de una orden de
trabajo demanda un amplio conocimiento
del proceso de producción. Además, es
necesario que exista una coordinación
eficiente de los diferentes recursos que
se emplearán; como materias primas; mano
de obra; insumos; maquinarias y equipos.
En otro ámbito de la empresa, la
planificación financiera y de las
actividades comerciales, también son
esenciales para lograr los objetivos.
Ambas deben estar a cargo de
profesionales o especialistas en cada
área. Además, periódicamente es muy
conveniente revisar y comparar los
resultados que se están logrando versus
lo programado. El éxito de una empresa
no se improvisa. Muy por el contrario,
es el resultado de una correcta
planificación y ejecución de todas las
actividades fijadas para alcanzar los
objetivos propuestos.
3. Maneje sus
conversaciones
Podemos malgastar
muchas horas del día si no sabemos
manejar las conversaciones. Puede
suceder porque éstas no se centran en el
tema principal o debido a que son
entrevistas que se dilatan más de la
cuenta. Es importante reconocer las
afirmaciones, las preguntas y las quejas
que se plantean durante toda
conversación, con el objeto de tener un
manejo más organizado y eficiente de las
palabras.
Si usted quiere tomar el control de una
conversación, puede utilizar preguntas
abiertas y cerradas. Formular una
pregunta abierta permite obtener una
respuesta larga o una explicación. Por
ejemplo, ¿qué le parece tal o cual
cosa?, ¿qué opina de este producto?;
¿qué necesita?; ¿por qué está enojado?;
¿cómo le fue en su viaje?; ¿por qué se
demoró en llegar?.
Las preguntas abiertas son útiles para
descubrir las necesidades de los
clientes; indagar sobre algún problema;
conocer detalles acerca de un reclamo y
obtener más información. El uso excesivo
de este tipo de preguntas podría dilatar
una conversación indefinidamente.
En tanto, una pregunta cerrada conduce a
recibir una respuesta corta o una
confirmación. Por ejemplo: ¿desea pagar
en efectivo o con cheque? ¿prefiere el
color amarillo o el azul?; ¿prefiere la
reunión en la mañana o en la tarde?; ¿lo
llevará usted o prefiere que se lo
enviemos?; ¿a que hora llegó?; ¿lo puede
hacer usted?. En todo caso, el uso de
estas preguntas debe hacerse en forma
controlada, para que el dialogo no
resulte unilateral y para que la otra
persona no se sienta interrogada.
En una conversación cara a cara, también
se utiliza el lenguaje no verbal o
corporal. Esta forma de comunicar se usa
en una gran proporción e incluye los
gestos y los movimientos del cuerpo que
lo ayudan a expresar las ideas, además
de sentimientos de agrado y desagrado.
De hecho, se sabe que en la mayoría de
las personas el leguaje no verbal
funciona a nivel inconsciente.
Por esta razón, es necesario observar
con mucho detalle a las personas cuando
conversan, para descubrir qué están
diciendo; lo que quieren decir o
sencillamente lo que dejan de comentar y
que se descubre por su lenguaje
corporal. Una mueca; el movimiento de
las anos; la posición de los brazos;
tocarse la nariz o la barbilla; la
manera de sentarse; mover la cabeza;
fruncir el ceño y apretar la boca, entre
otros gestos, son expresiones no
verbales que las personas utilizan para
complementar su expresión oral.
Cuando una persona conversa por teléfono
debe mantener una doble concentración,
porque el lenguaje corporal desaparece y
entonces, el poder de la palabra
adquiere mayor relevancia. En estos
casos, el silencio viene a reemplazar en
cierto grado el lenguaje no verbal.
Para que sus conversaciones resulten más
efectivas, concéntrese en las
afirmaciones, preguntas y quejas que
formule su interlocutor, observando
detalladamente sus gestos y movimientos
corporales. Con la ayuda de las
preguntas abiertas y cerradas que usted
formule, podrá tomar fácilmente el
control de la conversación y dirigirla a
las áreas de su interés.
4. Salude a
todo su personal
Saludar es un hábito
que no todas las personas practican en
las empresas. El mal humor, problemas,
dificultades financieras y otros tantos
motivos, suelen ser las excusas más
comunes para evitar los saludos. Algunas
personas asumen que sólo “los demás”
tienen el deber de saludar, ya sea por
el rango que tienen en la empresa o por
su posición económica.
Sin embargo, creo que quienes piensan de
esa manera están equivocados, porque el
saludo es una norma de cortesía que
todos los seres humanos debemos
practicar diariamente con las personas
que nos rodean.
Desear un simple “Buenos días” o Buenas
tardes” es beneficioso para cualquier
relación laboral. Un apretón de manos
puede ser una buena señal para demostrar
mayor interés por la otra persona. El
saludo es un signo de preocupación, de
buenos deseos; buena disposición y de
apertura. Un buen saludo, amable y
cortés, puede ser suficiente para abrir
muchas puertas en los negocios.
El saludo tiene que ir acompañado de una
buena expresión de su rostro, idealmente
con una leve sonrisa y de una voz
agradable y amistosa. Una manera de
quedar bien con todo el mundo y
establecer mejores relaciones laborales
y comerciales se consigue fácilmente si
usted toma la iniciativa en el saludo.
5. Mantenga
una sonrisa
Su expresión puede
mejorar considerablemente si usted logra
mantener una sonrisa permanente. Hay
personas que parecen estar enojadas y
ahuyentan a todo el mundo. La sonrisa es
un signo de amistad que facilita el
acercamiento entre personas.
Sonreír, sin tener motivos para hacerlo,
quizá puede resultar algo sin sentido y
difícil de realizar. Pero si usted
practica frente a un espejo, se dará
cuenta que cuando sonría usted mismo se
sentirá mejor e, incluso, se verá mas
saludable.
Cuando converse, trate de mantener una
sonrisa porque, aunque usted no lo crea,
sus palabras sonarán más amistosas y su
conversación resultará más cálida. ¿Ha
visto los afiches de candidatos en
campaña electoral?. Casualmente en las
fotos ellos aparecen con una sonrisa que
cautivaría a la más bella del mundo. ¿Y
los ha visto cuando hablan a través de
los canales de televisión?. Ellos
utilizan su sonrisa para demostrar más
simpatía, verse más atractivos y para
que sus palabras suenen mejor.
Si usted desea tener una mejor llegada
con sus clientes y con las personas de
su entorno, haga como los políticos.
Utilice su mejor sonrisa cuando esté
frente a ellos. Practique este hábito y
muy pronto verá sus beneficios.
Por último, si se siente malhumorado,
aproblemado o enfermo, con una leve
sonrisa evitará que le pregunten a cada
rato por qué de su situación. Así
eludirá dar explicaciones a todo el
mundo y ganará tiempo para preocuparse
de su asunto.
6. Busque
Información
Hoy en día, la
información es una herramienta clave
para incrementar las posibilidades de
éxito en cualquier empresa o negocio.
Por lo tanto, toda persona tiene que
aprender a buscarla. La información no
siempre está a la mano, muchas veces ni
siquiera se sabe que existe. Por ende,
para descubrirla, lo mejor es preguntar,
preguntar y preguntar.
En todo orden de materias existe
información que puede ser de gran ayuda
para un empresario. Por ejemplo, para
obtener subsidios estatales, franquicias
tributarias, becas de estudio, apoyo de
comercio exterior, subvenciones o bases
de datos.
Para encontrar la información que usted
necesita recurra a las Instituciones del
Estado; organizaciones para el
desarrollo; fundaciones nacionales e
internacionales: municipalidades;
organizaciones de empresarios; bancos;
cámaras de comercio; asociaciones de
industriales; embajadas y ministerios.
Además puede acceder a ellos a través de
sus páginas web en internet.
Se dice que estamos viviendo la “Era de
la Información” y los empresarios que no
lo comprendan así, estarán dando
ventajas insospechadas a sus
competidores que, sin duda, ya están
utilizando esos datos en su propio
beneficio.
Busque y pregunte lo más que pueda en
bibliotecas, archivos y centros de
documentación. Además, escuche
atentamente lo que otras personas
comentan en reuniones sociales; de
negocios; conferencias y foros. Ponga
atención a los programas radiales y de
televisión que puedan proporcionarle
noticias de interés.
7. Asista a
seminarios
El éxito de una
persona es directamente proporcional al
grado de conocimientos que ella posea.
Por eso, es importante reconocer que uno
no es el dueño de la verdad absoluta y
tampoco es un sabio que domina todo el
conocimiento. Lo que primero hay que
tener en cuenta para abrir el paso al
conocimiento, es reconocer que la propia
ignorancia es el principal obstáculo que
nos pone límites a nuestro crecimiento
intelectual.
Quizá usted ha escuchado a algunas
personas decir que lo saben todo y que
nadie les puede enseñar algo. Ellos
tienen razón, porque la ignorancia
invade sus mentes e impide dar cabida al
aprendizaje. Los años pasarán y estas
personas estarán siempre en el mismo
lugar.
Para desarrollar el hábito de aprender,
es conveniente que de vez en cuando
revise sus conocimientos sobre un área
específica de su negocio y evalúe en qué
nivel se encuentran. Es esencial
considerar que si una persona es fuerte
es un área en particular, es conveniente
que complemente sus conocimientos con un
estudio o repaso general sobre otros
ámbitos, con el objeto de incrementar su
rendimiento global
Cuando tenga la posibilidad de
participar en seminarios o cursos de
capacitación ¡hágalo!. No busque excusas
para no asistir. “No tengo tiempo”; “más
adelante”; “cuando mejore la situación”;
“el horario me complica” y otras frases
similares, son las explicaciones que
algunas personas usan para no
capacitarse.
Adquirir el hábito de estudiar supone
abrir la mente para saber más; escuchar
con atención a expertos reconocidos;
encontrar la utilidad práctica del
conocimiento en su actividad y sacar
partido a lo que hemos aprendido. Cuando
una persona observa los beneficios de la
capacitación que hay recibido, lo más
probable es que desde ese momento,
continúe con una búsqueda constante del
perfeccionamiento individual. |