Técnicas de
negociación
Objetivo:
Al finalizar el curso el capacitando
describirá los conceptos fundamentales
de las técnicas de negociación.
Índice
- Introducción
- ¿Que es la negociación?
- Personalidad y estilo del
negociador
- Los estilos del negociador
- Análisis de recursos
tangibles e intangibles
- Técnicas especificáis de
negociación
- Etapas y técnicas de la
negociación
- Sustitución de temas
- Características del
negociador exitoso
1.
Introducción
Todo el mundo
negocia, se negocia para resolver
diferencias y asignar recursos. De
hecho, usted negocia más frecuentemente
de lo que cree. Es posible que nunca
participe en una sesión formal de
negociación, pero cada vez que trata de
llegar a un acuerdo sobre el
presupuesto, o sobre quién será asignado
a cierto proyecto, o sobre cómo se
definirá su trabajo, usted probablemente
tendrá que negociar.
Su habilidad para
negociar puede influir mucho en su
carrera. Si mejora esa habilidad,
probablemente usted logre controlar más
recursos, su jefe se forme una mejor
opinión de usted, y gane más dinero. De
hecho algunas de las personas más
poderosas y mejor pagadas del mundo son
fundamentalmente negociadores.
Lo más importante a
destacar es que pocas negocian bien:
Varios factores contribuyen a que saber
negociar sea una habilidad escasa. Quizá
el más importante de estos factores es
que las exigencias son muy
contradictorias: hay que ser rudo pero
sensible, analítico pero flexible. Hay
que saber cuándo avanzar y cuándo
retroceder.
Otro factor es que no
existe un estilo de negociación ideal,
ni la persona que pueda negociar con
éxito en todas las situaciones. Por
ejemplo, un enfoque cooperativo será muy
bueno con muchas personas, pero otras lo
percibirán como una señal de debilidad.
Un enfoque altamente competitivo, del
estilo "ganemos todo lo que se pueda"
puede permitirle a uno obtener una ganga
en la compra de un automóvil usado, pero
puede producirles resentimiento a sus
compañeros o a su jefe.
2. ¿Que es
la negociación?
Su mundo real es una
inmensa mesa de negociaciones y, le
guste o no, usted es un participante. La
negociación es un campo de conocimiento
y de acción cuyo objetivo es ganarse el
favor de una gente de la que usted
quiere cosas. Queremos prestigio,
libertad, dinero, justicia, status,
amor, seguridad y reconocimiento.
Algunos sabemos mejor que otros cómo
conseguir lo que queremos.
¿Qué es la
negociación?
Es la utilización de
la información y el poder para afectar
comportamientos de un remolino de
tensiones. En toda negociación que se
haga en el mundo (desde diplomática
geopolítica a la adquisición de una
casa), siempre hay tres elementos
presentes.
- Información.- El otro bando
parece saber más sobre usted y
sus necesidades de lo que sabe
usted sobre ellos y sus
necesidades.
- Tiempo.- El otro bando no
parece conocer el tipo de
presiones estructurales, las
limitaciones de tiempo y los
plazos restrictivos a los que
usted está sometido.
- Poder.- El otro bando
siempre parece tener más poder y
autoridad de la que usted piensa
tener.
El poder es una
entidad fascinante. Se trata de la
capacidad o habilidad para conseguir que
las cosas se hagan para ejercer control
sobre la gente, los acontecimientos, las
situaciones y sobre uno mismo. Sin
embargo, todo poder está basado en la
percepción. Su capacidad negociadora
determina el que usted pueda o no
influenciar su medio ambiente.
¿Quiénes son
los negociadores?
Muchas personas
consideran la negociación como una
especie de arte místico, un don con el
cual se nace por que nunca se puede
tener. No estamos de acuerdo. Es más un
arte que una ciencia, pero hasta artes
tales como la música y la pintura tienen
reglas, y es posible mejorar la
habilidad aprendiendo a aplicar éstas.
Exactamente el mismo principio se puede
aplicar a las negociaciones: Algunas
personas tienen una habilidad innata
para la negociación, pero todos podemos
ser más eficientes si comprendemos y
aplicamos las reglas.
Las personas que
fungen como negociadores requieren en un
momento dado llegar a un acuerdo con
otra persona u otras personas, con
elementos tanto cooperativos como
competitivos. Para un negociador es
importante detectar las condiciones que
exigen negociar: debe haber un conflicto
de intereses; debe existir ambigüedad
sobre la solución correcta y debe haber
oportunidad para hacer concesiones en la
búsqueda de un acuerdo satisfactorio
para ambas partes.
¿Por qué
negociar?
Un conflicto implica
que dos personas actúan en la misma
situación. Esto no puede aplicarse a
todas las actividades, pero sí a sus
actividades conflictivas.
Las dos partes en
conflicto pueden estar en la misma
situación, pero en realidad la situación
no es la misma para cada uno de ellos.
Pensemos en una situación correcta, un
coche atropella a un niño. No es la
misma situación para la madre del niño
que para el conductor, para un testigo o
una mujer policía.
El conflicto surge
porque las personas deben actuar en la
misma situación, pero la ven de formas
diferentes. "Todos tienen siempre razón,
pero nadie tiene razón siempre": Esto
significa que, según su propia
perspectiva, una persona puede tener
razón, pero según una perspectiva más
amplia no es siempre así y, según una
perspectiva absoluta, nunca sucede así.
Hay muchas razones
por las cuales las personas ven las
cosas desde diferentes prismas. Es
importante subrayar que la comprensión
de estas diferencias es una parte
esencial de la resolución de conflictos
y de la negociación.
3.
Personalidad y estilo del negociador
Un negociador
profesional combina una actitud
competitiva fuerte, la habilidad de
lograr acuerdos, el dominio intelectual
de problemas complejos y la sensibilidad
hacia otros.
Nuestras inhibiciones
también crean problemas. Podemos
sentirnos tan incómodos ante el
conflicto, que reaccionamos ante nuestra
inconformidad en lugar de reaccionar
ante las exigencias objetivas de la
situación. Estas reacciones tienden a
dos extremos: la lucha y la huida,
Nuestra cultura no
solamente inhibe las negociaciones sino
que las reprocha. Frecuentemente, el
hecho de negociar se percibe como poco
elegante, insincero o deshonesto.
Los últimos estudios
sobre la conducta de las personas en la
negociación llegan a la inquietante
conclusión de que la mayoría de éstas
tienden a comportarse frente al
conflicto de modo irracional.
Saber negociar
significa llegar al mejor acuerdo, no a
cualquier acuerdo. Sin embargo, la
mayoría de nosotros frente al problema
asumimos lo que Max Bazerman y Margaret
Neale han definido como "profundas
tendencias distorsionadas que les
impiden ver las oportunidades y obtener
todo lo que podrían". (*) Esas
tendencias llevan a actitudes como las
siguientes:
- Intensificar
precipitadamente los compromisos
iniciales.
- Suponer que lo que uno gane
debe obtenerlo a expensas de la
otra parte.
- Basar los juicios en
información inadecuada.
- Sentirse afectado por el
modo en que se presenta la
información.
- Confiar demasiado en la
información de fácil acceso,
ignorando datos más pertinentes.
- No considerar lo que se
puede aprender centrándose en la
perspectiva de visión de la otra
parte.
- Confiar excesivamente en que
se obtendrán resultados
favorables.
La persona
frente al encuentro (la circunstancia)
Un extraordinario
interés se ha centrado en torno al
proceso de negociador no sólo por la
redimensión del conflicto en todos los
ámbitos; sino frente a los cambios
sociales y económicos que hacen que
negociar sea no sólo más importante,
sino también más difícil de dominar.
Entre los cambios que
han afectado el entorno empresarial y
que prevalecerá de manera inevitable en
un futuro previsible están:
- La movilidad de la fuerza de
trabajo.
- La reestructuración de las
corporaciones (fusiones,
compras, reorganización).
- La fuerza de trabajo
diversificado.
- La economía de servicio.
- La renegociación, y
- El mercado Global.
Frente a unas
circunstancias con alto índice de
incertidumbre, el negociador debe
establecer una estrategia que permita el
control de los factores que inciden en
el encuentro. De éstos, aquél que puede
ser susceptible de control directo es el
modo en que se toman decisiones. En
cambio, lejos de su entorno están las
cuestiones a discutir y el ambiente de
la negociación. La base para mejorar su
capacidad negociadora estará en su
capacidad para adoptar decisiones más
eficaces.
4. Los
estilos del negociador
Más que los estilos
inamovibles, el nuevo enfoque pretende
determinar las conductas a partir del
comportamiento observable de la
contraparte. Al reconocimiento de un
estilo (modelo de comportamiento) la
respuesta directa de una estrategia
definida.
Preparación
de la negociación
Conocimiento del
problema
La base de toda
negociación esta en la comprensión del
problema que la origina, para conseguir
una clara percepción de éste es
necesario seguir los pasos siguientes:
- Definir el problema.
- Recabar información.
- Formular alternativas.
- Ponderar (jerarquizar).
Definir
el problema. En la etapa
de definición de un problema puede ser
útil la mentalidad descrita como
pensamiento en términos de sistemas, he
aquí la diferencia, entre pensamiento
lineal y pensamiento en términos de
sistemas:
|
Pensamiento lineal
|
Pensamiento en
términos de sistemas
|
|
1. Existe un problema |
1. Existe un problema |
|
2. Se debe a una sola causa |
2. Está conectado a una
situación |
|
3. Requiere una solución
individual |
3. Requiere solución |
|
4. la solución puede
evaluarse enteramente a
partir de su efecto |
4. la solución tendrá otros
efectos además del que se
desea ejercer |
|
5. La solución se mantendrá |
5. Conviene prever estos
efectos |
|
|
6. La solución puede
evaluarse identificando los
efectos deseados y no
deseados |
|
|
7. La solución no se
mantendrá puesto que la
situación cambiará |
El pensamiento en
términos de sistemas acrecienta la
probabilidad de que las imágenes
mentales que definen un problema, sean
una producción más fiel de la realidad.
Recabar
información. Lo primero
que se puede decir en torno a la
obtención de toda la información es que
nunca se conseguirá toda. Aprender a
tolerar la ambigüedad, la información
incompleta y la incertidumbre es
indispensable para tener buenas
decisiones.
Algo que puede ayudar
es el buscar selectivamente los hechos
principales, éstos inciden en las
cuestiones centrales del problema.
Después, la búsqueda de más hechos que
puedan apuntar hasta el centro del
problema. No hay más elementos, pero se
debe tomar en cuenta que debe intentarse
estar en una situación intermedia frente
a los hechos para no llegar a decisiones
por simple impulso o permanecer en un
estado de parálisis por un análisis
exhaustivo.
Formular
alternativas. Es
conveniente plantear opciones
alternativas para que fortalezcan la
capacidad negociadora. Para conseguirlo.
- Estime lo que hará si no
llega a un acuerdo.
- Estime lo que hará su
oponente si no llega a un
acuerdo con usted.
- Estime cuales son las
verdaderas cuestiones que están
en la negociación.
- Evalúe la importancia que
tiene para su oponente cada una
de las cuestiones en discusión.
- Estime cual es la zona de
regateo.
- Estime donde hay
probabilidad de hacer trueques.
Ponderar.
Establecer una clara
jerarquización en las cuestiones que
están en juego en la negociación permite
identificar las zonas libres para
decisión y el intercambio.
5. Análisis
de recursos tangibles e intangibles.
Evaluación mensurada
de los elementos que puedo ofrecer en el
mercado de la negociación.
Necesidades y
planeación de objetivos.
La pregunta base:
¿qué pretendo cuando voy a negociar?. A
partir del establecimiento de la Mejor
Alternativa a un Acuerdo Negociado
(MAAN), y de los límites máximo y mínimo
(Ver estrategia mínimax) puede concebir
objetivos tangibles (observables,
medibles, evaluables)
El proceso de la
negociación.
Sus etapas son:
- Preparación
- Definición del problema.
- Reunión de información
pertinente.
- Formulación de alternativas.
- Ponderación de objetivos.
- Desarrollo Planteamiento
- Escucha y observación.
- Negociación (técnica y
Estratégica).
- Cierre.
- Informe Conclusión
(evaluación).
6. Técnicas
especificáis de negociación
Tómalo o
déjalo. Se parte del
supuesto de que lo que uno gane debe
obtenerlo a expensas de la otra parte
con lo cual se pierden las oportunidades
de negociación que pueden beneficiar a
ambos. La concepción de un mítico
"pastel entero" soporta esta actitud de
fuerza.
Regateo.
Representa el primer
escalón hacia una negociación
distributiva: si bien una persona gana a
expensas de la otra, se percibe cierta
flexibilidad en las posiciones
iniciales.
Negociación. Con
frecuencia, los ciudadanos comunes no
logran diferenciar negociaciones y
debates. En éstos, los puntos de vista
son diametralmente opuestos y los
adversarios buscan derrotarse entre sí
(la rendición incondicional es la mejor
de todas las soluciones posibles). En
las negociaciones, los puntos de vista
pueden ser diametralmente opuestos,
cuando menos al inicio, pero los
adversarios buscan acuerdos.
En un debate en el
que en algunos años pasaba por
negociaciones, existen posiciones fijas:
La parte A y la Parte B buscan ambas
demostrar que están en lo "correcto".
Los negociadores profesionales o
posicionales plantean ciertas exigencias
("sus posiciones") y miden su éxito en
términos de las exigencias a las que sus
oponentes acceden. En la negociación
profesional, o yo gano o usted; o una
mayoría de sus "posiciones" prevalecen o
prevalece una mayoría de las mías. Lo
más próximo que se pueda llegar a un
compromiso es una situación en la que
cada una de las partes gana cierto
número de puntos y se divide la
diferencia entre los puntos que siguen
en disputa.
Al mismo tiempo, los
practicantes de la negociación de
intereses investigan los deseos reales
en contraposición a los planteados por
sus oponentes. Se preguntan "¿Ahora que
sabemos qué es lo que estas personas
dicen desear, qué es lo que en realidad
desean? ¿Qué es lo que los hará
felices?" Entonces los negociadores de
intereses buscan formas de satisfacer a
sus oponentes a través de, entre otros
métodos, ofrecer cosas deseables que
ellos mismos controlan, a cambio de
otras que controlan sus oponentes.
Por ejemplo, un
empleado puede solicitar un aumento y el
patrón puede considerar que no lo merece
o que no se le puede otorgar sin crear
precedentes indeseables. Como negociador
posicional, el empresario expresaría sus
razones para no otorgar el aumento y
después acordaría un aumento pequeño o
se negaría en forma directa a otorgar
cualquier aumento. El empleado, a su
vez, renunciando o en forma renunciando
o en forma de tener un desempeño
inferior en el futuro.
Sin importar que
resulte, es probable que ambas partes se
sientan agraviadas; el patrón debido a
que paga más de lo que considera debe
pagar y el empleado debido a que
considera que le paga menos.
Por supuesto los
negociadores posicionales experimentados
podrían anticipar un resultado de este
tipo y podrían intentar revertir la
situación a su favor, exagerando sus
posiciones. Así, el empleado que desea
un aumento del 10% podría exigir un 20%
pensando que después de que platique con
su jefe y se haya dividido la diferencia
terminará con la cantidad que deseaba
desde el principio.
Sin importar cuál sea
la resolución en un momento dado se
sugeriría que es probable que los dos
involucrados en este ejemplo de
negociación posicional, y en la mayoría
de los otros, se sentirán agraviados.
Cada uno consideró sus propias
necesidades y no las necesidades del
otro; una parte atacó y la otra se
defendió y ninguna buscó el bienestar
del otro. Ninguno obtuvo lo que deseaba.
Observemos ahora la
forma en que el jefe podría manejar la
situación si estuviera interesado en ser
un negociador de intereses. En primer
lugar, intentaría determinar por qué el
empleado pidió el aumento. ¿Era, en
esencia, cuestión de una necesidad de
mayor dinero para mantener el costo de
la inflación? ¿Existía alguna razón
especial que necesitara ese dinero (por
ejemplo, la colegiatura de un hijo que
ingresará a la universidad? ¿Se solicitó
el aumento más que nada como símbolo de
una forma para emparejarse con otros
empleados que considera se les
recompensa con mayor generosidad y que
trabajan menos? ¿O lo estaba
contemplando como una forma de
compensarse por la falta de alicientes
en el trabajo; por ejemplo, un título,
una oficina más atractiva o unas
vacaciones más prolongadas?.
Una vez que el jefe
sepa qué es lo que el empleado desea en
realidad, puede ser capaz de
proporcionar un sustituto aceptable; sin
crear ninguno de los problemas que se
originan si se le otorgara al empleado
el aumento que solicita.
Bueno, prestemos
ahora atención, en calidad de
negociadores de intereses, no a lo que
el empleado solicitó sino porqué:
Pienso que es muy
frecuente que la mayoría de nosotros
juzguemos lo que las personas desean con
base en lo que dicen que desean, sin
siquiera contemplar los intereses que
pueden estar detrás de sus solicitudes.
Y también es muy frecuente que perdamos
empleados valiosos o que terminemos
relaciones valiosas de otro tipo debido
a que asumimos como reales las
declaraciones de las personas.
Todo lo anterior se
reduce a lo que cualquier tonto puede
decir: "lo toma o lo deja" y no se tiene
que ser más inteligente para decir
"dividamos la diferencia". Lo que
diferencia al negociador profesional del
aficionado, o del que no negocia, es la
habilidad que el profesional tiene para
crear soluciones alternativas que ayuden
a todas las partes a satisfacer sus
intereses.
Solución de
conflictos
Frente a la
concepción común e infortunada de la
mayoría de las personas de que "lo que
es bueno para el otro debe ser malo para
nosotros", ha prevalecido como filosofía
del negociador profesional la convicción
de que se puede llegar a un acuerdo
mejor para ambas partes que el que
habría resuelto una negociación
distributiva, esto es, una negociación
integrativa.
Rebasar la premisa
"cuando alguien gana, alguien pierde",
por el predicado que vincula a las
partes hacia un acuerdo.
7. Etapas y
técnicas de la negociación
Minimax
El negociador
presenta con claridad sus demandas y
expectativas, conoce y cuestiona la
posición de la contraparte y verifica la
situación de ambos en el marco de
encuentro. Reevalúa sus necesidades y
objetivos y los de su contraparte
(Minimax) y pone en juego los recursos
alternos para consolidar el ajuste final
y errar el acuerdo.
La estrategia clave
de la negociación que nombre Minimax. Se
basa en la premisa simple de que la
mayoría de las personas están dispuestas
a renunciar a algo con objeto de obtener
o conservar alguna cosa.
Es probable que no
todas las personas implicadas en un
conflicto desean resolverlo y que
algunas personas obtienen satisfacción
al sólo estar en él. Pero la mayoría de
las personas (o cuando menos eso dice la
teoría) preferirían resolver el
conflicto y dirigir su energía a otros
asuntos.
Los negociadores que
utilizan Minimax no comienzan a negociar
hasta que han resuelto cuatro preguntas:
- ¿Qué es lo mínimo que yo
puedo aceptar?
- ¿Qué es lo máximo que puedo
dar?
- ¿Qué es lo mínimo que puedo
ofrecer sin que se rían de mí o
me pidan abandonar el lugar?
- ¿Qué es lo mínimo que yo
puedo aceptar?
¿Qué es lo mínimo
que puedo aceptar?
Debo hacer la distinción entre
lo que me gustaría obtener y lo
que requiero. Esto conduce a un
concepto que es un elemento
indispensable en las
negociaciones y que es el
fundamento mismo de la
estrategia Minimax; la Mejor
Alternativa Para Lograr un
Acuerdo Negociado (MAAN).
Está bien hablar
a usted acerca de por qué debo
obtener un aumento, pero ¿qué
sucederá si no puedo convencer de
que me lo dé?.
Si usted se niega
y yo permanezco en el empleo, tendré
una influencia muy inferior a la que
ahora tengo. Por otro lado si usted
me niega el aumento y yo renuncio
¿cuáles son mis probabilidades de
mejorar mi situación en otro empleo?
¿Me será fácil
encontrar otro empleo en el que gane
más? ¿Un empleo igualmente deseable?
¿Es posible que tenga que aumentar
una hora de tiempo e traslado?
¿Tendré que comenzar en la parte
inferior de una nueva jerarquía en
vez de gozar mi posición actual en
la parte media?
Después de
considerar mis alternativas, decido
que me conviene más permanecer en
donde me encuentro, aún sin obtener
el aumento. Si ese es el caso no
debo intentar negociar, mi mejor
opción es la rendición
incondicional; en términos más
precisos, debo darme cuenta de las
prerrogativas de las que gozo y no
convertirme en una molestia.
Esto no significa
que no pueda mejorar mi situación.
Puedo hacer saber que no estoy
logrando el progreso financiero que
me gustaría. Le puedo pedir su
consejo acerca de cómo podría
volverme más valioso para usted y,
en el proceso, merecer más dinero.
Pero este método
no implica negociación, implica una
solicitud y no una exigencia. Usted
está en libertad de otorgar o negar
mi solicitud y yo no ejerzo presión
en nuestra plática.
Si usted es un
jefe razonable, es probable que
aprecie mi deseo de mejorar mi vida
y también es probable que le agrade
que yo lo haya abordado en la forma
en que lo hice. A menos que sea
usted un explotador sin conciencia,
responderá a mi pregunta diciéndome
cómo puedo volverme más valioso para
usted y me recompensará una vez que
haya demostrado mi valor adicional.
Sin embargo, de nueva cuenta, éste
método no implica negociación.
Por definición,
mi mínimo es la menor oferta que
aceptaría sin importar cuáles son
las circunstancias. Por tanto, antes
de iniciar las negociaciones,
determine su mínimo, su mínimo
absoluto, y esté preparado para
retirarse si no lo obtiene.
¿Y qué hay si no
está usted preparado para retirarse?
Entonces la estrategia mínima no es
para usted. Si usted no tiene en
realidad un mínimo, no tiene base
para negociar. Puede usted
fanfarronear, puede rogar, y puede
incluso obtener lo que ha pedido,
pero su éxito no dependerá de sus
capacidades de negociación porque,
si no está preparado para retirarse,
no está negociando sólo está
jugándose un albur.
¿Que es lo máximo
que puedo pedir sin que se rían de mi y
me pidan abandonar el lugar?
¿Cuánto deseo? Bueno por
supuesto, me gustaría que se me
pagara igual que al presidente
de la Compañía ; una buena suma
al año incluyendo bonos, y una
enorme cantidad de prestaciones.
Sin embargo, siendo realista,
debo admitir que está fuera de
mi alcance.
Me gustaría ganar
tantos miles al año, "lo máximo", si
usted me lo diera. Pero si
solicitará esto usted pensaría que
estoy loco y entonces es probable
que me dijera que en realidad no es
mucho lo que podemos hablar y
después contrataría a alguna otra
persona.
¿Qué es lo máximo
que puedo dar?
Muy rara vez los negociadores le
dan vuelta a una situación en la
que una parte obtendrá más
haciendo exactamente lo mismo
que hacía antes. Por lo general
algún cambio en cada una de las
partes o de otra manera, hay
poco que negociar.
Como es evidente,
conforme mayor sea el número de
elementos en cualquier negociación,
más amplio será el camino que tienen
los negociadores para llegar a un
acuerdo. Sin embargo, aún en las
negociaciones más simples, existe
por lo general alguna oportunidad
para hacer ajustes.
¿Qué es lo mínimo
que puedo ofrecer sin que se rían de mi
o me pidan que abandone el lugar?
De nueva cuenta es que se me
pida algo a cambio de recibir
algo especial si estoy esperando
lograr un aumento, que puedo
explicar por la inflación, la
productividad y molestias de
contratar a quien me reemplace.
Muy bien, ¿qué es
lo que pedirá? ¿Qué es lo que el
jefe está preparado para dar? Se
debe saber, al participar en
negociaciones, qué es lo que está
usted dispuesto a dar, qué es oque
está en posibilidades de dar, cuáles
son los beneficios que puede
realmente esperar y cuáles son los
beneficios que aceptará al final.
Cuando se haya
definido todo esto, usted está listo
para iniciar las negociaciones,
pidiendo algo razonable y teniendo
una posibilidad real de lograrlo.
Permítame
plantear en forma enfática que dos
de las cuatro preguntas de Minimax
se deben responder en forma
independiente de lo que usted estima
que puedan ser los puntos fuertes de
la otra parte en una negociación:
¿Qué es lo mínimo que puedo aceptar?
Y ¿qué es lo máximo que puedo dar?
Lo importante
aquí no es lo que usted piensa que
la otra parte aceptaría sino más
bien qué es lo que usted mismo puede
aceptar. Sus niveles de aceptación
existen en forma totalmente
independiente de la situación de su
contaparte. De manera inversa las
otras dos preguntas, que se refieren
a lo que usted puede ofrecer y puede
pedir sin que se rían de usted, se
refieren a las circunstancias de su
contraparte.
Determinación
del Minimax de la Contraparte
Bueno, ya que ha
determinado usted el mínimo que se puede
aceptar y el máximo que se puede dar,
¿cuál es la situación de su contraparte?
¿Cómo puede usted determinar su mínimo y
su máximo que, por supuesto, pueden ser
bastante diferentes a lo que su
adversario dice que son?.
La regla
uno es:
- Nunca suponga que la otra
persona será razonable (es
decir, que haría lo mismo que
usted bajo las mismas
circunstancias).
- No es necesario que un
mínimo y máximo tengan sentido
para todos, excepto para la
persona que lo asume.
Repita la regla uno:
- Nunca asuma que la otra
persona será razonable.
- No suponga que los valores
de su adversario son los mismos
que usted tendría en caso de
encontrarse en su posición.
Esto puede parecer
muy evidente, y aún así, en el curso de
negociaciones con frecuencia me
encuentro personas que, par su
detrimento suponen que sus valores y los
míos (o los valores de sus clientes y
mis clientes) son idénticos.
¿Cómo puede un
negociador determinar cuáles son los
puntos delicados de la contraparte y
evitar tocarlos? ¿Cómo puede un
negociador darse cuenta de qué es o que
le resulta en realidad importante a un
adversario?.
Eso nos
lleva a la regla dos:
- Investigue. Esto puede
parecer tan elemental que sea
innecesario plantearlo. Aún así,
con frecuencia encuentro
adversarios que no tienen ni
idea de la forma en que mis
clientes han respondido a
situaciones similares en el
pasado, y también con frecuencia
encuentro clientes que no tienen
ni idea de la forma en que sus
adversarios han respondido.
- ¿El acreedor que lo ha
estado persiguiendo para que
le pague tiene antecedentes
de haber presentado demandas
legales a sus deudores?
- ¿Cómo reaccionó el jefe
que le solicitó usted un
aumento, cuando otros
empleados le solicitaron
uno?
- ¿Que han dictaminado los
tribunales en casos que
involucran controversias
similares a las que enfrenta
usted ahora?
- ¿Qué precio le ofreció
el vendedor de automóviles
usados a su amigo por un
automóvil que se encuentra
en las mismas condiciones
que el que usted pretende
vender?
Conforme mayor
información posea, mejor estará equipado
para determinar cuáles son las
posiciones Minimax de su adversario.
Gran parte de la
información que usted busca se puede
obtener nada más preguntando a otras
personas que han estado en las mismas
circunstancias. Además, otra información
queda registrada y esta a disposición
del público, por ejemplo: los dictámenes
de los tribunales.
Si usted no explora
la información disponible antes de
entrar en negociaciones, es evidente que
participará en ellas con una desventaja
innecesaria.
Regla
tres:
Haga preguntas a su
adversario. Nunca dejan de asombrarme
las personas que intentan negociar
simplemente planteando sus posiciones y
no investigando nunca los deseos de su
oponente.
En realidad, una de
las mejores fuentes de información
acerca de lo que satisfará a su
adversario es él mismo. Son intentos
sinceros de determinar con exactitud qué
es lo que su adversario desea y, por qué
considera que tiene derecho a desearlo.
Sólo hasta que se ha obtenido una
respuesta a esta pregunta, mejor aún,
varias respuestas, si está en
posibilidades de evaluar los intereses
del adversario más que sus posiciones.
Por extensión, hasta que no hayan
evaluado los intereses de debe esperar
una resolución que satisfaga a ambos.
Regla
cuatro:
Una de las armas más
poderosas de los negociadores
profesionales es el silencio. A la
mayoría de las personas les disgusta el
silencio e intentan llenarlo con
información, que es precisamente lo que
usted desea.
Su proveedor "No
puede garantizar que el precio siga
igual después del primero del mes".
Usted permanece en
silencio.
Su proveedor dice:
"Usted tiene intenciones de ordenar más
artículos de éstos después del primero
del mes ¿no es así?".
Usted guarda
silencio.
Su oponente dice:
"Mire la compañía ha estado planeando un
aumento considerable en los precios. Si
usted me da su pedido ahora le daré un
precio muy atractivo que no podré
sostenerle después del primero del mes".
Por supuesto, los
negociadores experimentados se dan
cuenta del valor del silencio y también
se dan cuenta de que otros negociadores
experimentados se dan cuenta de esto
mismo. No es probable que ni usted ni yo
nos presentemos con un negociador
experimentado y le saquemos mucha
información a través del simple
silencio.
De cualquier manera
los negociadores novatos con frecuencia
revelan mucho más de lo que tienen
intenciones de revelar (o más de lo que
debieran revelar) simplemente porque
algún cliente creó silencio que el
novato no pudo evitar llenar con algún
detalle extra d convencimiento.
Regla
cinco:
Verifique lo que
supone que comprende. Toda vez que su
adversario le dé alguna información
significativa verifique que la comprende
bien parafraseándola y pidiendo a su
adversario que determine si así es
correcto. Los propósitos de estas
verificaciones son diversos.
Graba en la memoria
de su adversario el acuerdo que acaba de
expresar. En ocasiones, las personas
olvidan las cosas que se han dicho si
alguna otra persona no refuerza su
memoria.
Invita a su
adversario a eliminar ambigüedades ("no
dije que deseaba el saldo dentro de los
tres meses después del primer pago, lo
deseo dentro de los tres meses empezando
hoy").
Por favor evite estas
tensiones al verificar la comprensión,
no se pretende lograr un efecto retórico
o inducir al adversario a verificar algo
que no tenía intenciones de aceptar. Lo
que se busca es verificar los límites de
un acuerdo preliminar y no introducir
bases para un desacuerdo mayor.
De las reglas
anteriores, la más importante es hacer
preguntas. Comience con preguntas
abiertas, después afine las respuestas
con preguntas de seguimiento. Continúe
haciendo preguntas hasta que sepa todo
lo que desea o hasta que su oponente se
canse de contestar. El propósito, que no
debe perder de vista, es determinar la
posición Minimax de su oponente ¿Qué es
lo menos que puede aceptar? ¿Qué es lo
más que puede aceptar?.
8.
Sustitución de temas
Nunca existe una sola
fuente de conflicto, cada disputa tiene
cuando menos dos puntos de controversia
y puede tener docenas. En toda
negociación es prudente "descubrir" las
quejas del adversario. Es decir
determinar todos los componentes de un
desacuerdo determinado y " de esa
manera, convertir conflictos de un tema
único en conflictos de temas múltiples.
Hasta que no se haya logrado esto, la
tendencia de los adversarios será asumir
una posición de lograrlo o sucumbir con
respecto al tema único.
- O usted está "equivocado" o
"yo estoy equivocado", o yo
"gano" o usted "gana".
Al mismo tiempo,
cuando se han identificado temas
múltiples es posible relacionar
movimientos (es decir, concesiones) en
el tema A con un movimiento en los temas
B, C, D, etc. Así, cuando ya han
identificado temas múltiples, es posible
asociar movimientos en el tema "a" con
movimientos en los temas b.c.d. y eso es
todo lo que a la negociación se refiere.
Si está usted
convencido de la importancia de este
señalamiento, considere de nuevo que el
conflicto sólo puede resolverse con la
"pérdida" de a o ambas partes. Sin
embargo, en los conflictos de temas
múltiples, los adversarios tienen la
oportunidad de intercambiar concesiones
y de ayudarse entre sí con otras formas
de lograr sus diversas metas. Operando
de esta forma, los negociadores no son
combatientes sino, más bien,
colaboradores que tratan de ayudarse
mutuamente a lograr un buen trato. Por
ello buscan puntos de acuerdo en vez de
sólo intercambiar su retórica con
respecto a un solo punto de desacuerdo.
Y permítame plantear
en forma enfática que la actitud no
puede ser una simple "pose", una
pretensión del deseo de ajustarse cuando
en realidad lo que usted desea es
arrinconar a su adversario y obtener
todo lo que pueda. Si usted pretende
negociar en forma efectiva, ya sea por
usted mismo o a nombre de alguna otra
persona, debe reconocer que no va a
ganar "todo" cuando menos en forma
consistente, y que cuando "gana" todo,
por lo general, será a un precio
demasiado elevado.
El truco consiste en
ayudar a su adversario a lograr un buen
acuerdo. En este caso las partes se
retiran satisfechas y con frecuencia
existe la oportunidad de conservar la
relación par el beneficio de ambos.
En la sustitución de
temas, se aborda uno que sea importante
para el adversario y se intercambia una
concesión con respecto a éste por una
concesión sobre algún otro tema que sea
importante para nosotros. Se supone, por
supuesto, que no todos los temas son de
igual importancia para todas las partes,
pero lo cierto es que rara vez lo son.
Aún en las
organizaciones más estructuradas, las
personalidades y las preferencias
personales juegan un papel importante.
La clave en la sustitución de temas es
identificar de este tipo y sustituir
concesiones a este respecto por
concesiones que sean importantes para
usted.
-
Simbolizacion. En este
caso, damos algo que nos cuesta
poco, o lo mejor aún: no nos
cuesta nada; pero que resulta
atractivo para quien lo recibe,
con objeto de evitar dar algo
que nos resulte poco costoso y
quizás no más atractivo para el
receptor.
-
Lanzamiento de huesos.
El lanzamiento de huesos, que es
muy similar a la simbolización,
implica dar a un adversario algo
de poco valor para compensar una
pérdida importante. Con
frecuencia se hace esto para
suavizar las cosas cuando se ha
tenido un triunfo en un
conflicto en el que había un
tema dominante. En la misma
forma en que un amo le lanza un
hueso a un perro, el ganador le
hace al perdedor una oferta de
alguna clase para que éste no se
vaya con las manos vacías.
-
Resolución de problemas.
La forma más simple de
resolver cualquier conflicto es
determinar las quejas reales del
adversario y resolver o deshacer
la fuente de inconformidad. Es
frecuente que pueda lograrse
esto a un costo bastante
reducido y que se pueda lograr
sin sacrificar nada importante.
9.
Características del negociador exitoso
Planificación
El análisis previo
del problema a negociar, la
investigación anticipada, el
interrogatorio durante el encuentro
permiten la formulación de alternativas
para acceder a un acuerdo. La diferencia
entre una persona que pretende "ganar" y
un negociador profesional es el
planteamiento creativo de las soluciones
a partir de un plan táctico y
estratégico bien establecido donde todos
ganen.
Comportamiento: código verbal.
La negociación se
basa en un buen proceso comunicativo. El
estudio del código no verbal ha revelado
su importancia en las situaciones de
diálogo entre dos o más personas. Para
el negociador es clave emitir signos
congruentes con lo que dice y debe no
sólo oír a su contraparte, sino percibir
el modo cómo lo dice.
Comunicación:
lenguaje adecuado a la comunicación. Una
idea completa en orden lógico (sujeto,
verbo y complementos) con palabras
sencillas. |